ver el amanecer desde el insomnio fue una constante más no un problema desde mi corrompida niñez, ¿por qué ahora debiese ser diferente? sin ninguna sustancia mantengo la inquietud de no lograr dormir
antes debía ir a estudiar supongo, o eso creo recordar, y hoy una parte de mi a veces se siente alegre por cumplir otros deberes que me darán motivos, pero la gran y sincera otra parte sabe que no hay mañana por el cual forzar el descanso
la despedida es silenciosa, no hay cabida entre conversaciones, ni abrazos, ni risas momentáneas.
sólo observo con impávidos cristales sobre mis ojos como todo pasa y lentamente acaba, pues lo que siempre busqué al fin creí encontrar... y lo perdí.



















