dudesss, tumblr no me está mostrando nada al parecer? así que por fiss avísenme si mis replies no llegan porque tumblr me está odiando por una razón que desconozco :(
Mike Driver
Xuebing Du
Not today Justin

No title available
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
sheepfilms

Origami Around
occasionally subtle

祝日 / Permanent Vacation
ojovivo
DEAR READER
Claire Keane
taylor price
TVSTRANGERTHINGS

Love Begins

izzy's playlists!
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year
Stranger Things
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ

blake kathryn
seen from United States
seen from United Kingdom
seen from Türkiye

seen from Romania
seen from United States
seen from Sweden
seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Malaysia

seen from Germany

seen from Poland
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United Arab Emirates

seen from Germany
seen from United Kingdom
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@lxcnard-blog
dudesss, tumblr no me está mostrando nada al parecer? así que por fiss avísenme si mis replies no llegan porque tumblr me está odiando por una razón que desconozco :(
strcvski.
Frunce el ceño ya que lo que menos se esperaba de alguien a quien le entregaran un folleto, era un gracias. No acepta que el contrario le devuelva el papel, tan solo alza su mano, mostrando la palma.’’Tan solo acéptalo y a unos metros más adelante… lo tiras’’ dice como si explicara algo a un nene de kinder. ‘’Ya sabes, como las personas normales lo hacen’’.
“¿Tan maleducado son todos?” se precipitó en contestar, asomando entonces de sus labios una ligera sonrisa. “Vale, lo haré si no te molesta.” Aceptó, sus hombros encogiéndose para restarle importancia al asunto: estando en los zapatos contrario, seguramente sí le hubiera picado, aunque sea un poco. “¿Hay algo interesante, de todas formas?”
I am selfish, private and easily bored. Will this be a problem?
Neil Gaiman, A Study in Emerald (via wordsnquotes)
hsolem.
“Uh… Si gustas — puedes quedarte con esta.” En ofrecimiento, tendió una de las bebidas que sostenía a quien acababa de sumarse a la fila para comprar. “Al parecer hay una promoción porque se acerca la Navidad. Me obsequiaron la segunda bebida.”
“Es una buena oferta para nosotros --- no sé si para ellos, la verdad.” encogió sus hombros, obsequiándole al contrario una breve sonrisa. “¿De qué es?” preguntó, curioso, no era tan quisquilloso con el café, siempre gustaba de experimentar con sabores fuera de lo común, sin embargo, prefería saber qué estaba bebiendo, como la mayoría, suponía.
bumahn.
“ si estás considerando entrar— ” comienza a decir, dirigiéndose a la persona que atrapa justo frente a la tienda mientras sale a su pequeño receso, “ el té de valeriana es un buen relajante. considerando, uh, todos los sucesos de estos últimos días. ” ofrece una sonrisa nerviosa mientras estira el cuello en un intento por reducir la rigidez que allí siente tras horas de trabajo, realizando una suposición al azar sobre el contrario en aras de ganarle un nuevo cliente a establecimiento.
“si te soy honesto...” entrecerró sus ojos, lo cierto es que no tenía ánimos de entrar, nunca gustó demasiado de sentarse en una mesa a comer o beber algo sin compañía alguna. “No estaba pensando entrar porque... la verdad es que siempre me pareció algo triste sentarse en un salón de té solo, o en un bar o un café, ya sabes... pero ya que lo mencionas, quizá podría considerarlo.” Siempre existía una primera vez para todo, sin embargo, la recomendación no era precisamente lo que estaba buscando. “Y el té valeriana no suena mal, pero me gustaría algo como más... ¿energético? con té verde, quizá.”
aiidone.
“ eh — ¿esto es tuyo? estaba en la mesa del fondo. ”
“De hecho no. Estaba ahí cuando llegué, iba a ir a dejarlo a la caja, supongo que tienen objetos perdidos-- pero lo olvidé.”
strcvski.
‘’Buen día’’ pronunció sin ganas y como si no lo dijese enserio, alzando un papel doblado frente a la primera persona que vio. ‘’Visítenos pronto. Tenemos nuevas obras’’ repetía como tal grabadora vieja, desde que en su trabajo lo pusieron a repartir folletos en las calles; no muy lejos de la galería.
“Gracias,” pausó, su mirada recorriendo el folleto recién entregado; pudo haberlo lanzado a un bote de basura más allá, pero era muy educado y respetuoso como para ello. “pero no, gracias. No soy muy fanático de-- estas cosas.” Y se lo devolvió.
tienes mucho miedo de equivocarte y afrontar las consecuencias de tus errores
mmm, esto es interesante. La verdad es que creo que sí, es así.
anonymously make an assumption about me and i'll confirm/deny it
frvnkic.
“Que pena, yo pensé que las migajas eran infalibles” secundó su broma con un vestigio de humor que, al cabo de unos segundos, le robó una sonrisita de boca cerrada. Entonces se permitió escrutar a su acompañante con una mirada sigilosa, mientras hablaba. “Derem, de las familias fundadoras” aquello no había sido una pregunta aunque sonó como una. Ahora tenía curiosidad, así que finalmente levantó su linterna para dirigir la luz hacia la silueta masculina y así observarle con más detenimiento. ¿Se arriesgaba? A menudo olvidaba las advertencias de su madre diciendo que no debía confiar en extraños y más que nada se debía a su intrepidez, no había mucho afán por ser desobediente. Era la inquietud patrocinada por la curiosidad pura. Así que se limitó a asentir en respuesta. “Pero si terminamos mal, la culpa será tuya porque desde ahora eres el guía.” Y le fue fácil mezclar el ápice de broma inapropiada con su tono de voz suave, carente de temor por si terminaban mal.
“Las migajas no deberían fallar.” asintió un par de veces, y la falsa decepción decoró su rostro. Enseguida su ceño formó una ligera arruga, curioso; hacía bastante tiempo que nadie recordaba su apellido en voz alta. “Ah, sí. Eso dicen las malas lenguas.” Bromeó, aunque no había chiste alguno, su familia había sido pionera, sí, pero nunca tuvo una buena relación con ellos, en realidad. Jamás se molestó demasiado por investigar todo el proceso de fundación como tal. Su mirada entonces se desvió a los alrededores cuando un grito pareció ensordecerlo, y observó cómo un grupo entre murmullos se aproximaba a la escena de la cual añoraba escapar. “Vale, me arriesgo con la responsabilidad. Definitivamente si nos quedamos será peor,” intentó adivinar, emprendiendo el paso hacia lo que se pensaba una salida: las linternas apenas servían para alumbrar, sólo quedaba confiar que si tropezaban, la caída no sería tan brutal. “Creo que no me dijiste tu nombre, por cierto.” Cuestionó, lanzando una rápida mirada por sobre su hombro, esperanzado con ver desconocido siguiéndoles el ritmo, pero ahí no había nadie.
haydley.
Intentó no mostrar su decepción, mas era ya tarea casi imposible. Estaba cansada y asustada, con frío y hambre. Las ganas de seguir con la búsqueda iban disminuyendo a la vez que su egoísmo crecía “¿Qué perros?” inquirió, su voz a punto de temblar. Cada vez se sentía más como en una película de terror “Caminar contigo hacia la salida suena mejor que quedarme aquí, esperando a que alguien venga con buenas noticias”
“¿No los estás escuchando? Bueno, creo que eran lobos, no sé, no tengo ganas de quedarme a averiguarlo, honestamente.” Aunque los aullidos ya habían cesado, una presión en el pecho se hizo presente; como si de un mal presentimiento se tratara. “Vale, vamos entonces.” animó, mientras más tiempo pasaba, menos creía que llegaría sano y salvo al siguiente día: encendiendo su linterna, se encaminó por el bosque.
lubastraviski.
Y aunque parecería una locura, dudó si debía quedarse allí y arrastrarse hacia su linterna o aceptar la ayuda del muchacho. Su respuesta, impulsada por la poca cordura que le quedaba, se vio interrumpida por su acompañante—. Estoy bien, Léonard —se apresuró a asegurar, mas no estaba tan segura de la verosimilitud de sus palabras. El tobillo le dolía, los raspones comenzaban a arder y su intento por levantarse por sí misma había sido un completo desastre—. Sólo me tropecé con algo en el suelo, probablemente con una raíz… Estaba oscuro —aclaró, intentando alejarse de la verdadera razón de haber terminado como había terminado. Todavía podía escuchar el coro de aullidos y ladridos, persistentes, como si realmente quisiesen que fuese hacia ellos—. ¿Nos vamos? Pero… —se detuvo, temiendo que alguna estupidez saliese de entre sus labios y le hiciese quedar como una completa loca—. ¿Qué hay de Tiffone? ¿Han dicho algo sobre ella? —intentó salvar la situación, aunque era bastante obvio que la búsqueda se suspendería pronto. ¿De noche, con lluvia y un montón de animales aullando y ladrando? No era el mejor escenario para la búsqueda de una muchacha que llevaba días perdida. De todas formas, Luba aceptó la ayuda del mayor y por fin logró pararse sobre sus pies… O al menos algo similar a pararse sobre sus pies—. Yo… No es nada —sabía que se preguntaba el por qué no estaba junto a su grupo de búsqueda y la hubiese respondido de no considerar su razón demasiado… ¿Extraña? ¿Loca de remate? Creía que esas serían algunas de las etiquetas que el muchacho le pondría.
“¿No tienes linterna?” cuestionó, aunque en realidad no se sorprendería por una negativa, nadie avisó que estarían a esas horas tan altas de la noche perdidos (básicamente) en el bosque. “No soy experto, pero no sé si sea buena idea buscar a Tiffone si estás así-- es decir, yo me quiero ir, si puedes seguir caminando para buscarla, es cosa tuya, pero no lo recomiendo.” Sentenció, esperando alguna respuesta o señal, en realidad. Sabía que Tiffone era importante para el pueblo, pero él no sentía demasiada empatía, simplemente la conocía de vista y le habría saludado un par de veces por cortesía. Ayudó a la muchcha a sostenerse cuando vio que intentaba levantarse, preguntándose cómo puede haber quedado tan mal herida; aunque no hizo verbal su interrogante, pues lo que menos quería era que se sintiese ofendida o regañada por las decisiones tomadas. “Uh-- bueno, al menos si vas a separarte, debes considerar llevar una linterna o... tres.” bromeó un poco con el objetivo de relajar el ambiente, mas le era imposible entre las penumbras y ruidos especialmente grotescos que aún se oían. “No sé qué estará pasando,” anunció cuando vio un grupo de gente acercarse donde pensaba que estarían los animales, y en realidad no quiso investigarlo, menos estando con una compañía que la pareció frágil. “Mejor vamos.” chasqueó su lengua, intento olvidarse del asunto para caminar hacia el lado opuesto del macabro espectáculo.
frvnkic.
Sentía la lluvia en las pestañas y el frío acariciándole las mejillas. La oscuridad como una compañía, los aullidos tan cerca, tan cerca y la linterna apuntando en dirección al piso. Por alguna razón, no se atrevía a iluminar directamente el lago que tenía en frente, pero la mirada de tinte adormilado, reflejaba el brillo de la curiosidad e inquietud; el resultado de sus pasos testarudos, el no obedecer las palabras de su hermana. Se rehusaba a aceptar que estaba casi perdido y poco le importaba en realidad, pues la singularidad de toda la situación era incluso fascinante, hipnotizante. Y lo fascinante era casi perturbador. Sin embargo, fue el ruido proveniente a sus espaldas el responsable de hacerlo caer a la realidad y ni siquiera entonces levantó la linterna. “Espero que hayas memorizado el camino de vuelta… porque yo no lo hice” Y no estaba seguro de a quién o a qué le hablaba, pero su tono sutil manifestaba la carencia de miedo.
Ensimismado en sus pensamientos, era imposible despegarse de un laberinto de ideas varias, respuestas a cómo salir de ahí, por qué entró en primer lugar, o por qué no se fue cuando la luz de la estrella compañera de día les abandonó. Demasiados cuestionamientos, y nada de tiempo para poder responderlas. Su entrecejo se frunció, alzando la mirada cuando alguien pareció dirigirle la palabra: pensó que estaba solo, y se sobresaltó sin demostraciones físicas, fue su corazón el único en dar señales de ello. “Dejé migajas, pero bueno, seguro se las comieron,” intentó bromear, quizá fue un humor fuera de lugar, mas era algo que necesitaba hacer. “Tuve que memorizar varias cosas en mi vida, estos caminos no era una de ellas, pero vamos, no puedo estar tan mal. ¿Te arriesgas?” cuestionó, alumbrando hacia el lugar que pensaba correspondiente. “Mi nombre es Léonard, por cierto, si muero y alguien te pregunta: Léonard Derem.”
haydley.
Una mano firme sobre la linterna, la otra escondida en su bolsillo izquierdo. La oscuridad comenzaba a hacerse presente junto a los temores de la rubia. Los ruidos del bosque (animales, las plantas moviéndose con el viento) eran cada vez más notorios. Ya los reconocía fácil, notando la diferencia entre el sonido que hace una rama que se cae por si sola con el de unas pisadas sobre el húmedo césped. Aquel era el que escuchó mientras contemplaba la idea de regresar al pueblo “¿Quién está ahí?” preguntó, apuntando con la tenue luz de su linterna a la sombra que a penas podía ver “¿Cuantas posibilidades de que seas Tiffone hay?
“La verdad es que no son muchas, lamento romper tu sueño,” pronunció en voz calma, tranquilo, tal vez resignado a lo que pronto llegaría. “si quieres puedes caminar conmigo hasta la salida, si es que la encontramos, porque no siento ninguna pizca de necesidad en ir a ver a los perros, probablemente nos ataquen a nosotros o algo.” Sus hombros se encogieron, exponiendo su postura al respecto, quedarse ahí en la oscuridad con gente que no conocía (o apenas veía por el pueblo, pues no era demasiado sociable, honestamente).