LAS BATALLAS Donde antes cantaba la chicharra, ahora sólo resuenan los ecos de un amor perdido, quedaron solamente servilletas manchadas con la huella de besos, las jacarandas ya no florecen; en el sol, llueve frío, ¡Abejas, huyan de mi corazón, pues ya no hay más dulzura en él! el mar se ha secado, la bailarina ejecutó su último arabesque, ayer murió el último pájaro, y ahora el gris es el nuevo azul, después de todo esto, solo aspiro a la tranquilidad, ya no busco solo a un perro como amigo; para las batallas que se avecinan, mi gato y yo no seremos suficientes, necesito mi propio caballo, ¡Suelten a las mariposas! Se aproximan las horas tristes, y los azules no crecemos solos con el amanecer.













