Defensa Legítima.
El parque Lincon es un lugar pacifico ubicado en el corazón de Polanco en la Ciudad de México. Allí, particularmente los fines de semana, las parejas y las familias buscan remanso y tranquilidad.
Bordeado por las calles Edgar Alan Poe, Emilio Castelar, Aristóteles y Luis G. Urbina, cuenta entre otras disfrutables caricias al espíritu con el Teatro Ángela Peralta, un vistoso aviario, la torre del reloj y los tranquilizantes espejos de agua, donde niños y adultos llevan o rentan barcos y veleros de control remoto a escala para navegar y disfrutar por horas.
Excelentes restaurantes están a la vera, además de cafeterías que estimulan la conversación en paz y la reflexión o bien para la tranquila lectura de un libro o un diario.
Juan Carlos Lora Abraham acompañado de sus hijos y esposa caminaban el 15 de junio día del padre, con la parsimonia de un domingo; repentinamente él fue atajado por un sujeto de aproximadamente 20 años que le exigió le entregara su reloj.
Lora lo hizo, pero el tipo a gritos acometió nuevamente exigiendo la cartera y todo lo que portara de valor al tiempo que cortaba cartucho a su arma 9 milímetros y luego apuntaba contra la cabeza de su víctima.
Juan Carlos aprovechó un momentáneo descuido de su agresor mientras este guardaba en su bolsa del pantalón el reloj con un valor de más de 60 mil pesos; empuñó su pistola y certeramente disparó una bala contra el corazón del ladrón. Todavía durante largos segundos tuvo que someterlo contra el suelo para que soltara el arma, y finalmente el criminal murió desangrado.
Lora Abraham entregó su pistola con el correspondiente permiso de portación a los policías de la zona que acudieron rápidamente al lugar del incidente; fue llevado sujeto a investigación ante el Ministerio Público y poco antes de las 48 horas que se exigen por ley para dictar auto de formal prisión o libertad, le fue dictada esta última bajo la figura legal de defensa legítima.
Sólo son preguntas: ¿Por qué en una zona exclusiva de la ciudad o en cualquiera otra, no tenemos la necesaria vigilancia? Todos la merecemos.
Corre la versión periodística de acuerdo a testigos, que el presunto asaltante saludó familiarmente a unos policías minutos antes del hecho. ¿Habrá coalición entre ellos, como en tantos otros casos que conocemos diariamente?
¿Tendremos que llegar al límite de armarnos todos para defendernos ante la incapacidad de la “autoridad”?
En las investigaciones ha trascendido que el criminal bajó de una camioneta negra ¿Habrá sido integrante de aquella célebre banda de robo de los Rolex? o ¿Tal vez de una versión más joven y mejorada?
¿Quién querrá volver a ese lugar, con la consecuente pérdida económica para los negocios de la zona?
AFORISMO: Se ha dicho millones de veces, pero lo repito una vez más: los ciudadanos estamos hartos de la impunidad y de no poder caminar por nuestras calles sin miedo.
Es claro que las autoridades no escuchan y no pueden o no les conviene contener la mayor preocupación de los que no contamos con guaruras ni camionetas blindadas como ellos.
¿Hasta cuándo señores y señoras “gobernantes”?… nosotros los elegimos, pero hay una constante: siempre nos decepcionan con sus incumplidas promesas de campaña. Este es sólo un ejemplo de muchos.









