3 herramientas digitales para diversificar tu contenido e-learning
Si llevas tiempo en el mundo de la capacitación en línea sabrás que siempre es necesario buscar nuevas maneras de presentar el contenido de los cursos a tu audiencia. Si al contrario, este es tu primer acercamiento con el mundo de la enseñanza digital, debes iniciar pensando en que eventualmente la gente se cansa de leer un PDF o que ya no les atraen las tradicionales presentaciones de Power Point.
La clave para poder darle un toque único a tu curso de capacitación en línea y asegurarte de que tus alumnos queden satisfechos con lo que les presentes es la diversificación de contenido. Para hacerlo no necesitas de un programa costoso, con las herramientas gratuitas que te presentaremos a continuación podrás generar infografías, podcasts y videos en un par de horas.
Herramienta: Piktochart
Tipo de contenido que puedes generar: Infografías, imágenes, banners
El contenido visual es una manera muy creativa de darle la vuelta a un tema que puede llegar a ser cansado. Además, de acuerdo al libro “Reaching the Visual Learner” de William Bradford, el 65% de las personas aprenden de manera visual. Entonces, ¿cómo transformar un texto de 2 cuartillas o un informe de 10 páginas en una imagen llamativa? La respuesta son las infografías.
Una infografía es la perfecta combinación de imágenes y texto. Éstas son muy populares porque en pocos minutos te permiten entender una gran cantidad de información y son bastantes llamativas. Lo mejor es que gracias a herramientas como Piktochart no necesitas de habilidades de diseño avanzadas para lograr un contenido de impacto.
Aquí podrás encontrar más de cuatro mil íconos, imágenes, figuras, gráficos y mapas conceptuales. La lógica para utilizar Piktochart es de arrastrar y soltar. Explora la herramienta por unos minutos y estarás listo para iniciar.
Para tomar en cuenta: Recuerda, es un contenido visual y por lo tanto no debes de abusar de los textos. Haz una abstracción de conceptos por medio de una combinación de ilustraciones. También dale peso a la combinación de colores y al tamaño del texto.
Herramienta: Audacity
Tipo de contenido que puedes generar: Podcasts
Cuando se popularizó el iPod hace algunos años, comenzó la masificación de un tipo de contenido llamado podcast que no es más que un programa de radio descargable. Hoy en día se pueden escuchar en línea o pueden ser descargados y reproducidos desde cualquier tipo de dispositivo, y claro, también puedes usarlos en tu curso de e-learning.
Para hacer uno no necesitas más que de tu computadora o smartphone y de preferencia un micrófono (pueden ser tus manos libres). Antes de iniciar ten muy claro lo que vas a decir; escribe un guión y los puntos importantes a tocar durante la grabación.
Ahora bien, si deseas darle un toque más personal y editar el audio de tu podcast, existe una excelente herramienta para hacerlo llamada Audacity. Aquí puedes cortar las partes en que te hayas equivocado, agregar un fondo musical, incluir audios de videos o hacer una mezcla de sonidos que ayuden a entender el tema. Todo es cuestión de dejar volar tu imaginación.
Para tomar en cuenta: No suenes como un robot. Aprovecha el expertise que tienes en el tema, da tu opinión e improvisa. No tomes el podcast como un guión estricto que debes leer, piensa en él como una conversación y déjate llevar.
Herramienta: Adobe Premiere Clip
Tipo de contenido que puedes generar: Videos
Los videos son de los contenidos más queridos en el mundo del aprendizaje en línea. ¿Por qué? Se puede escuchar y ver imágenes en movimiento al mismo tiempo; permite al alumno profundizar el tema a su propio ritmo y lo motiva. Un video es la oportunidad perfecta de ofrecer información rica y compleja de una manera más dinámica.
Adobe ofrece Adobe Primere Clip, un editor de video para dispositivos móviles. Ya sea que te grabes hablando, o que hagas una mezcla de videos que ejemplifiquen algún tema, aquí podrás editar todo desde la comodidad de tu teléfono o Tablet a un nivel profesional. También puedes incluir en tu proyecto imágenes y audio. Lo único que deberás hacer es arrastrar y soltar en el orden en que desees. Hay herramientas de corte de clips, estilos de títulos precargados y transiciones. Premiere Clip también hace un ajuste de iluminación y niveles de audio automático por ti.
Para tomar en cuenta: No te extiendas demasiado. Lo ideal es que un video de capacitación tenga una duración mínima de 5 minutos y máxima de 15. Si necesitas cubrir un tema extenso es mejor que lo dividas en módulos. Y recuerda, Premiere Clip es sólo para móvil.
A pesar de que el e-learning es una nueva forma de transmitir conocimiento, su planeación de contenidos debe ser tomada con igual seriedad que en la forma tradicional. De hecho, de acuerdo al estudio “The Value of Training” de IBM, las personas que toman un curso en línea consumen 5 veces más contenidos que en un aula presencial; aquí la importancia de que éstos sean de calidad y realmente les sean de utilidad a las personas en su proceso de aprendizaje.
Existen muchas herramientas disponibles en línea que puedes aprovechar para crear tu contenido de capacitación, todo es cuestión de explorarlas y poco a poco encontrar las que mejor se adapten a tus habilidades y necesidades. Comienza ahora a probar estas herramientas y te aseguramos que tus alumnos estarán felices y regresarán por más.
Es un concepto que todos sabemos pero que no se ha explotado debidamente ya que es una tendencia del mundo globalizado que se transforma cada minuto. La Economía del Conocimiento se refiere a saber aplicar el conocimiento adquirido, es decir, no basta sólo con aprender, leer y estudiar, la verdadera riqueza consiste en saber aplicar dichos conocimientos para mejorar la calidad de vida y el bienestar de la sociedad.
El conocimiento se ha convertido en uno de los factores de producción más importantes, así como motor de desarrollo económico y social que aunados al vertiginoso progreso tecnológico, lo hacen un elemento vital para la actividad económica.
Anteriormente se consideraba que el motivo principal de la expansión económica de un país era la acumulación de factores como capital y trabajo; las recomendaciones para lograr un crecimiento y estabilidad se basaban en invertir en activos físicos y bienes tangibles como maquinaria, equipo e infraestructura porque se infería que la generación de la riqueza se centraba en reemplazar o hacer más fácil el trabajo humano, la meta era incrementar la productividad. En la actualidad, se ha visto que es el conocimiento el que logra una mejor calidad de vida y bienestar más allá de la posesión de tierras, maquinaria, infraestructura y mano de obra.
En el terreno de la tecnología, la capitalización del conocimiento es el factor primordial en el desarrollo de nuevos proyectos y la consolidación de la innovación tecnológica. De acuerdo con el Banco Mundial, el conocimiento es creado, adquirido, transmitido y utilizado con mayor efectividad por los individuos, las organizaciones y las comunidades para promover el desarrollo económico y social. La OECD asegura que la creación rápida de conocimiento y la mejora al acceso a dicha información, son factores que incrementan la eficiencia, innovación, calidad de los bienes y servicios, así como la equidad.
En este modelo de economía moderna, el conocimiento es la materia prima y el producto final al mismo tiempo. Los empleados que trabajan con el conocimiento, toman lo que han aprendido para desarrollar nuevas ideas y propuestas que darán un producto innovador. El pilar en el desarrollo de los colaboradores es la educación continua, que permite permear la cultura organizacional de la empresa y enriquecer al capital humano que es lo más valioso dentro de una empresa.
Como todo proceso, la educación continua requiere de una plataforma que permita y estimule la constante capacitación y desarrollo del conocimiento. El Internet ha revolucionado la forma de aprender y enseñar; la disponibilidad de información permite acceder a la enseñanza que se aplica en cualquier campo, música, gastronomía, hogar, etc, siendo aún más útil en la capacitación y actualización científica, medicina, astronomía, por mencionar algunas. Ahora es posible reunir a personas de cualquier parte del mundo para un curso de certificación sin que tengan que desplazarse y con la misma eficacia que un curso presencial.
Algunos estudios sobre el crecimiento económico concluyen que el capital humano es uno de los principales determinantes del desempeño económico de un país o de una empresa. En otras palabras, el nivel de educación de los colaboradores influye de forma positiva o negativa en su desarrollo. Cuanto mayor sea el grado de educación de los empleados, mayor será la capacidad para aprender y utilizar la información que les rodea. Pero además, los colaboradores demandan un mayor número de bienes tecnológicamente avanzados y de alto valor agregado, lo que a su vez estimula a la empresas a innovar y desarrollar productos con tecnología de punta.
La Economía del Conocimiento otorga al país un mayor atractivo internacional y competitividad que permite a dicha nación el acceso a más y mejores mercados. La tecnología ha conseguido un lugar en la primera fila de esta transformación, ya que permite expandir capacidades, analizar y comunicar información y conocimiento a un costo mínimo y en poco tiempo.
La Economía del Conocimiento sin el apoyo de la tecnología sería equivalente a no contar con carreteras o vías de comunicación, por lo tanto, son dependientes una de la otra y complementarias a la vez. Es necesario que las empresas den la importancia debida al desarrollo y capacitación de su capital humano ya que con esto asegurarán su correcto funcionamiento, logro de objetivos y permanencia en el largo plazo.
Cada vez son más las empresas y personas que reconocen las ventajas de inscribirse o adquirir un curso en línea. Y para poder atender esta creciente demanda de educación en línea, es necesario el rol de un capacitador digital que lleve sus conocimientos a la red. Sin embargo, estos expertos en capacitación se enfrentan a diferentes retos de actualización tecnológica, de creación de contenidos, pero principalmente de competitividad.
Así como en las entrevistas laborales para un nuevo empleo se debe “vender” un perfil profesional al departamento de RRHH, en el mundo de la educación en línea también hay que convencer a los posibles alumnos de que somos los adecuados para impartir el curso; que tenemos los conocimientos y experiencia necesaria para capacitar a otro respecto a un tema. Aquí no hay intermediarios como los directores de carrera o un departamento de ventas, el perfil es la herramienta de promoción más importante con la que se cuenta.
Es por esto que es muy importante generar un perfil atractivo de Capacitador que convenza a más de uno. Descubre cómo hacerlo a continuación:
La pirámide invertida
En el periodismo por ejemplo, es muy común contar historias con una estructura de “pirámide invertida”. Esto está pensado en proporcionar la información más importante al inicio y dejar pequeños detalles al final, pues se asume que la gente dejará de leer conforme avance en el texto.
En el caso de un perfil de Capacitador el orden de la información sería la siguiente:
1. Introducción. Describe brevemente quién eres (y no solo en cuanto a lo laboral). Cuenta una historia tuya y transmite la esencia de tu personalidad y perfil profesional. Cautiva al lector desde el inicio. Recuerda, sólo tienes esta oportunidad para convencerlo.
2. Filosofía. Tu filosofía son tus objetivos como docente en tu área de especialización. Piensa en qué enfoque le das a tu curso respecto a otros expertos en el tema. Esto es lo que hará a las personas definir si eres el maestro adecuado para lo que desean aprender.
3. Relevancia. Aquí es el momento de exponer lo que te hace único, de puntualizar tus logros, certificaciones, especialización o de describir brevemente uno o dos proyectos en los que hayas participado. Piensa en ese valor agregado; los beneficios potenciales que obtendría una persona si se inscribe a tu curso y no a otro.
4. Información de contacto. Es muy importante compartir tus credenciales en tu perfil (correo, teléfono, página web, redes sociales). De esta manera puedes asegurar que terminarán de conocerte o que te contactarán para hacerte preguntas muy específicas. Te recomendamos tener un perfil en Linkedin, donde podrás ser más específico en tus logros técnicos y experiencia profesional.
Es importante resaltar que estos cuatro puntos no deben ser muy largos. Lo más recomendable es no exceder de las 150 palabras.
La importancia de lo visual
Pareciera que no tiene relevancia, pero darle una cara al conocimiento es esencial. Pregúntate, ¿agregarías a alguien en Facebook que no tiene foto de perfil? Incluye una foto tuya, deja que te conozcan y genera confianza.
Te aconsejo no sea una selfie, sino una imagen profesional que refleje tu personalidad acorde a tu perfil profesional. Si eres un diseñador tal vez se preste a algo más creativo y relajado, pero si vas más por lo corporativo, y tu público objetivo son cargos más ejecutivos, busca seriedad.
Considera también incluir un video en tu perfil. De acuerdo al estudio “Cisco VNI Forecast and Methodology 2015-2020” para 2018 el 69% del tráfico en internet será video, es decir la gente buscará más contenidos audiovisuales que en texto. No te quedes atrás y atrévete a hacer un video, solo procura que éste sea corto y atractivo. Piensa en él como una carta de presentación más llamativa para promover tu perfil y por supuesto, tu oferta de cursos.
En el mundo digital todos vivimos a prisa y tenemos una breve oportunidad para lograr convencer a la gente. No esperes más y atrévete a poner en práctica estos tips ahora mismo.
Aprendizaje conversacional, la nueva tendencia en capacitación
Varias de las tendencias pedagógicas que se han desarrollado en los últimos años, tienen como punto de partida el diálogo para facilitar el aprendizaje. Así han surgido diversos modelos de enseñanza basados en la conversación que tiene lugar entre profesor y alumnos, misma que permite la construcción e intercambio de conocimientos entre los interlocutores.
El concepto de aprendizaje conversacional fue originalmente planteado por Gordon Pask en 1976. Pask propone que el aprendizaje se produce a través de pláticas que buscan hacer explícito el conocimiento. El proceso se mejora aún más a través de la discusión y la comprobación de conceptos con otro. Pask sugería que este modelo apoya la investigación e indagación de temas complejos bajo condiciones controladas.
Por su naturaleza, el modelo conversacional es altamente adaptable a las herramientas digitales. ¿Cómo sucede esto? Por medio de recursos que propician la conversación: chats, foros, videollamadas, webinars y... ¡chatbots!
Foros de discusión, webinars y videollamadas, hacia un e-learning social
Una de las mayores preocupaciones en cuanto al e-learning es resolver el ámbito de la interacción con otros individuos. Existe una falsa creencia que la tecnología convierte al aprendizaje en una actividad solitaria que aísla al individuo de un entorno social rico en retroalimentación, conocimientos y construcción de ideas, características propias de la educación presencial.
Implementar plataformas de aprendizaje en línea no tiene por qué significar el sacrificio de estos beneficios. Los foros de discusión son recursos en las que un indeterminado número de personas pueden generar una conversación entorno a un tema, ya sea determinado por el instructor o impulsado por los mismos alumnos. La dinámica del foro surge cuando un iniciador o moderador establece el área de debate o tema a discutir por los miembros del mismo. Así, los participantes pueden responder los comentarios, enriquecerlos o agregar información nueva.
Los webinars, por otro lado, son seminarios impartidos en línea. Al igual que en un evento presencial, aquí el conferencista es quién tiene el expertise del tema y le habla en vivo a su audiencia. Los asistentes al webinar pueden hacer preguntas, comentar y escuchar lo que los demás participantes tienen que decir. Finalmente, las videollamadas son herramientas que permiten generar una conversación audiovisual en tiempo real sin necesidad de compartir el mismo espacio geográfico. En ambos casos, los usuarios pueden apoyarse de proyecciones de pantalla, webcams y micrófonos, para generar una experiencia positiva de aprendizaje.
Chatbots: conversaciones automatizadas
Un chat, en su manera más simple y tradicional, es una conversación por medio de una plataforma de mensajes instantáneos cuyo contenido proviene de las personas que interactúan con ella. Esta herramienta provee de una comunicación escrita inmediata, ideal para resolver dudas o indagar en un tema específico. Su “desventaja”, al igual que la de los foros, webinars y videollamadas, es que requiere forzosamente de la presencia del profesor o instructor, limitando el aprendizaje a horarios determinados.
Una de las innovaciones más prometedoras para el e-learning son los chatbots. Impulsados por inteligencia artificial, estos bots conversacionales toman el rol de tutor y simulan una conversación con otra persona. La ventaja de los chatbots frente a los chats tradicionales es que también refuerzan el proceso de enseñanza pero sin una limitación de horario. El contenido de la conversación es “precargada” y estará disponible para el usuario prácticamente en cualquier momento en que desee hablar con el chatbot.
Este software inteligente es programado con lenguaje natural y conocimientos tan amplios como se necesite; entre más se le enseñe al chatbot, más rico y diverso será el contenido a entregar a los usuarios, y lo más importante, es que seguirá siendo una experiencia de aprendizaje próxima y social.
Los foros, webinars, videollamadas y chatbots, representantes del aprendizaje conversacional en línea, brindan esa flexibilidad, adaptación y colaboración que se busca de las TICs. La clave se encuentra en identificar si nuestro contenido requiere de una discusión para que sea entendido en su totalidad y así escoger la herramienta que más se aproxime a nuestros objetivos y las necesidades de las personas.
3 tendencias tecnológicas infalibles para la capacitación en línea
Actualmente existen un sinfín de soluciones tecnológicas que, o fueron desarrolladas específicamente para el aprendizaje en línea como las plataformas MOOC, o que fueron adaptadas para el proceso de aprendizaje, como los videojuegos. La interrogante que surge entre una gama tan amplia de opciones es identificar cuáles son las mejores tecnologías que harán destacar a nuestra oferta de e-learning.
Aquí te compartimos 3 tecnologías que no fallarán en aportar esa ventaja competitiva que buscas para tu curso de capacitación en línea:
1. Chatbots: tecnologías conversacionales para la educación
En el mundo digital, una conversación es un diálogo que establece una comunicación a través del lenguaje verbal, ya sea hablado o escrito. Herramientas como los asistentes personales ̶ Siri o Cortana ̶ o la mensajería instantánea, son un ejemplo muy común de tecnologías conversacionales, sin embargo hay otra que tiene un gran potencial de aplicación para la educación y capacitación: los chatbots.
Un bot conversacional es un software de inteligencia artificial capaz de simular una conversación con una persona con un lenguaje natural. El objetivo de estos bots es crear un diálogo en el que el usuario sienta que se está comunicando con otro ser humano, y no con un programa. Aplicado al e-learning, un chatbot aprovecha la comunicación mediante mensajes instantáneos para construir nuevo conocimiento por medio de un intercambio de información, el entendimiento y profundización de un tema determinado.
¿Por qué incluir chatbots a la capacitación en línea? Se convertirán en las apps educacionales del futuro. Impulsados por inteligencia artificial, tienen un alcance más allá de la enseñanza de idiomas, su aplicación hasta ahora más común. Fungen como un tutor que refuerza el proceso de enseñanza, lo que hace la experiencia de aprendizaje un proceso más próximo para el usuario, pero automatizado para quien ofrece el conocimiento por medio del chatbot.
2. Herramientas de personalización
Tan solo en México, más del 50% de las personas buscan una oferta de capacitación 100% en línea según el Primer Estudio de Educación en línea 2016 de la Asociación Mexicana de Internet. Con miles de ofertas gratuitas, certificadas por universidades o de pago, parece casi imposible que los usuarios te identifiquen en el mundo del e-learning.
De acuerdo a la Universidad de Loyola en Maryland, el uso del color incrementa hasta 80% el reconocimiento de marca. Si podemos incluir nuestro logo en la página o adaptar el entorno digital con nuestros colores corporativos, nos estaremos asegurando de mantenernos en la mente de nuestros usuarios potenciales.
El ecosistema de aprendizaje juega un papel muy importante si se quiere destacar entre la gran oferta de capacitación en línea. Poder diversificar nuestros contenidos y elegir la manera en cómo éstos serán entregados es también una manera de personalización. Si una plataforma nos posibilita a editar los tamaños y tipos de letra de los textos, o si nos permite ofrecer una variedad de formatos para los contenidos, desde evaluaciones hasta videos, estaremos dándole un plus a la oferta de enseñanza.
El tener acceso a herramientas que nos permitan conservar nuestra identidad de marca y que también satisfaga las diferentes necesidades y maneras de aprender de los estudiantes, hará a nuestro curso más atractivo que otro. La clave del éxito es llevar la personalización más allá de las “preferencias” y “ajustes”.
3. Experiencias de conocimiento
Contenidos secuenciados, empleo de gráficos, o la combinación de texto narrativo con imágenes, determinarán qué tanto aprenderán los usuarios, mientras que las interacciones entre el instructor y los alumnos como las evaluaciones o las discusiones grupales en foros generarán un mayor engagement y potencializarán el aprendizaje. Pero si combinamos nuestro diseño instruccional con una plataforma diseñada bajo principios de UX (Experiencia de Usuario), haremos del curso una experiencia digna de recordar.
Pero ¿cómo saber si contamos con un buen UX en nuestra plataforma e-learning? Si puedes ofrecer un juego educativo, tener interacciones sociales como likes o shares, si cuentas con espacios colaborativos de sincronización automática, si es intuitivo o si tiene un diseño adaptativo para diferentes dispositivos, sabrás que estarás ofreciendo experiencias de conocimiento positivas.
Gracias a la tecnología pareciera que hoy en día cualquier persona puede ser capaz de crear un curso en línea simple, sin embargo, la creación de un curso de e-learning efectivo es una cosa totalmente diferente. Si quieres ser innovador, destacar tu curso de los demás y ofrecer experiencias de aprendizaje a tus usuarios, no dudes en utilizar cualquiera de estas tres herramientas.
Los expertos estiman que el aprendizaje en línea es una tendencia en crecimiento, y será de gran importancia y valor para la capacitación empresarial e individual en los próximos años. De acuerdo al estudio “Transforming formal learning” de Towards Maturity, el 92% de las personas desea oportunidades de interacción relevantes y desafiantes con los materiales ofrecidos en los cursos en línea. Es por esto que maestros, consultores, especialistas en capacitación y empresas, deben estar preparados para crear una experiencia educativa virtual integral. Pero, ¿cómo hacerlo?
Para diseñar cursos e-learning exitosos, memorables y altamente efectivos, que cumplan con las expectativas de los potenciales usuarios, deberán tomar en cuenta los siguientes tips:
1.- Considerar el diseño
En la educación en línea es muy común enfocarse al 100% en la temática, y no en el aspecto que tenga el material de apoyo y la herramienta que utilizaremos.
Se debe considerar que la plataforma que se elija sea intuitiva y con un diseño limpio y ordenado y centrado en el usuario. Un aspecto confuso de la herramienta e-learning llevará a una experiencia de aprendizaje igualmente confusa y poco efectiva. De acuerdo a estudios de las universidades de Newcastle y Sheffield, de las personas que interactúan con una herramienta digital, 94% la juzgan únicamente por su diseño visual. Esto quiere decir que la opinión o percepción de una oferta de capacitación podría verse perjudicada si la plataforma y sus contenidos no son visualmente estéticos.
Los contenidos del curso tienen que ser ricos e informativos, pero también atractivos visualmente; si éstos son poco claros y con un diseño deficiente, podríamos entorpecer el aprendizaje y lo que deseamos comunicar se distorsionaría. Factores como el tamaño de letra, espacio o alineación en los textos, colores y contrastes en las presentaciones, o la calidad de las imágenes o videos que se utilicen, tienen una gran influencia en la percepción del usuario del curso en línea, y por tanto en el aprendizaje que tendrán al final.
2.- Sacar ventaja de las herramientas
Los días en que se pensaba que los cursos e-learning eran aburridos y poco interactivos acabaron; existen soluciones tecnológicas para cada objetivo o necesidad. La clave es conocer a fondo nuestra plataforma y sacarle jugo a sus características para potencializar la experiencia de aprendizaje.
¿Cuenta con foros? Agenda una plática de discusión en grupo; ¿Puedes aplicar tests? No esperes hasta el final y ve evaluando cada módulo del curso; ¿Tienes opción de impartir un webinar? Incluye una sesión para explicar los temas más complejos.
Además también es importante explorar las ventajas y features que hagan más fácil el trabajo como instructor. Por ejemplo, debemos revisar si la plataforma cuenta con la opción de contenidos autogestionables, si el alojamiento de ésta es en la nube y así olvidarse de instalar programas, o si cuenta con la incorporación de e-commerce para el pago de la oferta de capacitación.
3.- Incluir variedad de formatos
Las personas aprenden de diferentes maneras y también debemos recordar que dependiendo de la habilidad o conocimiento que se desee transmitir, es cómo se debe adecuar el contenido.
Por ejemplo, los videos y las imágenes son una excelente opción para la enseñanza de tareas técnicas o manuales y procesos complejos que requieren de una representación visual para entenderlas. Los textos, como e-books o artículos, ayudan a desarrollar habilidades conocidas como soft skills o habilidades blandas, como lo son el liderazgo o atención al cliente, dado que impulsan el análisis y razonamiento. Los tests y foros de discusión son interactivos y fomentan la retroalimentación entre 2 o más personas; además de acuerdo al informe “A new model for Corporate Learning” de SAP, los contenidos generados por los propios usuarios son parte de las características clave de la transformación educativa digital del futuro.
Hay que explorar otras opciones como podcasts, juegos, instructivos, infografías, gifs, checklists y casos de estudio. La clave es examinar y estudiar el plan del curso e identificar cómo se podría sacar el mayor provecho de cada tema.
En resumen, la combinación ganadora para un curso de e-learning efectivo consiste en crear contenidos de calidad, elegir la mejor tecnología (y sacarle provecho) y ponerse en los zapatos de los usuarios. Lo mejor de la tecnología es que está en constante evolución y mejora, y la educación en línea es un área que tiene mucho potencial y futuro.
3 aplicaciones de la realidad virtual para innovar en el sector automotriz
La Realidad Virtual es un sistema tecnológico compuesto de simulaciones de percepción que sumergen al usuario en ambientes digitales muy similares a los reales. La recreación de estos entornos se logra por medio de dispositivos como computadoras, software especializado y aditamentos adicionales como visores, guantes, pantallas o sensores que potencializan las interacciones del usuario.
Su aplicación en la industria manufacturera, junto con otras tecnologías, ha dado como resultado una cuarta revolución tecnológica conocida como Industria 4.0. Esta transformación implica la incorporación del mundo digital a la actividad industrial a través de prácticas tecnológicas para la operación, la productividad o la toma de decisiones. Se estima que para 2020, las tecnologías de realidad virtual y aumentada generen $150 billones de dólares, de acuerdo a la firma Digi-Capital.
Gracias a esta nueva revolución tecnológica, las industrias han encontrado diferentes ámbitos para sacarle provecho a la realidad virtual e innovar. En el sector automotriz ha permitido impulsar el perfeccionamiento de materiales, eficientar procesos de manufactura avanzada, mejorar y experimentar con el diseño mecánico, realizar análisis de seguridad prácticos, reducir tiempos de ensamble, entre otros.
Sus 3 principales (y más prometedoras) aplicaciones en la industria automotriz son:
1. Prototipos
De acuerdo al estudio “For US manufacturing, virtual reality is for real” de la consultora PWC, el 38.8% de las empresas manufactureras en Estados Unidos aplica la realidad virtual al desarrollo y diseño de producto.
La creación de prototipos virtuales de un motor, o del interior de un automóvil permite un ahorro considerable de recursos económicos y materiales. Además no compromete la experiencia de los diseñadores e ingenieros con su producto; pueden interactuar con los elementos internos y externos de una transmisión automática por ejemplo, pueden extraerlos, agrandarlos, girarlos, probarlos y modificarlos sin todavía llevarlos a un plano físico.
2. Pruebas de seguridad
Los resultados de este mismo estudio también revelan que el 27.6% de las compañías aplica ambientes de realidad virtual en pruebas de seguridad y entrenamiento.
La naturaleza de las actividades industriales es peligrosa, en este caso se pueden simular situaciones de riesgo potencial tanto en los procesos de manufactura, como en los mismos automóviles.
Por ejemplo, la incorporación de aditamentos como volantes y visores en las pruebas de realidad virtual hace que la simulación de conducción sea más natural. Así se podrían prevenir posibles accidentes o fallas mecánicas que incluyan variables como distracción o errores humanos y mejorar la seguridad de cierto modelo antes de lanzarlo al mercado.
3. Capacitación
En la industria automotriz se pueden utilizar plataformas de realidad virtual para capacitar al personal. Los colaboradores pueden entrenarse con interacciones bastante reales, como si tocaran cada pieza o realizaran alguna maniobra.
Los materiales generados con estas tecnologías son ideales para los trabajos prácticos, como la mejora de procesos de ensamble o el funcionamiento de un motor. Pueden crearse manuales interactivos que ayuden al diagnóstico de funcionamiento de un automóvil o la temprana detección de errores de fabricación. Este tipo de capacitación permite practicar en un ambiente muy similar al real pero sin un impacto directo a la línea de producción.
Sin duda la realidad virtual será una clave de innovación en la industria automotriz en los próximos años gracias a todos los beneficios que trae consigo. Los contenidos de realidad virtual son más inmersivos que cualquier otra herramienta digital, pero la tecnología por sí sola no genera cambios, ingresos o innovación, lo importante es que las empresas establezcan objetivos para estas plataformas y le den un uso estratégico que las haga competitivas y que también se asesoren para las mejores prácticas y aplicaciones de éstas.
La innovación en las áreas de TI se ha convertido en un elemento esencial del desarrollo de la estrategia de crecimiento de las compañías. Los constantes cambios tecnológicos requieren de respuestas eficaces, rápidas e innovadoras y aquí es donde el papel del CIO es la pieza clave.
Un Chief Innovation Officer entiende la dinámica tecnológica y su involucramiento con los objetivos de negocio de una empresa. Es estratégico, creativo y supervisa proyectos de investigación, evalúa las herramientas y su potencial para asegurarse que añadirán un valor agregado a los procesos o que se convertirán en nuevos productos o servicios exitosos.
Ernesto Riestra – curioso por naturaleza y apasionado de la tecnología – es quien desempeña este puesto tan importante en metagraphos.
Sus inicios
El interés de Ernesto por la tecnología surge desde muy temprana edad. A los 8 años tuvo un acercamiento con las computadoras disponibles en esos años y no pudo evitar sentirse faascinado por como sería el futuro en el que él viviría con estas poderosas herramientas.
Cuando llegó el momento de iniciar una carrera, optó por la ingeniería mecánica, pero no fue hasta después de estudiar en Hamburgo, donde cursó la maestría en ciencias y mecatrónica, que los sistemas informáticos se cruzaron de nuevo en su camino.
El parteaguas en su carrera fue empezar a trabajar con el sector aeronáutico; industria conocida por ser early adopter de tecnologías de capacitación como CBT (Computer Based Training). Con un decidido interés por saber más de cómo la tecnología puede ayudar en la educación, surgió la oportunidad de que colaborara con la UNAM como encargado de la División de Educación Continua, como se llamaba en esa entonces.
Durante cuatro años impulsó el uso de tecnologías computacionales para la enseñanza; su misión fue revolucionar la parte tecnológica del aprendizaje. De hecho no fue hasta su llegada que se incorporó la parte “a distancia” en el nombre de la división. El mes pasado, la UNAM reconoció a nuestro CIO por sus aportaciones en el reforzamiento de la educación en línea y el desarrollo de esfuerzos de innovación educativa en el desempeño de su puesto.
Ernesto Riestra en el 45º aniversario de la División de Educación Continua y a Distancia de la Facultad de Ingeniería de la UNAM.
metagraphos
Al colaborar con una universidad de renombre, Ernesto pudo dimensionar la problemática en la enseñanza y las áreas de oportunidad que existen. Esta experiencia lo animó a querer experimentar y metagraphos le dio lugar sus ideas. Aquí tiene la libertad de explorar plataformas y no darlas por sentado; las analiza y juega con ellas para aprovechar su potencial.
“No siempre estuve al tanto de las últimas tendencias tecnológicas; en el 2000 no tenía ni celular y ya existían. Mi paso por la UNAM me enseñó que puedo examinar muchas herramientas y generar un cambio. Siento que mi trabajo es como sembrar una semilla del verdadero potencial que puede tener la tecnología, eso inspiró mis objetivos como CIO en metagraphos”.
Ernesto también encabeza el área de Investigación y Desarrollo de la empresa, departamento que no todas las empresas se pueden dar el lujo de sostener, sin embargo, para él y su equipo es fundamental la innovación, esto es lo que le ha permitido desarrollar tecnología de vanguardia y seguir haciendo aportaciones en materia educativa.
Una parte muy importante de su trabajo como CIO es poder acercar tecnologías educativas innovadoras a la gente y a las empresas, hacerlas alcanzables y aplicables. Además espera que en un futuro ya no se hable por separado de educación presencial, mixta y a distancia, si no que se integren las plataformas e-learning a nuestras vidas y se vean como algo cotidiano.
“La inversión en conocimiento es la que paga el mayor interés”, escribió Benjamín Franklin en su libro “El camino a la riqueza” en 1758. Más de 200 años después, esta frase se hace vigente en las empresas cuya diferenciación en el mercado depende mucho de la formación de su plantilla laboral. De hecho, las organizaciones que invierten 1,500 dólares o más al año en la capacitación por empleado, reportan 24% más de ganancias que aquellos con inversiones más bajas según HR Magazine.
Sin embargo, aunque vivimos en un mundo donde la información y el conocimiento parecieran estar al alcance de todos, todavía nos enfrentamos a diversos retos en desarrollo y adaptación a nuevos paradigmas educativos.
De acuerdo al 1er. Estudio de Educación en Línea en México 2016 de la AMPICI, la principal razón para elegir una educación 100% en línea es el tiempo/trabajo. Esto quiere decir que las personas se inclinan a este modelo en lugar de una formación presencial, ya sea porque su trabajo no se los permite o porque no tienen tiempo de acudir al aula.
Empresas, universidades y cualquier persona que desee capacitarse, deberán tomar en cuenta las siguientes 3 tendencias de educación si desean obtener más beneficios y facilidades de aprendizaje, y si quieren abrirse camino en el mundo digital en el que vivimos:
1. MOOCs
Los cursos e-learning abren la oportunidad para una formación remota. Universitarios, emprendedores o colaboradores en una empresa, ya pueden acceder a información y actualización constante sin una limitación geográfica o de horario, ya que no existe un aula obligatoria a la que deban acudir.
Por mucho tiempo se ha creído que la educación en línea tiene una gran desventaja frente la presencial: su naturaleza social y por ende la interacción. Los Massive Open Online Courses (MOOCs) han llegado a romper estas barreras.
¿Qué es un MOOC? Es un curso en línea masivo, esto quiere decir que está abierto a todo público y prácticamente no tiene un límite de participantes.
El atractivo de esta nueva tendencia es la posibilidad de acceder a espacios de conocimiento en un ambiente social digital, que utiliza diferentes plataformas y recursos muy fáciles de manejar.
Por ejemplo, añadir ciertas características a los MOOCs como pantallas compartidas o foros en línea, pueden ayudar a los estudiantes a entender mejor los conceptos si reciben retroalimentación o interactúan con sus instructores y compañeros.
2. On the job training
Una problemática a la que se han enfrentado las empresas, sobre todo aquellas cuyas actividades son de naturaleza industrial y técnica, es encontrar el modelo ideal para capacitar a su personal. En sectores como el automotriz, o el petrolero, es muy difícil parar la línea de producción y dedicar tiempo a la actualización de algún proceso o normativa.
On the Job Training, resuelve estos inconvenientes al capacitar al mismo tiempo que se opera. Tecnologías como la realidad virtual o aumentada, apoyan a este modelo y hacen que el aprendizaje sea natural, intuitivo y práctico en estos ambientes industriales.
En lugar de trasladar a nuestro personal a un aula, por ejemplo, podríamos proporcionarles dispositivos de realidad virtual o aumentada con un curso de simulación de una situación de riesgo que se reflejarían al instante en el escenario real.
3. Aprendizaje adaptativo
De acuerdo a Gartner, el Aprendizaje Adaptativo es una de las 10 estrategias tecnológicas educativas que tuvo un mayor impacto en el 2015, y que seguirá creciendo en los próximos años. El principal objetivo de ésta tendencia es ayudar a satisfacer las necesidades particulares del proceso de aprendizaje.
Éste tipo de educación se apoya de motores de Big Data que procesan y analizan constantemente las acciones de los estudiantes para mejorar la plataforma. Con este análisis se pueden crear acciones y rutas de aprendizaje que cambien y mejoren con el tiempo. Por ejemplo podríamos encontrar que una persona necesite de estrategias de gamification y de video para entender un concepto, pues los datos arrojan que su aprendizaje requiere de estímulos lúdicos y visuales, contra otra persona que necesite lecturas sobre videos.
La explotación de la tecnología en el mundo actual no sólo se reduce a la conectividad o a la infraestructura, lo más importante es que ha llegado para ayudarnos a que el conocimiento esté disponible y sea adaptable para todos.
El acelerado avance tecnológico también demanda mantenernos al día frente a las cambiantes tendencias e innovaciones digitales, y qué mejor que apoyarnos de estas herramientas para aumentar las capacidades académicas o de formación empresarial.
Con el auge de las nuevas tecnologías las organizaciones se encuentran en una constante búsqueda de posicionamiento en el mundo digital. De acuerdo a Internet Live Stats, actualmente existen más de 1 billón de sitios web. Siendo la página de internet una de las herramientas más importantes para las compañías, la principal preocupación es cómo sacar el mayor provecho de ésta para destacarse de la competencia.
Un error muy común en el mundo empresarial es asumir que con la sola creación del sitio “mágicamente” llegarán más clientes o mejorara la visibilidad de la marca. El éxito en cualquier rubro es resultado de muchos esfuerzos, y en el caso del sitio web es un conjunto de factores: contenido, experiencia de usuario (UX) y optimización.
Y es precisamente la experiencia de usuario una de las mejores formas de destacarse y hacer que nuestro sitio web sea memorable. A continuación te presento tres principios de UX que te aseguro impactarán positivamente a tu sitio web:
1. Estructura
Digamos que tu objetivo actual es empujar las ventas de un nuevo producto, pero la ruta para llegar a tal sección es demasiado larga; por ejemplo: Home>Acerca de Nosotros>Qué hacemos>Nuestra oferta>Productos> Nuevos Productos.
¿Crees que esta sea la mejor estructura y distribución de la información para lograr tu objetivo?
Siempre debe quedar muy claro en qué sección del sitio se encuentran los usuarios y también debemos facilitar la navegación del mismo. Si desde un inicio jerarquizamos la información, aseguraremos un fácil acceso a lo que queramos que la gente vea, o lleguen fácilmente a lo que buscan.
2. Usabilidad
Jakob Nielsen define la usabilidad como el atributo de calidad que mide la facilidad de uso en una interfaz. La navegación debe ser intuitiva; las “llamadas a la acción” deben ser explícitas; los botones deben estar estratégicamente colocados; cada elemento debe estar pensado en facilitar la experiencia en la página web.
Cerciorarnos de que nuestro sitio es comprensible, reducirá la frustración de los usuarios y evitará que dejen la página antes de tiempo; esto se traducirá en reducción de costos y esfuerzos de rediseño y mantenimiento.
3. Diseño Visual
La primera información que recibimos sobre nuevos conceptos es a través de la vista; las personas evalúan rápidamente un sitio solamente por su apariencia. Tu sitio ganará credibilidad si está bien diseñado de acuerdo a objetivos, es decir si lo que ves es congruente con lo que buscas de éste.
Elementos como los colores, texturas, calidad de imágenes, tamaños y tipos de fuentes reducen el estrés visual y mejoran la experiencia de usuario. Al mismo tiempo también ayudan a posicionar tu marca al comunicar quién eres, qué haces y cómo te distingues de la competencia.
De acuerdo al estudio The Future of B2B Customer Experience de Customers 2020, la experiencia de usuario será considerado el principal diferenciador de marca para el año 2020. Al incluir UX en las páginas de internet, nos aseguramos de tener un sitio centrado en los usuarios, atractivo y que provocará una percepción buena en las personas.
Los productos y servicios digitales no sólo deben ser desarrollados basados en la forma en que funcionan, sino también en cómo se ven y cómo se sienten. Al final, las estrategias de UX que implementemos se convertirán en parte de nuestra marca, agregarán valor a lo que somos y a lo que ofrecemos, pasarán a ser un distintivo entre un billón de páginas web.
La llegada de la era digital ha favorecido la mejora en la calidad de los productos y servicios y ha fomentado la diversidad de los mismos. Es tal impacto, que la manera en que interactuamos al comprarlos también ha cambiado.
Para entender esta evolución, pensemos en que vivimos simultáneamente en dos mundos: el online y el offline. El mundo online nos permite estar conectados en todo momento, consumir productos digitales y tener acceso a cualquier tipo de información. Por otro lado tenemos una vida cotidiana en la que interactuamos con personas, en diversos lugares y en distintas formas: ese es el mundo offline.
¿En qué punto estos dos universos se relacionan? Cuando ambos resuelven una necesidad puntual para el consumidor, que indistintamente de dónde compre, es cada vez más demandante y espera más de lo que adquiere. Y es precisamente la interacción y las experiencias en el consumo, lo que hace que lo digital se entrelace con lo tangible.
Frustración offline
Don Norman, en su libro “The Design of Everyday Things”, define UX (User Experience) como aquello que abarca todos los aspectos de la interacción del usuario final con una marca o compañía, sus servicios y sus productos. Además este conjunto de factores y elementos tiene como objetivo generar una percepción positiva o negativa de los mismos.
Para entender la importancia de la experiencia de usuario en el mundo offline pensemos en el embalaje. Desde aparatos electrónicos, cepillos de dientes, juguetes y hasta comida, en éste mundo, muchos productos se encuentran dentro de un plástico “extra resistente” que hace honor a su nombre, pues el material es tan duro que pareciera imposible de abrir.
La relación entre este tipo de empaques y la experiencia de compra, dio origen al wrap rage. Este concepto describe las emociones -como enojo y frustración- que se experimentan al no poder abrir un producto nuevo. De acuerdo a la compañía de investigación de mercados Which?, uno de cada cinco británicos afirma que sus elecciones de compra de alimentos se encuentran limitadas por el embalaje. Quiere decir que estas personas deciden comprar o no comprar cierto producto, basándose únicamente en si es complicado de abrir.
Hay casos más complejos, como la adquisición de productos o servicios más costosos. Pensemos en un boleto de avión. La primera vez que viajas en cierta aerolínea es muy difícil determinar si esta cumplirá con tus expectativas. Puedes revisar opiniones en internet o escuchar recomendaciones de amigos o familiares, pero la realidad es que hasta que no la utilices, no sabrás si en realidad te gusta. Factores como la forma del asiento, la temperatura en el avión o el servicio brindado por los sobrecargos, influirán sobre tu percepción y futura compra.
¿Y la experiencia online?
Recordemos este término de los medios de comunicación conocido como zapping; se trata de cómo el televidente salta o cambia de canales de televisión rápidamente hasta que encuentra uno de su interés. Lo mismo pasa en el mundo digital; cada día somos testigos del nacimiento y desaparición casi instantánea de miles de programas o aplicaciones que parecían prometedoras.
¿A qué se debe este zapping tecnológico? La competencia es cada vez mayor, tanto en calidad como en cantidad. Descargamos y quitamos apps al por mayor y buscamos la mejor. Las tasas de desinstalación de aplicaciones más altas, para sorpresa de muchos, no se relaciona con el precio. En realidad afectan mucho más factores como el tamaño (qué tan pesadas son), si su uso e interfaz son confusas, o si tienen notificaciones push demasiado insistentes.
El cumplimiento de la satisfacción de necesidades online y la tasa de retención puede basarse, casi en su totalidad, en un buen diseño de experiencia de usuario. Desde un inicio debemos ofrecer algo fácil de usar; no queremos entorpecer procesos, al contrario, queremos eficientarlos. También debemos aportar “algo más” aparte de funcionalidades ¿Mi interfaz tiene un diseño limpio y agradable?, ¿puedo personalizar la plataforma?, ¿el usuario se siente identificado gracias a incentivos?
Todos estos elementos hará que el usuario prefiera nuestras soluciones sobre otras, y lo más importante, hará que al final se sienta satisfecho y tenga una percepción positiva de lo que adquirió y de nuestra marca. Ya sea en el mundo offline o en el mundo online, la experiencia lo es todo.
La educación es un área que actualmente se encuentra en un estado de transición: está migrando de los métodos tradicionales a los digitales. En este proceso, tanto escuelas como empresas, se han dado cuenta que es indispensable actualizarse tecnológicamente para poder ofrecer una oferta educativa o de capacitación, acorde a las necesidades de los alumnos o de las metas empresariales.
Implementar nuevas tecnologías en el aula no sólo se trata de comprarlas, o de desarrollar plataformas al por mayor, también hay que darle seguimiento al aprendizaje para mejorar la enseñanza. ¿Cómo hacemos esto en el mundo digital? La respuesta es Big Data.
Beneficios del Big Data en la educación
La aplicación de Big Data está en todas partes. En el sector salud, por ejemplo, está siendo utilizado para predecir epidemias o mejorar la calidad de vida; el gobierno toma ventaja del análisis de grandes volúmenes de datos, para luchar contra el fraude o el desempleo. Lo principal es resaltar que, no importa la disciplina en que se utilice, visualizar y entender la información, nos puede ayudar a mejorar algún aspecto o a tomar decisiones estratégicas.
No es distinto en la educación. A medida que se adoptan sistemas de aprendizaje en línea, plataformas de e-learning, dispositivos móviles o pizarrones inteligentes, estos ya se encuentran generando un gran volumen de datos. Esta información es lo suficientemente amplia como para buscar patrones significativos; la idea es que todos estos datos sean recopilados en un sistema inteligente y centralizado capaz de realizar un análisis significativo.
¿Qué beneficios podría traer el Big Data en la educación? Podríamos detectar las debilidades y fortalezas de los planes de enseñanza; mejorar los cursos de capacitación de acuerdo a los horarios de los empleados; identificar patrones de comportamiento de un grupo; ayudar al maestro a entender por qué un estudiante sigue reprobando en cierta asignatura o por qué no domina un concepto o habilidad particular.
El estudio Big Data Survey 2015, realizado por el Center for Digital Education, reveló que el 69% de los docentes considera que el mayor beneficio del Big Data es la capacidad de analizar, rastrear y predecir el rendimiento de los estudiantes, mientras que el 61% dice que ayudó a mejorar las tasas de graduación y retención en un grupo.
4 Claves para implementar Big Data en el aprendizaje
La eficacia de la aplicación de Big Data en el aprendizaje, dependerá de diferentes factores como
Determinar metas. Debe existir una estrategia, y hay que establecer objetivos, ¿qué quiero lograr con esta información? Analizar sin un objetivo, podría significar un desperdicio de recursos sin lograr un resultado o beneficio real. Se tienen que identificar los datos que realmente podrían tener un impacto en el aula.
Actualización. Hoy en día, son muy escasos los maestros capaces de trasladar los contenidos educativos tradicionales a lo digital. Los “nuevos” profesores deberán ser multidisciplinarios: preparados en analítica aplicada al rendimiento escolar; administradores de plataformas en línea; especialistas en comportamiento e investigadores educativos.
Infraestructura. Una de las principales limitaciones para la adopción de Big Data en cualquier organización, son los recursos económicos y de infraestructura. Desde lo que pareciera más simple, como contar una conexión Wi-Fi en todas las aulas, hasta lo más complejo, como aplicaciones de e-learning diseñadas a la medida. Sin embargo, cada vez surgen alternativas más económicas y al alcance de presupuestos más ajustados.
Transparencia. La recopilación de datos es un tema sensible, es por esto que para reunir información, se debe ser transparente acerca del uso y tratamiento que se le dará a los mismos. En este caso es recomendable informarle al usuario que la información recopilada podría significar una mejora en la calidad de su educación.
Hoy en día existen problemáticas en el aula que siguen siendo muy difíciles de detectar y solucionar oportunamente, pero si se emplea la tecnología correcta, podremos tomar decisiones en tiempo real y mejorar la educación. Con herramientas como el Big Data, se va a revolucionar la forma en que los estudiantes aprenden y la manera en que los profesores enseñan.
Dicen que de la vista nace el amor, y no es muy diferente cuando adquirimos productos o servicios. Por ejemplo, muchas veces nos sentimos atraídos a cierto restaurante solamente por su diseño o concepto, más que por el menú. Lo mismo pasa en el mundo digital; a veces adquirimos dispositivos por su apariencia y no por su rendimiento; descargamos una aplicación por sus colores y no por lo que podría ofrecernos.
El eterno debate que existe en el mundo del diseño de soluciones digitales es, ¿lo estético estará peleado con lo funcional?; es decir, si para que una aplicación realice las acciones esperadas, debemos sacrificar lo visualmente atractivo, o viceversa.
Windows 8: el rompecabezas de la funcionalidad
Para entender mucho mejor está problemática, analicemos el caso de Windows 8. El lanzamiento de este sistema operativo significó una revolución en el mundo del diseño digital. Microsoft propuso el uso del Flat Design con su “Metro Style”; consistía en eliminar texturas, degradados, biselados, sombreados y todo aquello que no “aporte valor” al mensaje que se quiere transmitir al usuario que interactúa con la interfaz. Simple y llamativo, fue todo un boom; a sus 6 meses de lanzamiento, ya se habían vendido más de 100 millones de licencias. Fue tal el impacto de la propuesta estética de Windows 8, que hasta los usuarios de Apple sintieron que su marca predilecta se estaba quedando atrás.
La sorpresa vino cuando los usuarios realmente comenzaron a utilizar sus dispositivos; entonces llegaron las confusiones y disgustos. Sus computadoras, tabletas y teléfonos estaban atrapados con un sistema, sí, elegante e innovador visualmente hablando, pero que generaba más preguntas que respuestas.
Uno de los puntos más preocupantes fue que se hicieron aplicaciones a pantalla completa, como el mail o la agenda de contactos. No todo fue tan malo, tal vez funcionaban y se veían bien en un dispositivo touch, pero la realidad era que no todos los equipos eran táctiles. Los usuarios de la computadora tradicional, tenían que lidiar con el constante cambio entre los entornos. Obviamente el software de terceros no estaba diseñado de esta manera; había que pasar de ventanas a pantallas completas todo el tiempo. Este ir y venir le restó usabilidad, y trajo severas complicaciones de productividad para los usuarios.
Los menús, fueron eliminados, en su lugar quedaron los live tiles y gestos ocultos; Windows ahora parecía como un acertijo. El Flat Design, en un inicio innovador, comenzó a ser un problema también para la usabilidad de la interfaz. Todo era, literalmente tan plano, que esos elementos de diseño que, por ejemplo nos hacen reconocer una llamada a la acción, se perdieron. Había que descubrir si era un gráfico o botón; no era lo suficientemente intuitivo pues generaba una fuerte carga cognitiva en los usuarios.
El problema de homologar el diseño
Así como Windows 8 era muy estético pero no cumplía con la parte funcional, Android ejemplifica lo opuesto de este debate de diseño. En general, las herramientas de este sistema operativo tienden ha estar enfocados en la funcionalidad dejando en segundo plano el diseño visual. Afortunadamente, en las versiones más recientes, Android le ha puesto mucho más atención a la estética de las interfaces, mejorando con ello la experiencia de usuario y así, ampliando su mercado.
¿Cómo lo hicieron?, Google creó lineamientos visuales y de interacción conocidos como Material Design, que buscan que todas las aplicaciones que utilicen este sistema estén homologadas visualmente. Los colores que propone son de alta saturación, retoma el sombreado de los elementos para dar la sensación de profundidad y tacto (que resuelve inconvenientes del Flat Design inicial) y genera funcionalidades e interacciones mejoradas para cada acción que realiza el usuario.
La aparición de lineamientos como Material Design sin duda trajeron mejoras en los productos que encontramos en las tiendas de apps, sin embargo, ha desencadenado otro problema. Los diseñadores parecieron entender el mensaje de la manera equivocada; se han enfocado a aplicar directamente Material Design sin considerar las necesidades de los usuarios, el contexto y el dispositivo donde se usará el producto. Con este enfoque, las aplicaciones están siendo estéticamente correctas pero con una usabilidad deficiente.
Es cierto que los usuarios se van adaptando a lo que se les presenta, y aprenden a usar una interfaz con el tiempo, sin embargo, crear una solución intuitiva y equilibrada desde el inicio será fundamental para una pronta aceptación del producto (fundamental en temas de competitividad y posicionamiento).
Tanto Windows como Android han entendido esto, y han podido resolver algunas de sus problemáticas en sus nuevas propuestas.
Gracias a los casos expuestos, nos podemos dar cuenta que hay que encontrar un punto medio entre la funcionalidad y la estética, si uno falla o es deficiente, la experiencia de usuario se verá seriamente deteriorada. El mercado está esperando por la siguiente solución que mejore su experiencia, sin importar la marca de la que se trate. La clave estará en el diseño centrado en el usuario.
Gamification: una forma de incentivar el aprendizaje en línea
La educación como un modelo donde simplemente se presenta la información, y se imponen evaluaciones que fomentan la retención, más no la comprensión, está perdiendo vigencia en el mundo digital en el que vivimos. El desafío ahora reside en enseñar por medio de herramientas electrónicas, y por ende, atraer la atención de los estudiantes, mantenerlos interesados en los contenidos y crear un entorno de enseñanza más interactivo.
Uno de los métodos más efectivos que existen para incentivar el aprendizaje digital o en línea, es el uso de elementos típicos de un juego -como obtener puntajes o desbloquear niveles- para educar. Este conjunto de prácticas aplicadas al diseño y creación de contenido de una plataforma e-learning es conocido como gamification.
¿Entonces ahora aprendemos con videojuegos?
Existe la idea equivocada que gamification es sinónimo de hacer videojuegos, si bien es cierto que retoma elementos de su diseño, esta estrategia va más allá de eso. Al jugar, además de entretenernos, también tomamos riesgos, resolvemos problemas, prestamos atención a los detalles y somos muy persistentes para cumplir retos que nos prometan un “premio”.
Estos comportamientos son los que se desean trasladar a las soluciones “gamificadas”. Por ejemplo Duolingo hace uso de ellos para enseñar idiomas. Durante el curso se puede ir subiendo de nivel, y al hacerlo, el usuario adquiere "lingots", una especie de moneda virtual que puede gastar en una tienda virtual. Estas características nos remiten a un videojuego sin ser uno en realidad, pero ayudan a motivar a las personas en su aprendizaje.
Como cualquier juego, una plataforma de enseñanza en línea basada en gamification, debe cumplir con cuatro puntos: metas, reglas, participación libre y retroalimentación. Coursera, la plataforma más famosa de aprendizaje en línea, cuenta con ellos. Mide el progreso mediante el cumplimiento de tareas y evaluaciones; establece un programa del curso basado en videos y lecturas complementarias; fomenta la interacción mediante foros de discusión y permite al estudiante llevar su propio ritmo de aprendizaje; finalmente también da al estudiante una retroalimentación constante acerca de su desempeño.
De acuerdo a Jane McGonigal, diseñadora de videojuegos, impulsora de la “gamificación” y autora del libro Reality if Broken, como planeta pasamos más de 3 billones de horas jugando; además una persona promedio invierte 13 horas a la semana en esta actividad. ¿Cómo nos ayudan estos datos? Si la gente gusta tanto de estas plataformas y le son tan familiares, hay que tomar ventaja de ello.
Es un hecho que transmitir conocimientos, tanto en escuelas como en corporaciones, no es fácil. Muchas veces lo contenidos se vuelven tediosos y pretenden abarcar mucha información en poco tiempo. El resultado: los estudiantes no se sienten motivados por aprender. El uso de una solución “gamificada” podría, por ejemplo, incentivar a empleados de una empresa a mantenerse en una capacitación constante; además de que estaríamos fomentando el uso de plataformas e-learning.
¿Juego de niños?
La principal pregunta que se hacen muchas personas acerca de los elementos de gamification, es si pueden ser utilizados en cualquier tipo de entrenamiento o aprendizaje; es decir, si va más allá de su utilización más obvia: en niños y jóvenes.
Uno de los usos más importantes de la “gamificación” es en el ambiente corporativo, se puede aplicar en capacitación de productos o servicios, en programas de reforzamiento de habilidades sociales, o en la inducción de bienvenida al personal. Además una cuestión importante a considerar, es que el porcentaje de millenials que se incorporan al mundo laboral va en aumento. Esta generación, acostumbrada a la tecnología, ya no aprende de la misma manera que sus antecesores. La capacitación basada en gamification, será una opción más atractiva e inmersiva para estos nuevos colaboradores y tendrá mayor impacto que si les entregáramos un manual con puro texto.
Cada vez son más las compañías e instituciones que invierten en soluciones digitales para la capacitación y educación. Se han dado cuenta que éstas herramientas les dan la oportunidad de recuperar la atención y el interés de su personal por aprender. En el caso de los estudiantes, éstos mostrarán mayor interés y estarán motivados a terminar el curso. La clave está en pensar cómo pueden integrarse los contenidos académicos o empresariales en el diseño de las plataformas de e-learning “gamificadas”.
Gamification es la combinación perfecta entre pedagogía, tecnología y diversión. Considerar esta alternativa de diseño para plataformas educativas, puede ser la clave para el futuro del e-learning y otras aplicaciones para la productividad, además de generar una ventaja competitiva en el mercado.
Embarazo y maternidad en la adolescencia, análisis con Porta3D
El análisis y visualización de información a través de cinco dimensiones, creada con nuestra herramienta Porta3D, nos da la oportunidad de evaluar fácilmente los diversos escenarios presentados en este estudio. Las interpretaciones resultantes podrían ayudar a plantear y establecer nuevas políticas públicas que atiendan la problemática y apoyen la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes. Porta3D facilita el acceso a la información y permite tomar mejores decisiones en cualquier campo del conocimiento.
El “Estado Mundial de las Madres” es un reporte anual que realiza Save the Children para tratar las problemáticas a las que se enfrentan las madres en todo el mundo. Este año en México se presentó el estudio “Embarazo y maternidad en la adolescencia”, que pretende conocer las causas de las problemáticas de las adolescentes en México; en especial respecto a sus derechos sexuales y la creciente tendencia de embarazos a temprana edad.
A continuación te compartimos unas imágenes de los resultados obtenidos a través de Porta3D.
El futuro del Diseñador Visual: por qué no se extinguirá la profesión
Hoy en día nos encontramos en un cambio de paradigmas laborales; los perfiles profesionales no son los mismos que hace diez años y una de las principales razones de esta evolución es el surgimiento de nuevas tecnologías.
Como parte del Día Internacional del Diseño queremos profundizar en la transformación profesional del diseñador visual. Con el surgimiento de lineamientos de diseño para productos digitales como Material Design de Google, pareciera que todo está ya definido y esta profesión se ve amenazada creativamente, y hasta se pudiera pensar que está en peligro de desaparecer.
Los criterios de Material Design combinan principios de diseño exitosos y tendencias web, junto con la innovación y tecnología para garantizar que el usuario tenga una experiencia positiva y unificada desde cualquier dispositivo.
Este sistema engloba, desde reglas predefinidas de interacción, estilo y componentes, hasta paletas de colores y tipografías igualmente predeterminadas. Todo muy “a la Google”.
La transformación del diseñador visual
Entonces, con estas tendencias, ¿desaparecerá la profesión? No. El diseño visual es uno de los elementos que conforman la experiencia de usuario como lo plantea en su libro “The Elements of User Experience” J. James Garrett, y es crucial para la diferenciación de las marcas. Material Design está basado en la imagen corporativa de Google, especificamente, el diseño utilizado en Android. Cada aplicación debe de contar con una identidad gráfica que hable de la marca, es por ello que el diseñador visual es indispensable en el equipo de trabajo de desarrollo de software o aplicaciones.
No obstante, lineamientos de diseño como Material Design entre otros, son de gran ayuda, sobre todo si se quiere eficientizar en tiempos y costos. Es ahí donde el diseñador visual deberá enfocarse en algo más allá de la estética y ampliar su campo de especialización para incorporar conocimientos en UX, usabilidad, branding y marketing, para así no quedarse fuera del equipo de acción.
De acuerdo con la encuesta The Future of B2B Customer Experience, para 2020, la experiencia de usuario será considerado el principal diferenciador de marca. Lineamientos de diseño como Material Design, requieren un enfoque crítico; la aplicación de metodologías de diseño UX debe garantizar que el producto digital que se desarrolle sea atractivo, funcional y placentero para los usuarios objetivo. El famoso botón flotante de Google es un buen ejemplo; si bien es muy estético y vanguardista, en algunos casos puede crear una mala la experiencia de usuario al bloquear elementos de la interfaz o no ser intuitivo (si se aplica para desktop por ejemplo), pero en otras aplicaciones resulta realmente útil.
El diseñador visual deberá tomar los lineamientos, adaptarlos a sus clientes y crear su propia identidad gráfica. Las organizaciones buscan estar a la vanguardia en tecnologías digitales, pero no quieren que sus productos terminen pareciéndose a todos los demás.
Muchos podrán ofrecer aplicaciones web con las últimas tendencias como Material Design, pero la realidad es que solo los Diseñadores Visuales sabrán adaptarlas de forma estratégica a la identidad de marca de una compañía.
Pensar en productos y no en características
En el Día Internacional del Diseño es importante recalcar, que sin importar cuántos nuevos lineamientos o tecnologías surjan, los líderes en las organizaciones siempre optarán por soluciones integrales y personalizadas para la creación de sus productos digitales.
El futuro de la profesión dependerá de ser un diseñador multidisciplinario que conozca perfectamente sus competencias laborales y se mantenga en constante capacitación. Nada podrá compararse a la combinación de creatividad, innovación y análisis de un diseñador. El mejor consejo es tomar estas tendencias como guía y no como reglas establecidas para “copiar y pegar”.
No es lo mismo la web de los 90′s que 20 años después
Como parte del Día Internacional de la Ciencia y la Tecnología, debemos hacer mención de una las herramientas más importantes de nuestro siglo: la World Wide Web.
Hace ya más de 25 años TimBerners-Lee perseguía una idea muy clara: hacer que fuese más fácil compartir información. Entonces creó un sistema de contenidos relacionados entre sí al que se puede acceder a través de internet con el uso de un navegador.
La década de los noventas marcó un punto de partida para el desarrollo tecnológico y de la vida como la conocemos. Aunque para nosotros navegar en internet es algo que hacemos a diario, palabras como “www” o “buscador” eran conceptos muy complejos para la sociedad de entonces.
¿Cómo era una página en los noventas?
En 1993 la web comenzó a popularizarse en los medios de comunicación y también con fines comerciales.
A mediados de dicha década las páginas estaban basadas totalmente en textos de una sola columna, para muchos eran extremadamente confusas y difíciles de usar. Posteriormente el uso de tablas permitió que se distribuyera el contenido de las páginas de una manera más amigable y así fuera más fácil organizar la información.
La inclusión de imágenes se popularizó, las primeras animaciones de texto y gifs comenzaron a viralizarse. Era muy común entrar a sitios plagados de imágenes parpadeantes e incluso de sonidos conocidos como MIDI, sin embargo, esto provocaba que su carga fuera muy lenta (imaginen que la conexión más rápida en esos años era de 56Kb). Para finales de 1999 había más de 10 millones de sitios web en el mundo.
En cuanto a diseño, las páginas han ido evolucionando de lo textual a lo multimedia, de diseños basados en tablas a la maquetación en CSS, pasando por Flash, hasta la animación en html. Hoy en día, existen páginas complejas que no sólo sirven para informar, también hay sitios dedicados al comercio online o para educar, como las plataformas e-learning de empresas y universidades.
¿Qué esperamos que suceda con la web en los próximos años?
De acuerdo a Cisco, 7 de cada 10 personas en el mundo se conectan a la red desde dispositivos móviles y esta tendencia aumentará en los próximos 5 años. Esto quiere decir que los contenidos en las páginas web deben ser responsivos, es decir, estar diseñados tanto para equipos de escritorio, como para dispositivos móviles. Además, las personas buscan sitios amigables, con un diseño estético e interactivo; se deben diseñar pensando en la experiencia de los usuarios.
Otro paso en la evolución tecnológica es la llamada web 3.0; la web 1.0 nos permitía consumir contenidos, la web 2.0 dio paso a la interacción, el futuro de internet es la inteligencia artificial para el procesamiento de información y la personalización. ¿Qué significa esto? Que la información (y publicidad, por supuesto) estará totalmente adaptada a nuestros gustos y preferencias; nosotros ya no buscaremos los contenidos, ellos nos encontrarán a nosotros, en pocas palabras la tecnología se adelantará a las necesidades de los usuarios.
En el Día Internacional de la Ciencia y la Tecnología, es un buen ejercicio reflexionar cómo han cambiado las herramientas digitales a través de los años y cómo han influido en nuestro día a día.
El nacimiento de la web no solo dio pie a compartir información fácilmente como lo planteó Tim, fue un parteaguas para la creación de una forma de vida totalmente diferente. Se establecieron nuevas estrategias de negocios y mercadeo; la manera en que nos comunicamos y nos relacionamos como sociedad evolucionó; surgieron profesiones y modelos de educación que antes no existían.
Definitivamente el mundo ha cambiado mucho en los últimos 20 años y como siempre, las necesidades de las personas serán las que definan hacia dónde irán y cómo se utilizarán las nuevas tecnologías.