Detroit Wolf City meme → [5/?] Hunters ( Gregory Kunze)
↳ “Protect courageously the peace of those who need it.”
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Detroit Wolf City meme → [5/?] Hunters ( Gregory Kunze)
↳ “Protect courageously the peace of those who need it.”
Detroit Wolf City meme → [2/?] Hunters ( Ruth Gottschalk )
↳ “She wasn’t looking for a knight she was looking for a sword.”
Jake Gyllenhaal, “Demolition” (Jean-Marc Vallée, 2015).
Demolition (2016) dir. Jean-Marc Vallée
En el Expresso de Hogwarts...
Sonrió ampliamente con toda sinceridad, feliz de que Zoe pudiera confiar en ella; se preguntó si sería capaz de ayudarla. Tal vez sí, tal vez no, pero lo mejor sería escuchar lo que quería decir, después de todo. Se levantó y observó a la pelirroja con curiosidad. —Vamos a un compartimento donde podamos hablar, ¿te parece? —Hizo un gesto con la cabeza, indicándole que avanzaran hacia otro lugar.
Zoe frunció los labios en una sonrisa un tanto torcida, pero le era difícil sonreír en esos momentos. Abrió la boca para contestar y negó suavemente. -Nadie de Slytherin puede verme, si lo hacen harán de mi vida un infierno... No pueden verme así, no pueden saberlo.-
En el Expresso de Hogwarts...
—Lamento decirte, que te expulsarían de Slytherin sólo por tomar un pañuelo del lado equivocado …—musitó con ironía, casi en tono bromista. Conocía las convenciones de sus compañeros y las suyas propias, no necesitaba escucharlas; y aunque sabía que debía seguirlas, en estos momentos no le importaban mucho, no con Zoe. A lo siguiente, entreabrió los labios. Estaba a punto de felicitarla, él también quisiera dejar su casa. Ojala tuviese el suficiente valor. Sin embargo, se notaba que la pelirroja no lo veía de esa manera. En verdad le afectaba no tener una familia.—Ya veo…—musitó, tratando de ser empático.—Si quieres, te regalo a los mios, tienen una casa enorme, bonitas alfombras y comida que te hará explotar…—añadió. Sí, no era bueno con las palabras.—Los padres son un asco, y si no te quieren en tu familia, bueno… haz la tuya.—musitó. Sonaba estúpido que él lo mencionará, pero eso haría si estuviera sólo en él.—
Entornó los ojos con una media sonrisa, ella lo sabía, muchos de sus "amigos" y compañeros no conocían la piedad. -¿En serio? No te ofendas, pero, tú tampoco te ves muy contento con ellos... Además, ahora que lo pienso prefiero ser de la calle que compartir el mismo techo con tu hermano.- A lo siguiente Zoe agachó la mirada, ella había adorado a sus padres ciegamente por tanto tiempo. A la mención de crear su propia familia la chica se sonrojó ligeramente y recordó a Gideon. -No sé cómo le voy a decir a mi novio que no tengo un sólo galeón en la bolsa...- admitió mientras los ojos se le volvían a llenar de lágrimas. Ahora era pobre y quizás la idea de serlo sólo empeoraría con cada día que pasara. -Tampoco tengo la promesa de un futuro brillante. Soy diferente, Rabastan,- escupió. -Soy una inútil y una torpe. Nadie quiere a alguien así en sus vidas... Gideon va a darse cuenta de eso pronto y va a dejarme,- continuó antes de parar pues no creía poder pronunciar una palabra más.
En el Expresso de Hogwarts...
—Sí, esa misma. —Respondió la pelirroja, vacilante, con una leve sonrisa en los labios. Supo que se trataba de Zoe, y no la conocía mucho, pero aún así, no pudo evitar preocuparse instantáneamente por ella—. ¿Estás bien, quieres hablar de eso?
Al escuchar la afirmativa de la otra bruja suspiró dudosa, pero Daisy era la mejor amiga de Gideon, quizás, quizás podría ayudarla, por lo menos ya no se sentiría tan sola. Inclusive podría ayudarla a averigüar la manera de cómo decirle al Hufflepuff que su antes adinerada novia ahora era una bruja sin hogar, una inútil bruja sin hogar. Zoe abrió la puerta, mirando hacia abajo donde Daisy estaba sentada. La Slytherin negó suavemente con la cabeza, -No estoy bien, y si me gustaría hablar al respecto,- admitió secandose las lágrimas que se rehusaban a dejar de correr.
En el Expresso de Hogwarts...
—¿Es enserio? … no seas egoísta, quiero ayudarte, no te escuchas bien… de igual forma no me iré, abre por favor… — ante aquella contestación pudo adivinar que se trataba de una slytherin, de todas formas Pandora estaba tranquila, ella jamas se alteraba ante la primera provocación,
-¿No entiendes lo que es un no? Soy una egoísta, ya lo has dicho, ¿porqué quieres lidear con alguien así?- alegó. -No voy a abrir, entiéndelo. Sólo, sólo quiero un momento a solas. Deja de fastidiarme o... O vomitaré sobre tu túnica, es en serio.-
En el Expresso de Hogwarts...
Escuchar su nombre le confirmó que se trataba de la pelirroja. Sabía que hacía mucho tiempo que no hablaban, pero aún así le importaba (aunque fingía que nada le importaba). Atisbó su rostro y se extraño, podía ver sus ojos llorosos.—No quiero entrar—respondió—¿Qué tienes? Y no me digas que nada, porque es claro que uno no llora en el baño.—soltó directamente, aunque pronto se arrepintió, pues no estaba seguro de si ella querría decírselo, pero eso quedaba en Zoe.—
Lo miró de reojo apenas un segundo, volviendose a asegurar que fuera él. Intentó tragarse el nudo que tenía en la garganta pero cuando el Sly se rehusó a tomar un "nada" como respuesta rió de manera que la llevó a quebrarse nuevamente. -¿Es patético no? Una Slytherin de último año encerrada en el baño como una tonta de primer curso. Si alguien de los otros se entera todos en la casa van odiarme,- lloriqueó sin realmente decir lo que pasaba, limpiándose las lágrimas avergonzada. -Dejé mi casa, Rabastan. Mis padres no iban a dejarme volver al castillo... No tengo padres,- dijo encogiéndose de hombros, mordiendo el labio que le temblaba al hablar. -Ya no tengo nada.- Confesó escondiéndose tras sus manos mientras sollozaba.
En el Expresso de Hogwarts...
Cuando Daisy escuchó una voz impotente detrás de la puerta, apretó la boca y suspiró. Bueno, no es que no pudiera aguantarse un poco las ganas de orinar, ¿verdad? Había alguien que necesitaba el baño mucho más que ella. —Bueno, está bien. —Expresó, sentándose en el suelo, con la espalda en contra de la puerta—. Pero voy a quedarme aquí, por si necesitas hablar con alguien…¿sí?
Suspiró un poco más tranquila cuando la otra persona cedió, pero no pasó mucho antes de que se diera cuenta que no la dejaría sola. Se quedó quieta un momento, analizando aquella voz. -¿D-Daisy? ¿Eres tú?- preguntó pegándose a la puerta para escuchar mejor.
En el Expresso de Hogwarts...
La rubia había llegado tarde a la estación por consecuencia abordo casi corriendo el expreso. Rapidamente comenzo a buscar un compartimento, por fortuna su amiga Cass le indico que fuera con ella , en el lugar tambiém se encontraban otras compañeras de Ravenclaw. El tren comenzo a avanzar y el haber corrido a Pandora le causo sed así que abrio u njugo de calabaza pero n otuvo much ocuidado y derramo un poc oen su uniforme así que sali odirect oa lbao para limpiarse un poc
— Por favor, abre seguro que entre las dos podemos ayudarnos, tengo una urgencia aquí afuera también — insistió la rubia a la chica que se encontraba dentro, no le había reconocido pero si había notado que la chica no estaba bien …
-No, no puedes ayudarme,- refutó odiando la insistencia de la chica al otro lado. -No me importa, arrégla tus asuntos en otro lado. No puedo salir de aquí. Vuelve más tarde.- Zoe trataba de calmarse, no quería llegar a la escuela con los ojos enrojecidos e hinchados. -Prometo no estar aquí en 10 minutos, ¿okay? Pero vete ahora.-
En el Expresso de Hogwarts...
No es que necesitará el sanitario, simplemente había ido porque creyó que la puerta estaba atascada o algo parecido, pero cuando escuchó a alguien, dejó de insistir.—Está bien, está bien, lo siento… sólo, sólo quisiera saber si estás bien…—preguntó, mordiéndose el labio inferior, preocupada.
Negó dentro pero no dijo nada. -Estoy bien, es sólo que... Me di cuenta que olvidé mis zapatos favoritos en casa,- mintió finalmente, había sido lo primero que se le había ocurrido. -Además... soy alérgica al perfume de mi novio y no puedo decirle...- continuó con la voz temblandole. -Porque lo haría sentir mal.-
En el Expresso de Hogwarts...
No había ningún compartimiento vacío, o al menos ninguno con el que quisiera compartir. Decidió caminar por los vagones hasta que alguien lo obligará a volver. Sin embargo, un pequeño niño insistía en abrir una puerta y alguien más le respondía. Se acercó con curiosidad y creyó escuchar una voz conocida. Indicó al niño que se fuera y lo hizo. Como si le fuera a hacer algo. En fin, al menos funcionó.—¿Zoe?—preguntó, elevando una ceja.
Se secaba las lágrimas con el antebrazo de la mano izquierda, sin soltar la puerta un segundo por si decidían abrirla con el hechizo. Vio a través del vidrio texturizado la silueta del niño irse, pero la voz de alguien mayor remplazó aquella ausencia. -¿Rabastan?- preguntó sin querer en medio del hipo que llorar le había causado. Apretó los labios juntos con fuerza y tras dudarlo apenas un segundo abrió la puerta para salir. -Perdón, no sabía que querías entrar,- dijo con la cara abajo, echándose un mechón de cabello tras el oído.
Sophie Turner for Tatler Magazine UK (April 2014) (open images in a new tab for full resolution)
En el Expresso de Hogwarts...
Después de haber estado batallando un rato contra la puerta del baño que al principio parecía atascada, la voz de Zoe se escuchó del otro lado de ésta paralizandolo por un momento pues no podía ignorar que la voz de la pelirroja se oía bastante mal y forzada. Sus manos dejaron la manija en paz e hizo una breve pausa antes de hablar.
— Zoe… sé que tal vez es estúpido preguntar esto, pero… ¿está todo bien? ¿te puedo ayudar en algo?…
La consternada voz de Frank Longbottom llegó al otro lado de la puerta y la serpiente muy a su pesar tuvo que reprimir el pensamiento que parecía importarle más a él su bienestar que a sus propios padres. -¿Frank? ¿Frank Longbottom?- preguntó aún sosteniendo el picaportes. Él le agradaba, una vez le había prestado un pergamino de McGonagall para copiar la conclusión de un ensayo, bueno, inspirarse. La pelirroja respiró profundo y volvió a hablar. -Sólo... no dejes que nadie sepa que estoy aquí encerrada, por favor. Sa-saldré pronto si necesitas usar el baño.-
Narcissa la observó tomar asiento, se veía algo decaída, y estaba segura de que cumpliría la promesa de no hablar, y lo agradecía, así que no entendió por qué tuvo que romper ese glorioso silencio, tal vez la curiosidad lo podía todo, pensó.
—No es que me importe o algo así… —comentó con cautela— Y no es de mi incumbencia, pero, ¿qué te pasa?
A Zoe le sorprendió volver a escuchar la voz de la rubia. Lentamente alzó la mirada hacia ella. -Nada,- se apresuró a mentir. -Es sólo el final de las vacaciones, la estaba pasando muy bien.- Vaya, qué asquerosa mentira pero no se sentía cómoda diciéndole a Narcissa la verdad, ni siquiera la conocía, además, podría ser justo el tipo de persona que finje preocuparse por alguien sólo para reírse de dicha persona más tarde con sus amigas. La pelirroja soltó un suspiro. -Estoy bien, sólo... ha sido un bobo altercado con mis padres.- Murmuró tratando de quitarle importancia al asunto. -¿Tú porqué estabas tan sola acá?- preguntó confundida al respecto.