Si podría hacer una pijamada pero no sería tan genial ya que no creo que me dejen estar con mi novio así que mejor pensare en algo se encoge de hombros mientras mira a la chica sonriendo ampliamente para aplaudir— Un no cumpleaños no es nada si no hay galletas y esperemos estemos de buena suerte para que los elfos nos inviten cerveza de mantequilla porque hace mucho que no tomo y la verdad como que me hace falta ¿quieres ir ahorita?
-Oh, bueno. En eso tienes razón, pero podría ser en la sala de menesteres o en algún lugar oculto para que todos puedan ir.- Comentó la rubia riendo un poco. -¡Claro! Vamos a ahora, ojalá estén de humor los elfos. Pero estoy segura de que lo harán si los dejamos celebrar con nosotras.- Esbozó una amplia sonrisa esperando a que la chica comenzara a caminar para ir con ella.
—No fue nada, está bien—agregó rápidamente, de verdad no le molestaba ayudar a los demás, especialmente si trataba de las asignaturas.—Oh.. no tienes que hacer nada, pero gracias, espero que logres un aceptable—añadió, con una sonrisa ladeada.—Sí, es bueno, el chocolate siempre logra hacerte sentir mejor.
Recuerda me entregarte un pastel o algo cuando logre esas calificaciones -Esbozó una amplia sonrisa, y miró al chico.- Dicen que es bueno cuando uno está triste, parece que calma un poco el animo, como que te hace momentáneamente feliz.- Dijo recordando algo que había leído por ahí sobre el chocolate, y que ella misma había experimentado en sus momentos de amargura, sólo que a ella la comida en general la animaba, no sólo el chocolate.
—se sobresaltó al ver a la chica golpearse con aquella puerta que daba entrada a la cocina. —Conseguiremos tu libro de otra manera, pero golpearte con una puerta no es la solución—se encogió de hombros, haciendo una mueca—¿Estás bien?—le extendió su mano derecha para ayudar a levantar a la chica.
El golpee que se dio en la cara fue tan fuerte que la noqueó al suelo, soltó un quejido y escondió su cara atrás de sus manos, no quería ver, le daba vergüenza, probablemente le saldría un chichón en la frente por imprudente. -¿Ah?- Habló al escuchar a la pelirroja que se acercaba a ayudarle. -Créeme que no era mi intención chocar con la puerta.- Esbozó una media sonrisa con sus labios para que la pelirroja le creyera. -Eh, si si lo estoy.- Mintió un poco luego de levantarse con ayuda de ella. Tocó su frente con una mano. -Auch...- Susurró despacio.
Rayos, eso debió doler —comento con una mueca de dolor—. ¿Estás bien? —Preguntó, acercándose a la chica, hincándose a su lado y extendiéndole su mano—.
El golpe que sintió fue tan fuerte que la derrumbó al suelo, se quedó ahí un par de segundos atontada por el dolor y sintiéndose algo estúpida, soltó un quejido justo cuando una chica que no logró reconocer se acerco a su lado. -Eh... Si, si lo estoy, solo eh... Estoy un poco mareada.- Mintió un poco ya que no era del todo cierto, mientras tomaba la mano de la joven que la ayudaría a levantarse con una sonrisa fingida en el rostro, no quería preocuparla.
—Hizo una mueca al observar como chocaba. Se acercó a ella y le tendió la mano—. Tranquila, el libro no se va a ir —señaló, con una sonrisa, ayudándole a levantarse—.
-¡Estoy bien!- Dijo casi en un grito, más para si misma que para el resto de las personas. Sintió un fuerte dolor en la cabeza que aguantó con todas sus fuerzas, sus mejillas comenzaban a tomar un leve color rojizo por la vergüenza y dejó que el chico la ayudara a levantarse.
-Gracias.- Murmuró por lo bajo, y medio sonrió aguantando el dolor del choque. -Irse, no creo que se vaya, pero se puede perder.- Comentó mirando al chico.
Escuchó a alguien tras ella y vió a la rubia pasar corriendo, lo que Zoe no esperaba era ver a la misma chica estamparse contra la puerta de manera dramática. -¿Estás bien?- preguntó acercándose a Greta a toda prisa, -¿qué no viste que estaba cerrado?-
La rubia soltó un quejido de dolor y se llevo ambas manos a la cabeza. Escuchó una voz a lo lejos ¿O era cerca? estaba algo aturdida por el golpe por lo que no alcanzó a reaccionar bien. Miró a la chica perteneciente de la voz, y con la sonrisa o mueca más fingida del mundo asintió con la cabeza, no quería preocuparla. -Si, si estoy bien- Mintió cerrando un poco los ojos, para luego volverlos a abrir en una mueca de dolor. -No, no me había fijado que estaba cerrado...- Murmuró sintiéndose algo tonta con sus mejillas teñidas de un rojo vivo de la vergüenza.
—Pero él no es así. Se escapa de mí, es malhumorado y tiende a romper mis almohadas, pero no es un come ratones —miró a su gato con una sonrisa divertida, antes de reír por el ataque de emoción de la rubia— ¿Queso y chocolate? ¿Y no me guardaste ni un poco? Eso es ser mala amiga, Gret, no se hace —fingió estar enojada, negando la cabeza de forma reprobatoria.
-Tendrá una cara bonita, pero no me fío de el- Lo miró con los ojos entrecerrados, sabía que el peludo gato miraba a su pequeño Gus con malas intenciones. -Ehm... Bueno, creo que tengo que tener algo por aquí...- Comentó buscando en los bolsillos de su uniforme algún tipo de comida, y al encontrar una rana de chocolate en su bolsillo se lo ofreció. -¿Quieres?- Preguntó con una tierna sonrisa dibujada en su rostro.
-Gritó corriendo a toda velocidad por los pasillos en busca de su libro de Aritmancia que se le había quedado en la cocina, del cual tenía que estudiar para los TIMO'S, pero al llegar a la puerta esta no se abrió y se pegó de cara con ella-.
Voy a lamentar esto, pero no creo que tu historia llegue a mis nietos porque no pienso casarme nunca, pero voy a buscar donde publicarla por unos cuantos galeones. Ojala no sea de esas estúpidas historias de Lockhart que publican en esa horrible gaceta. Oh… que materia tan mas… aburrida, si, primero esta Historia de la Magia y luego Aritmancia y luego Runas. — asiente aun con la vista en el rostro de la chica, haciendo para atrás la silla y moviéndose para adelante y atrás repetidas veces mientras seguía hablando — Mis TIMO’s fueron envidiables… a menos que me ofrezcas un buen trato… lo pensare.
-¿Por qué no quieres casarte?- Preguntó con una sonrisa curiosa -Bueno, tampoco es necesario casarse para tener hijos, ya sabes.- Levantó y bajó las cejas repetidas veces en forma de broma. -Creo que lloraré ¿No hay forma de zafarse de estas horribles pruebas? ¿Quizás una enfermedad?- Comentó soltando un suspiro apoyando sus brazos entrecruzados sobre el libro, y su cabeza sobre estos en un gesto de cansancio. -Uhm... Bueno, soy buena cocinera, y le agrado a los elfos, puedo conseguirte una buena cerveza de mantequilla si lo desearas, o un rico pastel del sabor que quieras.- Habló esta vez más animada, con una media sonrisa adornando su rostro mirando al pelinegro.
Holi, me voy a dormir alkjhsjakgk <3 Creo que les respondí a todos si no lo hice perdoooon D: diganme si no les respondí y lo hago mañana, adios, duerman bien gente bonita.
—¿Adivinación? Claro, no hay problema. Te anotaré los libros de los que estudié—agregó, tomando un pergamino suyo y cortándolo por la mitad. Comenzó a anotar algunos libros, no sólo de la materia sino también de las demás.—Aquí tienes.—se la entregó—Algunos capítulos tienen puntos importantes que deberías considerar, como este—señaló el tercero—y este—agregó, haciendo referencia al quinto y al noveno.—Claro, yo también, casi siempre llevo uno conmigo—contó, ladeando los labios.
-¡Gracias!- Sonrió tomando el papel entre sus manos. -Me haz salvado ya de dos cosas; La primera el hambre y la segunda el estudio.- Rió levemente leyendo la lista de libros que debería buscar para estudiar. - Si saco arriba de un "Aceptable" prometo hacerte un pastel en gratitud.- Comentó comiendo lo último que quedaba del chocolate disfrutando su sabor. -Creo que te imitaré y haré lo mismo, traeré chocolates para todas partes.-
A ese paso vas a morir de hambre en la biblioteca y tendré que explicar como fue que encontré tu cuerpo sin vida aquí — bromea — pero me quedare aquí, a ver como estudias — abre una de las sillas con cuidado para sentarse, al hacerlo une sus manos apoyándolas en la mesa con la mirada fija en la rubia.
Ríe al escuchar su comentario. -Moriré aquí, si te preguntan no digas que fue de hambre, inventa una historia muy genial para poder contársela a tus nietos con orgullo.- Bromeó divertida- Algo así como que un queso hechizado gigante me atacó, y tu no pudiste salvarme, pero encontraste mi cadáver y derrotaste al queso.- Habló sin darse cuenta de la idiotez de lo que decía, pero había quizás alguna posibilidad de que pasara eso. -Ok, creo que el hambre me está afectando- Soltó un leve suspiro mirando al pelinegro que se sentaba en frente suyo, rió al ver que se quedaría ahí y abrió un libro de portada antigua, con las palabras "Todo sobre la Aritmancia" escrita sobre ella.
-¿En serio te quedarás ahí observando mi sufrimiento?- Hizo un leve puchero con sus labios. -Tu tuviste los TIMOS el años pasado ¿No?, ¿No te gustaría darme las respuestas?- Preguntó poniendo ojitos de cachorro, sabiendo que era inútil ya que todos los años las pruebas eran distintas.
—Sin poder evitarlo soltó una carcajada al escuchar la historia de la chica y negó con la cabeza mientras cerraba el libro en sus manos para prestarle más atención— Vaya ahora entiendo porque paso eso, solo espero que te perdonen pronto para que puedas regresar a cocinar se lo mucho que te gusta hacerlo —se encogió levemente de hombros mientras la miraba y sin poder evitarlo sonrió al sentir el beso en su mejilla— No tienes que agradecer era mejor dártelo a que se quedara en mi habitación para siempre y bueno no se nunca he sido muy fanático de los dulces, rara vez los cómo aunque aquí entre nos me gusta mucho el pastel de chocolate —susurro para que la chica lo escuchara mientras la miraba fijamente para nuevamente reír un poco al escucharla— Es bueno que salve a una dama de morir de hambre, es mi buena acción del día.
Una amplia sonrisa se extendió por su rostro al escuchar al chico hablar sobre lo mucho que le gustaba el pastel de chocolate y asintió con la cabeza entendiéndolo completamente casi como si fuera un tema intimo por la forma de susurrar, la comida era lejos su tema favorito en el mundo. -El pastel de chocolate es buenísimo, pero créeme, no haz probado el cielo si no probaste alguna vez el pastel de queso.- Rió divertida ya que fue su buena acción del día darle chocolate y le dio otra mordida a la barra de cacao. -Sólo te falta un caballo blanco y una armadura y serías un caballero salva damas del hambre. Ah, claro y un saco enorme de chocolates.- Volvió a reír.
—Ríe junto con ella mientras corresponde al abrazo dulcemente para después separarse de la chica— Lo se deberíamos ir a celebrar tu no cumpleaños al menos con galletas y leche —asiente sonriente— La verdad aún no sé qué hare para mi cumpleaños pero con estar con Frank y mis amigos tendré más que suficiente.
-Oh, es un buen plan... Podrías hacer una pijamada o algo así- Ríe levemente saliendo del efusivo abrazo- ¡Galletas! Yo quiero galletas -Exclamó algo emocionada- Si quieres yo invito, los elfos me quieren, podemos pedirles que nos hagan galletas y si tenemos suerte y andan de buen humor podemos pedirles cerveza de mantequilla.- Comentó algo entusiasmada. -No hay fiesta sin galletas, debe ser un buen no cumpleaños.-
No creo que no lo puedas arreglar con una sonrisa… a los elfos les agradan las rubias… y claro, ¿a quien no? — sonríe — ellos están en Hogwarts para eso, atender nuestras necesidades.
Rió levemente y asintió con su cabeza concordando con el chico de cabello azabache. -Bueno, creo que iré en un rato... Cuando algo de esta pila de libros de adivinación y pociones, entre en mi cabeza.- Hizo una mueca de disgusto con sus labios, pero sabía que debía estudiar ya que no quería tener un puntaje de Trol en sus TIMOS y esas dos materias eran las que más le costaban.