"Solamente tú sabes las cruces que cargas, pero que bueno que ya no te aguantas. Conoces a muchas que pasaron por lo mismo, pero estás luchando para que otras no tengan que vivirlo. Tu amiga ya no volvió, pero vive su espíritú en tus gritos. Un pendejo abusó de tí pero hoy tu enojo es su castigo.
Aún no cambiamos del todo, pero manos no les hacen falta. Donde había rastros de sangre hoy se levantan brasas y llamas. Si antes las silenciaban, ahora se encierran para no escucharlas, y cuando una se cansa, hay dos o tres más para respaldarla.
Mujeres, hoy por hoy tienen bastante ventaja, pero aún queda mucha basura por sacar de este país y será por ustedes, y por las que estaban, que esto no se acaba hasta que se acaba".