¿Listo? — Preguntó a la persona que estaba esperando en su habitación mientras ella se ponía cambiaba para mostrar lo que había encontrado, apenas lo vio supo que era para ella y moría de ganas por saber la opinión de otra persona respecto a su nueva adquisición. — Vas a morir de risa cuándo me veas. — Aseguró al salir dando saltitos del armario mientras reía. — ¿Qué tal me veo?
El rubio rompió en pequeñas carcajadas al ver a la morena salir del armario—. ¿De dónde sacaste eso? —preguntó, antes de volver a reír—. ¿Lo trajiste hasta aquí para ponértelo? Aunque no te queda mal, podría confundirte con el conejo blanco de Alicia en el País de las Maravillas.















