❝——¿Lo qué tenías que hacer para ti o para nosotros?❞ preguntó, terminando por acercarse un poco porque Freydis quería saber con exactitud que diablos se había significado ese trato que tuvo con el rey Alfred, le enfermaba la idea de que los hubiera traicionado para salvarla. ❝Él dice lo opuesto, dice que lo has negado. Al parecer ambos son unos testarudos que tienen la mente cerrada. ¿Por qué estaría en contra de Edrick si se volvió un padre para él? Le enseño a pelear, lo cuido cuando estaba enfermo, lo arropo, y velo como un hijo❞ eso era claro, no tenía duda alguna de ello. Podría odiarlo, pero le gustará o no también debía de agradecerle de que cuidarán ambos de su hijo. ❝Jamás vuelvas amenazar a alguien de mi familia frente a mí, ¿Quedo claro?❞ advirtió, dejando en claro que sería la única vez que lo iba a tolerar. ❝Tu hija está enamorada de él, lo he visto. Así que tampoco es una santa. Necesitas aprender a conocer más a tus hijos, Caleb❞ sabía que se había ausentado por años pero ya no eran unos niños, y ahora comprendía que no los conocía en nada. ❝No es así, mi hija se enamoró de tu otro hijo… y luego le rompió el corazón❞ tal vez exageraba, pero esa había sido la versión de su hija, la de Skali había sido otra, aunque juraba que había otro muchacho que no le había hablado. ❝Un monje que sea tu hijo❞ no pudo evitar reír por ese hecho. ❝Jamás creí que los dioses jugarían de esa forma contigo❞ admitió con gracia.
Cree lo que quieras, Freydis, yo hice lo que tenía que hacer – observó el hombre. Daba igual lo que fuese a decir porque sabia que ella ya se había formado una opinión al respecto y no pensaba tener esa conversación y gastar las pocas fuerzas que tenía- y también le llenó la cabeza al muchacho de la idea de que lo había abandonado, ¿no? Porque ya me dirás tu de donde le viene ese odio hacia mi persona si no es del celoso de tu esposo que me odió desde que éramos niños – comentó. No las tenía todas consigo sobre como de buen padre había sido Edrick hacia el hijo de su enemigo- Esta claro que no conozco a mis hijos, no me lo tienes que recordar, sé que no he estado con ellos – replicó de mala gana. Y no había sido su culpa, no realmente, siempre había considerado que estaban muertos y por eso, pese a todo el dolor que cargaba, no había estado a sus lados porque no creía que estuviesen vivos- ¿Qué otro hijo? No me quedan más hijos, Freydis, que yo sepa al menos – estaba confundido por aquella frase, Skali era uno, Lucan era el otro y era un monje y no tenia más, varones al menos- Maldito Alfred, de verdad, seguro que debió de parecerle de lo más gracioso.