—Lo único que sé es que me estás dando migraña, así que hazme un favor y cállate la boca —pidió molesta sin mirar a la persona que le hablaba siquiera. Su plan era ignorarla hasta que se cansara y se fuera, pero al parecer su acompañante no percibía su malestar crónico—.
--Disculpa, ¿me hablabas? --Dijo, una vez terminó la llamada, observando a la rubia junto a él--. Lo lamento, estaba hablando con el decano. ¿Puedo ayudarte en algo?














