Hola, tiempo que no nos vemos, hemos estado tan solos y tan ocupados. Queriendo avanzar más rápido el eterno camino de la insatisfacción, alimentando la inconformidad, buscando emprender.
por que no solo me detengo y dejo que el mundo pase, es un sueño que lo vivo, pero siempre temeroso de perderle.
Así no tiene chiste, ni caso ni lógica, disfrutar de que, si todo se trata de las putas aspiraciones. Quizás la respuesta esta en superarlo, in depender de los sueños.
A paso firme nos acercamos a la muerte y esa es la única realidad común en la gente. De ahí cada quien tomó un ritmo distinto, envejece más lento o quizás más rápido.
El retórico sarcástico pensamiento nos confunde entre varias teorías de grandes ambiciosos, que osan imponernos la filosofía de vida de sus abuelos.
Quien mierda es su abuelo. Si algo debemos estar seguros es que al nacer, renovamos nuestra libertad.
Ya basta de pensar que vivimos en deuda con los demás. Que se jodan. Las cosas no pueden seguir siempre así, simplemente por que nunca vamos a poder pagarlas.
Entonces que nos queda sino aventarse al camino opuesto y combatir.
Quien dijo que cumpliendo los sueños seremos liberados, mentira, siempre tendremos esa necesidad que si no llenamos nosotros con nuestras más intimas ideas, otro lo hará.
Bastará con exponerte a mil anuncios diarios para ser parte del puto podrido sistema de consumo,;por el cual, a todos nos da mas hambre que de costumbre.
estoy podrido de la irregularidad, de la dualidad, quiero vencer, y pasarme al lado extraño, quiero superarme y trascender. dejame llegar al cielo, tan lejos como pueda. No dejes que vaya solo aún, tengo mucho que crecer con mis amigos, dejanos hacerlos bien, y que finalmente tengamos algo, un puta sueño cumplido en el puta sur a quien nadie le importa.
Donde los sueños se destruyen dia a dia con la necesidad, con la puta inactividad, con el vicio y familias desorientadas.
Se la sufre como en cualquier parte, solo que en una casa más pequeña, sin acabados y apenas con la pintura barata, cuyo alcance fue explotado por la industria que decidió menorar la calidad del producto para llegar a los barrios con una porquería que alcanza para todo y sobra.
Y taran!, ahi tienes aquella identidad visual opaca de los barrios marginales, diferenciándose en cada detalle con aquellos pudientes en mejores posiciones.
Las cosas no pueden cambiar de la noche a la mañana, ni con una guerra. Todo toma su tiempo, y la suerte de ganar o perder la tiene cada uno de nosotros.
No se trata de escalar por sus ascensores, se trata de caerles del cielo por sorpresa, que no tengan tiempo ni para recopilar sus recuerdos.
Vamos a prisa, que estamos más cerca de lo que el pronóstico podría revelar.
















