Observó la baqueta rota y simplemente encogió sus hombros con desdén—. Las reemplazas y ya. No tienen nada especial.
--¿Que no tienen nada de...? --abrió sus ojos y boca exageradamente al mismo tiempo que llevaba una de sus manos a su pecho, pestañeando rápidamente--. No puedo reemplazar a mis bebés favoritas así de fácil.













