La pelirroja ya estaba cansada de caminar por todo el hotel y aun no encontraba la salida a la piscina. —¡Demonios!— Murmuró justo cuando alguien pasaba, Di se acercó a la persona y toco su hombro. —Disculpa. ¿Sabes dónde esta le piscina? Estoy algo... Bueno muy perdida.—










