12 de septiembre de un año raro.
Tal vez esta carta te haya llegado muy tarde, más con esta guerra que esta pasando. Mis hijos han ido a pelear contra esos coreanos locos y espero que también los tuyos se hayan ido a la guerra, claro, solo si tuviste puras mujeres.
La cosa es, que te mando esta carta, solo para saber como es que estas, ya han pasado muchos años, demasiados a decir verdad, tengo casi sesenta años y a un puedo escribir. Y otra cosa que también espero, es que entiendas mi letra, ya que tengo arthritis y las letras lo más posible es que se vuelvan de a letras de otro mundo.
Ahora estoy viviendo solo en mi casa, una casa que esta situada en medio del bosque, tengo un perro y una radio, ya que la television me aburrió y aparte se la robaron unos malandros.
No sé que más decir, tal vez un te extraño, te odio o tal vez un me molestas, pero nada de eso, ahora siento que cambie, ya que después de haber salido de aquel reality en el que estábamos, conocí al verdadero amor de mi vida, lo cual unos años después murió de cáncer ¿Triste, no? La cosa es que, espero que un día tu puedas venir aquí, a mi hermosa cabaña, puedes traer a tus hijas (o) si quieres. Aquí seras bien recibida con una taza de té.