“¿sabes que es lo peor de la comida coreana?” comienza a articular entre que sigue masticando y mirando a la otra persona. “qué sólo sabe bien en Corea, fuera de ella es malísima, ¿quieres probar? esto está más desabrido que… la comida más desabrida del mundo” añade empujando el bowl de bibimbap a través de la mesa. “mejor hubiera pedido un fish and chips, ¿tú que comes? seguro que está más bueno que esto, ¡sin contar lo caro que ha sido! vaya desperdicio”
Aceptando la propuesta ajena, se llevó un bocado del bibimbap a la boca, ligera sacudida de cabeza siendo visible en señal de desaprobación cuando llega a notar el desazonado sabor. “Es un caso perdido.” comentó luego de digerir el bocado, tomando entre manos una servilleta y prosiguiendo a limpiar sus comisuras. “He tenido la suerte de encontrarme con lugares en el que la comida coreana es sorpresivamente buena, pero al final descubro que el sitio es dirigido por coreanos y todo tiene sentido.” Si bien abandonó su país a temprana edad, aún así lo visitaba de vez en cuando, para visitar a sus familiares mayormente y sin duda disfrutaba mucho de la gastronomía de su país. “¿Esto? Son sólo galletas de avena. Puedes tomar todas las que quieras.” Ofreció deslizando el empaque de galletas a su alcance.








