
if i look back, i am lost

izzy's playlists!
he wasn't even looking at me and he found me
ojovivo
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
cherry valley forever
No title available
dirt enthusiast
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
Stranger Things

Discoholic 🪩

Origami Around

Kaledo Art
Claire Keane

titsay
tumblr dot com
Game of Thrones Daily
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH

oozey mess
noise dept.

seen from India

seen from United States

seen from Spain
seen from Finland

seen from United States
seen from United Kingdom

seen from United States
seen from United States
seen from Morocco
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United Arab Emirates
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from Guernsey

seen from Malaysia

seen from South Korea
@maestrohugolich
Lo que el operativo Aprender 2016 no quiere ni puede evaluar
Lo que el operativo Aprender 2016 no quiere ni puede evaluar
Chicas y chicos poetas en una escuela pública porteña
Mariano Garrido, maestro de grado en la Escuela Nº 7 DE 13 ubicada en el cruce de Villa Luro, Mataderos y Parque Avellaneda, tiene a su cargo el área Prácticas del lenguaje en 6° y 7° B. Como parte del desarrollo del área curricular, propuso a sus alumnos trabajar el género poesía y los chicos aceptaron al toque. El entusiasmo que generó la lectura de poemas de distintos autores que escribieron sobre distintos temas, despertó la necesidad de convertirse en poetas y decidieron producir poesías sobre el tema la lluvia. Sin paraguas ni impermeables, pero iluminados por las lecturas previas, “pasearon bajo la llovizna con Enrique Cadícamo escuchando el tango “Garúa”, se entristecieron con Raúl González Tuñón y sus calles llenas de nostalgia y agua, escucharon las gotas golpear con furia y ternura en los versos de Gelman y de Neruda”. Como, además, ya habían creado una radio grabaron las poesías y les añadieron música y efectos sonoros.
Si quieren asomarse a la realidad de un aula, que diariamente como en tantas otras, se siembra la esperanza, entren a
http://biblioteca7de13.blogspot.com.ar/2016/10/los-alumnos-y-las-alumnas-de-7-grado-b.html
Les adelantamos los nombres de los poemas y de sus autores:
Lluvia, Camila y Lourdes La lluvia y el amor, Bayorette y Rosaura Pasos, David Gotas de tristeza, Cristhian Mi pasado, Gimena y Jhoseline Lluvia, compañía…, Henry Vale la pena, Judith Mora y Agostina La lluvia, Juan Pablo Inundados, Leticia y Yasmín Bella lluvia, Judith Mora y Agostina Las gotas, Patricio Tormenta blanca, tormenta negra, Sheila Tormenta en la noche, Iván
No olviden dejar sus opiniones. Las chicas y chicos poetas y su maestro las esperan, las merecen y las necesitan
Estimadxs seguidxres ¿Será este el diseño de la tapa de nuestro libro?
EDITORIAL COOPERATIVA MANZANA PODRIDA
UNA ESCUELA POSIBLE
MARTA MARUCCO - HUGO LICHTENZVEIG
Si les agrada nos comunican
(vía https://www.youtube.com/watch?v=6m_eFBjXVnQ)
(vía https://www.youtube.com/watch?v=6m_eFBjXVnQ)
Lo que el operativo Aprender 2016 no quiere ni puede evaluar
Lo que el operativo Aprender 2016 no quiere ni puede evaluar
Chicas y chicos poetas en una escuela pública porteña
Mariano Garrido, maestro de grado en la Escuela Nº 7 DE 13 ubicada en el cruce de Villa Luro, Mataderos y Parque Avellaneda, tiene a su cargo el área Prácticas del lenguaje en 6° y 7° B. Como parte del desarrollo del área curricular, propuso a sus alumnos trabajar el género poesía y los chicos aceptaron al toque. El entusiasmo que generó la lectura de poemas de distintos autores que escribieron sobre distintos temas, despertó la necesidad de convertirse en poetas y decidieron producir poesías sobre el tema la lluvia. Sin paraguas ni impermeables, pero iluminados por las lecturas previas, “pasearon bajo la llovizna con Enrique Cadícamo escuchando el tango “Garúa”, se entristecieron con Raúl González Tuñón y sus calles llenas de nostalgia y agua, escucharon las gotas golpear con furia y ternura en los versos de Gelman y de Neruda”. Como, además, ya habían creado una radio grabaron las poesías y les añadieron música y efectos sonoros.
Si quieren asomarse a la realidad de un aula, que diariamente como en tantas otras, se siembra la esperanza, entren a
http://biblioteca7de13.blogspot.com.ar/2016/10/los-alumnos-y-las-alumnas-de-7-grado-b.html
Les adelantamos los nombres de los poemas y de sus autores:
Lluvia, Camila y Lourdes La lluvia y el amor, Bayorette y Rosaura Pasos, David Gotas de tristeza, Cristhian Mi pasado, Gimena y Jhoseline Lluvia, compañía..., Henry Vale la pena, Judith Mora y Agostina La lluvia, Juan Pablo Inundados, Leticia y Yasmín Bella lluvia, Judith Mora y Agostina Las gotas, Patricio Tormenta blanca, tormenta negra, Sheila Tormenta en la noche, Iván
No olviden dejar sus opiniones. Las chicas y chicos poetas y su maestro las esperan, las merecen y las necesitan
Operativo nacional de evaluación “Aprender 2016”
Operativo nacional de evaluación “Aprender 2016”
La noticia que queremos compartir con nuestros lectores es que Leticia Walther, acaba de informar por las redes sociales su decisión de renunciar a ser una aplicadora de las pruebas del Programa Aprender 2016
Pero antes de compartir con los lectores su declaración, recordaremos en qué consiste el Programa al que se refiere. Para ello nos basaremos en la nota de Natalia Stoppani, Coordinadora del Departamento de Educación del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”, aparecida en Página 12 el 11 de octubre
Bajo el título “Aprender 2016: la evaluación con nombre equivocado”, Natalia señala que el próximo 18 de octubre se aplicará en todas las escuelas públicas y privadas del país, en los 6º grados de primaria y 5º o 6º año de secundaria y en forma de muestra para 3º grado de primaria y 3º de secundaria.
Se trata de una propuesta típicamente neoliberal y propia de las agendas de buena parte de los gobiernos de la región en la actualidad. Desde unos años a esta parte, la cuestión de la “evaluación educativa” forma parte de los discursos educativos de funcionarios de todos los colores políticos y de todos los países de Nuestra América, aunque con muchos matices que, como es casi obvio, tienen que ver con los proyectos pedagógicos y políticos a los que adscriben esos funcionarios.
No es lo mismo la evaluación educativa para el ministro de Educación de Bolivia, Roberto Gómez Aguilar, que para el ministro argentino, Esteban Bullrich. Mientras el primero propone pensar en evaluaciones integrales, que contemplen a todos los actores de la comunidad educativa, atendiendo a la educación como proceso y no a la evaluación como una foto de momento; el segundo reivindica las pruebas estandarizadas internacionales (como Pisa), coloca a los docentes y directivos en un simple rol de “ejecutores”, desconoce los procesos evaluatorios que se realizan cotidianamente en las aulas y presenta a la escuela casi como un desierto que, antes de la llegada del macrismo, ni evaluaba ni tenía “calidad”. La reciente frase de Bullrich aludiendo a la Conquista del Desierto, da pistas sobre cómo las actuales autoridades consideran a nuestro centenario sistema educativo, pues descalifica lo existente, deja entrever que antes no se evaluaba, no se hacía nada y ahora ellos, en pro de la transparencia y la mejora de la calidad educativa, por fin, harán que cada quién tenga lo que se merece.
Evaluar el aprendizaje, en la perspectiva tecnocrática del Gobierno de Cambiemos, consiste en proponer a todos los alumnos de todo el país preguntas cerradas con formato de elección múltiple. Pero, un examen que no tiene en cuenta las condiciones de vida y la historia escolar de los alumnos, concibe al aprendizaje como un proceso que se desarrolla en un tubo de ensayo.
El operativo Aprender obliga a los docentes a tomar un examen estructurado por el Ministerio que no toma en cuenta la programación de la enseñanza de cada maestro o profesor, pero cuyos resultados permitirán medir el grado de calidad de la educación en nuestro país
Hasta acá, una breve caracterización del “operativo” inspirada en la nota de Natalia Stoppani, cuya lectura recomendamos (Página 12, 11-10-16)
Leticia Walther explica por qué renuncio a ser una aplicadora de las pruebas del Programa Aprender 2016:
“Me viene a la cabeza la imagen de algunos de mis alumnxs de 6° grado. Sobre todo tengo presente a P. que a principio de año se negaba a leer y a escribir porque lo avergonzaban las dificultades que tenía para hacerlo. Hace una semana me contó que ahora leía más rápido porque, fanático de los animé, los mira por youtube y tiene que apurarse para leer el subtitulado. Ayer me dijo que estaba escribiendo una historieta para presentarse a un concurso. También pienso en S, a la que sus compañeros le reconocen el interés que pone ahora en estudiar cuando “antes nunca hacía nada”. Y en J a la que culparon de la tormenta de Santa Rosa porque ahora lee “perfectamente” y se preocupa por completar sus tareas. F en cambio, no logra salir adelante debido a que se ausenta continuamente porque la madre se la pasa haciendo trámites para que le renueven la exclusión perimetral al marido, o porque la señora se deprime, se queda dormida y no la despierta para ir a la escuela o porque tiene que quedarse cuidando la casa porque el papá violentó la puerta y tardaron días en arreglarla para poder cerrarla. ¿Cómo podrán unas pruebas standarizadas medir los progresos de P, de S, de J o las dificultades de F limitada por los problemas que le crean los adultos? Ninguno de estos chicxs, estoy segura, completaría satisfactoriamente esas pruebas, y sin embargo, han aprendido, han avanzado, comenzaron a sentir curiosidad por la realidad y al ritmo de sus progresos han aumentado también su autoestima. Sumarme a este programa sería ser desleal con ellos porque estas pruebas van reflejar sus fracasos, sin reconocer sus progresos, y por lo tanto, sería ser desleal también conmigo, con mis convicciones, con mi tarea, con la dirección de mis esfuerzos: que crean en sí mismos, que deseen aprender, que puedan salir del lugar al que fueron marginados.
Tampoco voy a ser cómplice de un operativo evaluador que busca establecer un ranking de escuelas: de las de mejor rendimiento a las de peores resultados y emplear este criterio para distribuir los recursos y calificar a los docentes, desconociendo las realidades de las diferentes escuelas
Realicé muchos esfuerzos durante mis más de 30 años como docente por problematizar mis prácticas, por reconocer los diferentes contextos y realidades de mis alumnxs, por ser una maestra innovadora y creativa para responder a sus necesidades, posibilidades y aspiraciones, como para aceptar que se me reconozca como una mera “aplicadora” de pruebas diseñadas por otros, que no me han demostrado tener el conocimiento mínimo de nuestros chicos y chicas, de las diversas realidades escolares y del sistema educativo. En todo mi trayectoria docente nunca “apliqué” nada, todo lo que hice fue reflexionado, analizado y elegido y jamás obedecí una directiva con la que estuviese en desacuerdo. No lo pienso hacer ahora. Tampoco voy a subordinarme a que quienes se niegan a reabrir las paritarias quieran extorsionarme pagándome 1000$ por participar de un montaje para atacar a la educación pública. Por todos estos motivos, renuncié a ser aplicadora en el Programa Aprender 2016”
Esta cuestión no incumbe solo a Natalia Stoppani y a Leticia Walther porque nos afecta a todos, individual y socialmente, por eso les proponemos sumar sus voces para contribuir al debate que nuestra educación demanda
Todas las opiniones, todas, tendrán cabida en nuestro blog
Para que esto no se termine nunca: Walsh y su herencia. Por Pablo Frisch
“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados.
El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote al terror. Haga circular esta información”
Reclamaba Rodolfo Walsh a los periodistas locales y a los corresponsales de prensa extranjera a quienes el 24 de marzo de 1977 envió su Carta Abierta a la Junta Militar
Treinta y nueve años después, Belén, Santiago y Alejo, integrantes del Centro de estudiantes de la Escuela de Enseñanza Media porteña que lleva su nombre, lograron que compañeros, profesores, preceptores y participantes en la Marcha por Memoria, Verdad y Justicia, pusieran voz a este testimonio de dignidad periodística
Pablo Frisch, uno de sus profesores y miembro del Grupo de Reflexión, los entrevistó para que contaran por qué, para qué y cómo lo hicieron Belén, Santiago y Alejo son estudiantes de la Escuela de Enseñanza Media N° 1 del Distrito Escolar n° 16, una institución pública ubicada en el barrio porteño de Villa Pueyrredón, que lleva el nombre “Rodolfo Walsh”. Allí cursan el tercer y cuarto año de sus estudios, a la vez que participan activamente en su Centro de Estudiantes. El último acto por la Memoria, Verdad y la Justicia, estuvo a su cargo. Decidieron filmar a varios de sus compañeros, docentes, preceptores, familiares -y hasta desconocidos- leyendo distintos fragmentos de la Carta Abierta a la Junta Militar de Walsh, paraluego proyectar el video en pleno acto. Cuentan las malas lenguas que a más de uno se le piantó un lagrimón durante la función. A quien escribe este artículo también, aunque le llegó por facebook. Los entrevistamos para conocer un poco más sobre la historia detrás del video y del Centro de Estudiantes, preguntándonos sobre las eventuales intervenciones pedagógicas que pudieron haberles aportado algo significativo a estos jóvenes tan interesantes y creativos.
Link al video: https://www.youtube.com/watch?v=K0c7xncpZoA&feature=youtu.be
PF: ¿Cómo fue que se les ocurrió la idea de filmar a sus compañeros y docentes leyendo la Carta Abierta a la Junta Militar de Rodolfo Walsh?
Belén: Nos parecía importante que los demás alumnos y también los profesores pudieran, más que leer, sentir la carta de Rodolfo Walsh y conocer el peso que tenía entonces y el que tiene ahora. Somos una escuela con orientación en comunicación social y nos pareció importante ver este hecho como algo súper importante para el periodismo en Argentina y por qué no para todo el mundo.
Santiago: Claro, ponerse enfrente de un micrófono y leer la carta como si leyeras cualquier otro relato es fácil. Nosotros lo que queríamos hacer era que los pibes lo vivan de otra forma.
Belén: Y que realmente les llegue, porque capaz vos vas a un acto normal en la escuela, ves a un locutor que habla sobre la carta de Rodolfo Walsh… y es algo como muy lejano. En cambio, verla encarnada en tus propios compañeros y profesores,o quizá en el pibe que se sienta al lado tuyo en el aula, es algo que llega mucho más.
Santiago: Al hacer este video con estudiantes, profesores, preceptores y también con gente que nos encontrábamos en la calle y les pedíamos que lean un fragmento de la carta… yo creo que ahí les llegó de otra forma. Tal vez les hayan dado ganas de averiguar más sobre el tema y se hayan puesto a investigar.
PF: ¿Cómo fue recibido el video por parte de la institución?
Santiago: Los profesores, preceptores y directivos nos felicitaron, nos dijeron que estaba muy bueno. También fue muy bien recibido por parte de los chicos.
Belén: Además los pibes mostraron mucho más interés que en los videos de los actos “normales”. De hecho después se pasó otro video más cliché con un locutor hablando sobre la dictadura y el nuestro les gustó más.
Santiago: Claro, retuvieron más el que hicimos nosotros que el otro.
Alejo: Cuando estábamos pensando sobrela llegada que podría tener entre nuestros compañeros el video, decidimos no filmar toda la carta, sino acortarla un poco para que fuera más dinámico.
Belén: Claro, además el video fue filmado en distintos escenarios y contextos, que incluyeron también la marcha del 24 de Marzo. Tener una marcha atrás mientras leíamos la carta de Rodolfo Walsh, con el cabildo de fondo y la gente con las banderas fue algo muysimbólico. Todo eso junto toma mucha fuerza.
PF: ¿Dónde aprendieron las cosas que pusieron en juego en ese video?
Belén: Es algo que siempre me interesó y dentro de la escuela hubo momentos en los que le dieron más cabida a mi interés que en otros. Hay profesores que te enseñan la historia como dicen los libros, con muchos datos, fechas y nombres. Y entonces te queda como que es algo super lejano, no te toca nada. Pero si te lo cuentan de una forma más cercana y personal, como algo que realmente pasó en tu país, te llega de otra forma. Me parece muy loco pensar que a pibes como yo los secuestraban por hacer lo que hago yo todos los días.
Santiago: A mi me preocupa un poco que en esa época a pibes de nuestra edad los secuestraban y hoy hay pibes de nuestra edad que no tienen idea de lo que pasó. Tienen que saberlo. A mi este tema siempre me impresionó mucho, cuando me enteré de todo esto en la escuela, de chiquito, no podía creer que habían pasado todas estas cosas.
Alejo: Yo no recuerdo cuándo fue que me enteré por primera vez que había habido una dictadura en la Argentina.Para un chico de 6 o 7 años que aprende todo esto, es como raro.
Belén: Yo recuerdo que me chocaba mucho la palabra desaparecido, no lo podía creer. Esta idea de que no están ni vivos ni muertos era rara. No podés desaparecer del mundo así por que si. Creo que la escuela en general le dio cabida a mis inquietudes. Algunas veces me respondían específicamente lo que había preguntado y entonces la cosa quedaba ahí. Otras veces, yo preguntaba algo y los profesores me hacían preguntarme tres millones de cosas más y eso te daba ganas de saber mucho más.
PF: ¿Creen que su participación en el programa “Jóvenes y Memoria” que funciona en la escuela les brindó algunas herramientas interesantes?
Santiago: Si. Nos fuimos vinculando de distintas formas al programa. Al principio no sabíamos de este proyecto. Nosotros comenzamos a construir el Centro de Estudiantes en 2015 y nuestra primera marcha fue precisamente la del 24 de marzo, me acuerdo que fuimos 10 o 12 chicos. Entonces el profe FedeLiptak nos convocó para formar parte del proyecto Jóvenes y Memoria.
Alejo: Cuando ellos empezaron a formar el Centro de Estudiantes yo tenía ganas de participar, me parecía una idea interesante. Todavía no nos conocíamos entre nosotros, porque estábamos en turnos diferentes. Cuando empecé a ver que se empezaba a formar algo interesante, ahí me acerqué al proyecto.
Belén: Yo desde la primaria que quiero armar un Centro de Estudiantes. Traté y no funcionó. Después cuando vine a la secundaria acá, empecé a preguntarle a todo el mundo si había un centro y nadie sabía mucho. Cuando ellos hicieron la marcha yo no me enteré porque estaba en el otro turno. Fue entonces que el profe Liptak me convocó para que participe en el proyecto y me re copé.
Santiago: Una vez dentro del Proyecto Memoria, viendo que lo que más nos interesaba realmente era armar un centro, decidimos hacer un video sobre la historia de los Centros de Estudiantes en Latinoamérica y sus luchas.
Belén: Creo que también le dábamos importancia a Walsh en ese video, porque tener la herencia del nombre de Rodolfo Walsh en la escuela y no tener un centro de estudiantes… Es como que dejaste una lucha, un puesto vacante: no la tomaste.
(*) Para ver el video clickear aquí: https://www.youtube.com/watch?v=JQ1KWTrRjkQ&feature=youtu.be
PF: ¿Qué más pueden contarnos sobre el Centro de Estudiantes en esta escuela?
Santiago: Ahora estamos mucho más avanzados. El año pasado tuvimos elecciones y hoy se suman cada vez más chicos. Trabajamos de una forma cada vez más organizada, creamos comisiones en las que laburan juntos pibes de primero a quinto año.
Belén: Como que está mucho más consolidado y más incluido en la escuela. Llegás a primer año y sabés que hay un centro de estudiantes, y no es algo “de los chicos raros de quinto año”.
Alejo: Al haber más chicos, cada uno con sus actividades fuera de la escuela, empiezan a llegar al Centro de Estudiantes más actividades, más inquietudes, más problemas, más cosas para hacer. Y más ideas también.
Santiago: Este año nos planteamos qué pasará cuando nosotros egresemos y ya tenemos un par de ideas como para que los chicos de primero y segundo se pongan también las pilas con el centro, para que esto no se termine nunca.
Alejo: Ya hay pibes de primer año que se prenden más con el Centro que los de quinto.
(vía https://www.youtube.com/watch?v=VRrNQ8ovIgQ)
Canciones para crecer
Stella Zuccarino, Andrea Pozzi y Silvia Vázquez nos muestran con su experiencia el potencial educativo de un lactario, cuando sus docentes se plantean objetivos que trascienden el mero cuidado de los bebés a su cargo. Un hecho rutinario como puede ser entonar canciones de cuna para dormir a los chiquitos, adquiere la dimensión de un estímulo poderoso para la construcción de la identidad individual, familiar y comunitaria
He aquí el relato de las colegas
Somos tres maestras que trabajamos en un lactario dentro de una escuela infantil que alberga niñ@s desde 45 días a 5 años en la ciudad de Buenos Aires.
Surge esta experiencia como una necesidad de compartir el acervo cultural diverso y propio de cada familia, pues creemos que la identidad es lo que nos permite construirnos como sujeto. Cada sujeto es único, y sólo conociendo nuestra raíz, nuestra historia, nuestro pasado podemos vivir el presente y proyectar un futuro.
Cada familia se acerca a la escuela con sus creencias, costumbres, saberes culturales. La escuela, al conocerlos y respetarlos le permite al niñ@ sentirse segur@ y confiado@ para construirse a sí mismo y como sujeto miembro de una comunidad.
Elegimos en esta oportunidad la canción de cuna porque nos da un saber a cerca de cómo es albergado cada bebé.
Esas canciones transmitidas de generación en generación son perfectas porque se cantan con una ternura, una empatía y un amor único. Todo el mundo parece desaparecer y solo existen dos personas, una cantando, otra oyendo y ambas sintiendo. Ese susurro rimado, ritmado y musicalizado ayuda al bebé a entregarse confiado al sueño. A través de ellas le damos cuidado, abrigo y amor, pero también le transmitimos la cultura y la tradición familiar.
Creemos que al traer al jardín las canciones de cuna que escuchan en cada hogar, no sólo evocan ese lazo amoroso sino que además al ser escuchadas, valoradas y compartidas con los otros construyen las voces que nos darán una identidad como grupo.
Pero también hay otras razones: La canción de cuna reúne a la música y la literatura. La belleza interna de estas composiciones y su sencillez comunicativa la hacen portadora de una enorme riqueza literaria. La transmisión de las canciones de cuna a lo largo del tiempo, de generación en generación, durante miles de años y en cada rincón del mundo, evita que este género termine desapareciendo, porque es patrimonio de las colectividades que se expresan en la misma lengua, y es coincidente con otros pueblos que hablan otras lenguas.
Que l@s niñ@s no entiendan el significado de cada palabra, no interesa por ahora. La unión de la voz, la estructura poética, la melodía y el movimiento de arrullo dan a la canción de cuna su singularidad más significativa. Este género literario es el primero que el ser humano disfruta en su vida.
Iniciamos el año convocando a una reunión cuya actividad central fue la narración del cuento “Iyoke es muy pequeño”, que termina con el bebé en brazos de su mamá, meciéndolo mientras suena una nana: “Wá wá wá wá” de origen africano, en lengua kikongo (Congo).
A partir de esto explicamos la importancia de las nanas y les pedimos que escribieran y grabaran aquella canción que los identificaba como familia. Una vez recopilado el material se inició una serie de acciones en la sala para el desarrollo de la experiencia.
En una primera instancia, se preparó un ambiente adecuado esperando el horario en que los rayos del sol iluminaban la sala; se colocó una manta en el piso en la que se acomodó a cada bebé en la posición que le resultaba más placentera y las maestras nos ubicamos sentadas entre los niños. Al comenzar a sonar las nanas se produjo un momento mágico ya que pudimos apreciar cómo algunos bebés, al reconocer la voz familiar, comenzaban a buscar con la mirada de dónde venía el sonido, otros movían brazos y piernas, sonriendo algunos y otros haciendo “puchero” .
Este CD de nanas de las familias nos sirvió, luego, como sostén de otras actividades de sensibilización por el arte. Por ejemplo, se armaron escenarios lúdicos ambientados con grandes tules de colores colgados en la sala para estimular la percepción del color mientras se escuchaban las nanas. En distintos momentos, se incorporaron otros elementos como plumas, títeres, pompones, etc. También se utilizaron reproducciones de pinturas sobre la temática de la maternidad y el acunamiento, para crear un entorno visual que acompañara al entorno musical:
· “Madre sentada sosteniendo a su bebé” de Claudio Bravo.
· “Maternidad” de Lidia Capusotto.
· “Madre e hija” de Oswaldo Wayasamin.
· “La cuna” de Berthe Morisot.
Se escucharon las canciones acompañadas por el suave sonido de un palo de lluvia, ejecutado por la maestra y más adelante se ofrecieron cotidiáfonos a los niños para que los exploraran durante la escucha. En la primera reunión, se solicitó a cada familia el registro escrito de las nanas y se confeccionó una carpeta que circuló por todos los hogares.
Así como los bebés fueron acunados mientras escuchaban las canciones de cuna, se le ofrecieron muñecos para que ellos pudieran acunar.
Como actividad de cierre se convocó a las familias y se los invitó a acunar a los bebés mientras escuchábamos las nanas. Después de compartir ese momento se pidió a cada uno que expresara una palabra que surgida espontáneamente desde la emoción de lo vivido. Con todas estas palabras, entre todos, elaboramos una canción de cuna, con melodía del “Arrorró”, que luego formó parte de las nanas que se escuchaban en la sala diariamente.
Conclusiones:
Fue muy placentero transitar todo este proceso porque posibilitó un canal de comunicación diferente, construido desde la ternura para conocer más a cada niñ@ y a su familia. Esto brindó mayor fluidez a la comunicación de las familias entre sí. No solo nos permitió tender un puente entre los bebés y las nanas como expresión poética y musical sino también abordar el tema de los orígenes y la importancia de la historia personal. Así nos vimos sorprendidas ante la realidad de una mamá que había nacido en una comunidad aborigen, quien no tenía documento, pero que a partir de esta experiencia, salió a la búsqueda de su identidad.
Este proyecto continuó al año siguiente en la nueva sala a la que fueron los bebés.
Liliana Capuano, integrante del Grupo de reflexión sobre la práctica, sintetiza con su comentario el nutritivo intercambio que la experiencia generó en el seno del grupo
El proyecto desarrollado por Stella, Andrea y Silvia nos muestra todo lo que puede realizarse en una sala de niñas y niños tan pequeños como los que concurren al lactario de un Jardín Maternal.
Para pensar las actividades que se realizan hay que tener claro qué se desea que ocurra y estas maestras acordaron poner por delante la IDENTIDAD de las familias…
Es cierto que en las salas de maternal las canciones de cuna forman parte cotidiana del repertorio de las docentes, pero no siempre se utilizan con este significado, lo habitual es que solo se canten. Comprender lo que significan para cada familia, en cada comunidad, y enlazarlas para crear la propia identidad de la sala, ese es el sentido más profundo de lo que significa comprender a la comunidad; como ellas manifiestan “Fue muy placentero transitar este proceso porque posibilitó un canal de comunicación diferente, construido desde la ternura para conocer más a cada niño y a su familia”
Considero indispensable, que la cultura familiar y barrial entre a la escuela, en todos los niveles educativos, y que en ese “lugar de encuentros compartidos”, nos reconozcamos, ya que es ese reconocimiento, lo que permitirá construir junto al otro y otra la identidad real de quienes formamos la comunidad.
Por otro lado me interesó mucho lo que dicen en la evaluación “Así nos vimos sorprendidas ante la realidad de una mamá que había nacido en una comunidad aborigen, quien no tenía documento, pero que a partir de esta experiencia, salió a la búsqueda de su identidad.”
Me gustaría saber qué intervención tuvo la escuela en la decisión de esa mama, ¿le dio importancia?, ¿la ayudó de alguna manera?, cómo lo hizo?. Cuando hablo de escuela, hablo de ustedes, las maestras ¿ pudieron apropiarse del problema o se lo dejó pasar…?
Cerramos esta lúcida y conmovedora experiencia con una doble apelación: a Stella, Andrea y Silvia para que respondan los interrogantes con los que Liliana concluye su comentario y a nuestro lectores para que nos hagan llegar opiniones, sentimientos, propuestas
Damián Santarán, Profesor en Artes visuales, egresado a fines de 2014 de la Escuela de Bellas Artes “Lola Mora”, nos ofrece el relato de su experiencia en
Paula Muriel Martínez demuestra con su relato sobre el abordaje pedagógico de la última dictadura cívico militar el valor educativo de las efemérides