El mundo de los filtros y el amor propio
No es algo nuevo que hay miles de aplicaciones con filtros que buscan volvemos más lindxs.
Instagram, snapchat, facetune y miles de apps destinadas a modificar el color, saturación, nitidez y hasta la corrección del color de los dientes.
¿Pero para qué ? ¿Qué se busca con esta cataratas de filtros?
Ser más LINDXS . Pero... ¿que es serlo? . ¿Que es lindo y que es feo? .
Según los cánones de belleza ser LINDX es que seas atractivo para un otro, para el resto, para el mundo. Pero que paradogico que la belleza sea para otrx y en ese camino nos destruyamos a nosotros.
Lo cierto es que ponernos filtros nos muestran algo que no somos , pero que de alguna forma nos hace #permanecer.
Hace un tiempo estaba enojada porque mi celular no me permitia acceder a diversos filtro de la plataforma Instagram. Ya sea de belleza o de juegos. Llegue a desintalar la aplicación, ¿ en busca de que ?. #Permanecer a esa comunicadad virtual, que me dice que usar filtros es cool,y que hacer mis ojos más grandes o tener la cara más perfecta me hace más linda. (El amor propio propio, te lo debo en este párrafo).
Pero en éste te lo retomo mamitaa!. Conjunto de esta idea de los filtros y su belleza, la pandemia trajo consigo a miles de influencer y otrxs no tanto hablando del AMOR PROPIO.
Claro, que fácil decirlo con un filtro en la cara¿No?. Esto es lo que llamo el doble discurso de la pandemia 2020.
Nos tenemos que querer, pero con un filtro en la cara.
Nos tenemos que querer a nosotrxs mismos , pero aceptando las reglas de una sociedad que nos presiona constantemente para que sostengamos un ideal de belleza, que claramente es impuesta.
La revolución no es decir AMATE y ACEPTATE como un conjunto de palabras vacias, sino la acción y el coraje de decirlo sin el filtro en tu cara.
No se ustedes, pero yo desconfio de los nuevos discursos sobre el amor propio.