Los primeros seres que despertaron dentro del experimento fueron una población que, entiendo se ofreció voluntariamente a participar ya que por el bien común, intentarían hallar las respuestas que necesitaban para afrontar las dificultades por las que atravesaban.
Que mejor que simulaciones de entornos en los que nuestros ancestros vivieron! Dijeron los sabios/científicos cuánticos. Con nuestros conocimientos y la basta cantidad de data y registros que tenemos de cómo vivían, de cómo era sus mundos y lo que había en ellos podemos hacerlo, es la vía para poder resolver nuestra encrucijada.
Con esta premisa convencieron a su población de que esa era la vía. Pero como en toda investigación, son necesarios los investigadores y las herramientas para recoger datos, los conejillos de Indias que irían a estos mundos o niveles, a las etapas del experimento.
Y así, los primeros voluntarios fueron enviados al primer nivel, con la misión de observar cómo era “el nuevo mundo”











