Deadpool 2 (2018) 5/18/18
En 1981 Sam Raimi creó una obra maestra de bajo presupuesto llamada Evil Dead, 6 años después esta tendría una segunda parte que debido a problemas de perdida de material fílmico y derechos de autor tuvo que ser construida como un “sequel/remake” de conceptos ya tocados en la primera, que terminó siendo una de las mejores secuelas del género y una mejor primera parte que la anterior, con mejor presupuesto y mayor agilidad técnica gracias a la experiencia adquirida por el director en el proceso. La película fue: Evil Dead 2: Dead By Dawn y es el punto de comparación perfecto para Deadpool 2, la cual es presentada de una manera que me hace recordar toda esa situación, ya que Deadpool 2 es construida bajo el mismo concepto y con un mejor “delivery” que su primera parte. La clave de Deadpool 2 es que es una sátira que funciona un poco mejor si estas algo aburrido y saturado de DC y Marvel, por que sigue siendo una recta a 120 mph a todo el género y a hollywood en general, así como a su rival existencial, Wolverine. En pocas palabras es una película que busca su público y es a ese público a quien trata de convencer, manteniendo su rating y remando en contra la corriente de Disney lo cual la hace una oferta demasiado refrescante que va logrando nuevos adeptos en el camino. En Deadpool 2, Wade Wilson está viviendo dia a dia su nueva faceta de mercenario con super poderes, y a la vez, como un hombre con una relación estable que será sacudido por una serie de eventos que posiblemente irá sacando la buena naturaleza que existe en algún lado muy profundo de su corazón. Con una escena inicial que empieza en el mismo modelo “back and forth” de su primera parte, la película básicamente nos agarra por la garganta y no nos suelta hasta el final. A mi me gustó más que la primera por muchos aspectos. En mi review de la uno dije que aunque el “back and forth” de la primera parte era su punto más débil por que aunque no la hizo desmerecer, sí hizo que su acción se sintiera algo diluida por que no se sentía en tiempo real y eso es como ver una pelea de PPV en repetición sin la magia que captura verla en vivo. La secuela, que aunque al principio da la sensación de ir por esa ruta, arregla ese problema poniendo la acción en tiempo real logrando que uno se sienta mas comprometido emocionalmente con la trama. En pocas palabras, a veces el “back and forth” delata un poco la película, es novedoso pero es un riesgo. Ryan Reynolds sigue siendo lo mejor de esta franquicia. Al punto en que ya uno no sabe si Ryan Reynolds no existe y siempre fue Deadpool, o Deadpool hace de Ryan Reynolds o todas las anteriores. Pocas veces un actor se ha comprometido con un personaje en la manera en que Ryan lo ha hecho aquí. Desde el libreto y su brillante mercadeo y promoción, Ryan convierte a Deadpool en un ecosistema de integración entre su público, concepto y los personajes que muy bien podría estar dictando el futuro de como se debe vender una película. Otro de los puntos fuertes de la película es la simpleza de su trama y es que esta no es una de “aliens” tratando de buscar gemas cósmicas o magnates tratando de dominar la tierra. En Deadpool no se salva el mundo. Ambas películas son construidas con tramas muy personales del protagonista ,el cual no hace nada que no lo beneficie a él y como se van presentando situaciones en diferentes escalas que van desarrollando su potencial de superhéroe dentro de una posible alianza con los X-Men, tratando de convertirse en un ser humano algo más compasivo dentro de su personalidad sarcástica y burlona. Dentro de esa trama su punto más fuerte sigue siendo la sátira que habita en ella y es que a veces he llegado a pensar que el equipo de producción toma desiciones en la película solo para burlarse intencionalmente de ellas. Ejemplo de eso el personaje de Josh “Thanos” Brolin quien hace de Cable de quién Deadpool no pierde tiempo en burlarse por que “En realidad él no se parece en nada al del comic en apariencia, ni en sú físico y mucho menos en la estatura” y aun asi Brolin lo hace funcionar siendo totalmente diferente al personaje principal en lo que a simpatía y humor se refiere, Brolin sigue teniendo un 2018 excepcional. En resumen, Deadpool 2 es una reconceptualizacion de la primera parte sin olvidar todo lo que hizo exitosa a la anterior. Es un ejercicio de estilo sobre substancia que sí funciona por que su substancia esta planteada de una manera sencilla sin tratar de hacer un “build up” como ya el genero nos tiene acostumbrados. Con un amperaje técnico, satírico y humoristico sobre su primera parte. Una total entrega de su elenco y muy especialmente de su actor principal. Con un final que arregla la carrera de Ryan y Deadpool en solo dos minutitos, mejor que Days Of Future Past que tardó toda una película para arreglar The Last Stand. Deadpool termino siendo una de las mejores películas de X-Men sin quererlo, es tan buena que me hizo volver a escribir después de más de un año.











