Hace poco vi un vídeo que habían creado a raíz de la nueva exposición de Museo del Prado dedicada a Clara Peeters.
En el vídeo se defendía la idea de que la mejor manera de entrar en un museo siendo mujer es estando desnuda. Es decir, siendo musa, siendo modelo, siendo una prostituta que posa para un artista (masculino) por un par de monedas o un trago de vino.
No quisiera entrar en polémicas (o si?)
Sabemos perfectamente en qué mundo vivimos y que ciertas cosas han cambiado muy poco desde el siglo XIX hasta ahora. Sabemos que hay un montón de artistas femeninas que están en la sombra, a la sombra de sus maestros, tras pseudónimos masculinos para poder ser consideradas un poco en el mundo del arte. Y desde luego que eso es una vergüenza.
Peeeero…(si, hay un pero) hoy me gustaría dar mi opinión al respecto desde un punto de vista más estético que otra cosa.
Señores, el cuerpo femenino es (en mi opinión) INFINITAMENTE más bello que el masculino.
Esas curvas de pechos, de culos, de caderas, esas piernas, esas pieles perfectas… todo eso es arte.
Y siempre va ser más agradable ver un cuerpo femenino desnudo que uno masculino (sobre todo por los genitales… qué mal han representado siempre los genitales masculinos…qué lástima).
Por eso creo que no se puede comparar la injusticia de que haya pocas obras de mujeres artistas en los museos con que las paredes de estos mismos estén repletas de cuadros de desnudos femeninos.
Reivindiquemos las cosas con propiedad por favor.
A todo esto, en mi pasión por el desnudo femenino hay una clara excepción.
La imagen que acompaña este post.
El Fauno Barberini.
Una jodida maravilla.
Estatua griega de la época helenística, que en el siglo XVII fue restaurada por Bernini (ya hablaremos de él en condiciones) el cual le otorgó ese aire tan provocador.
Y la obra habla por sí sola.
Que dan ganas de sacarle brillo, de pasarle el pronto cada media hora…
En fin, dadle una vuelta al tema. Comentadme vuestra opinión. Id a Múnich a ver al fauno.
Esas cosas.










