Queremos las cosas, no porque sean las mejores, sino por lo que significan para nosotros. Deseamos las cosas porque nos ayudan a sentirnos mejor, porque dan sentido a nuestra vida, nos ayudan a reforzar nuestra identidad como individuos pertenecientes a un colectivo social determinado.
No compramos el mejor 4×4 porque lo necesitemos para explorar las montañas. Lo hacemos porque eso significa algo: si tenemos un coche así, es porque nuestro nivel de vida nos permite disfrutarlo, o al menos lo parece y ahí está la clave. Lo importante no es lo que las cosas son, sino lo que significan. Bienvenidos al mundo de los símbolos: el apasionante y desconocido mundo de la semiótica.
La Ingeniería Kansei es una metodología de diseño, centrada en traducir los sentimientos que experimenta el usuario con un producto, para incorporarlos en su proceso de mejora o evolución.
Tres reglas para el diseño de productos en cuanto a su facilidad de uso:
1) Un producto debe explicar lo que es y para qué sirve.
2) Un producto debe comunicar cómo debe o puede ser usado.
3) Un producto debe proporcionar “feedback”.
¿Qué factores influyen para que un producto guste al usuario?
a) Factores puramente emocionales, relacionados con la subjetividad.
b) Factores cognoscitivos, relacionados con lo que se conoce, con lo aprendido.
c) Factores intelectuales: se refieren a la satisfacción lógica ante la comprensión de un producto.
d) Factores psico-fisiológicos: el placer estético depende de la calidad de nuestras sensaciones, de los emocionales, cognitivos, intelectuales y psico-fisiológicos.