E=M.C2 La ecuación que cambia al mundo
Relativamente, y para quienes creen en el poder creador que tiene la mente humana.
Esta célebre ecuación de “La teoría de la relatividad especial” fue presentada por Albert Einstein en 1905 en uno de sus trabajos “Sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento”.
Einstein nos dice, básicamente y para no ahondar formalmente en el campo de la física, visto que no soy ni pretendo ser un físico, que la materia (M) y la energía (E)son la misma cosa, pero con manifestaciones diferentes: Energía es igual a Masa.
Entonces resulta que la masa (M) viene a ser un compendio de ondas de información que viajan a la velocidad de la luz y que nosotros logramos percibir en su forma sólida y no como lo que realmente son: Energía, intangible, carente de solidez.
¿Porque razón percibimos la energía existente en cada cosa como cuerpos solidos?
La razón es básicamente nuestra humana imperfección, o quizás perfección…
A nivel sensorial somos seres limitados, en cierta manera básicos para percibir el todo, con una visión y un tacto que NO viajan a la velocidad de la luz, con sentidos que NO pueden procesar todas nuestras experiencias al 100%.
El modo diverso en el que percibimos los objetos depende de la velocidad en que vibra la energía contenida en ellos.
Un ejemplo de las habilidades/limitaciones que tenemos es la percepción de los colores, está es una habilidad muy subjetiva y cambia de persona a persona. Se sostiene que podemos distinguir alrededor de un millón de colores, pero hay personas que poseen una visión “superhumana” -por lo general mujeres- gracias a una mutación genética que les permite ver hasta 100 millones de colores. Hay quienes por ejemplo padecen daltonismo y pueden ver aproximadamente solo 10.000 colores.
¿Pero son esos colores que percibimos los únicos colores existentes?
En realidad, lo que existe es luz. La luz es lo real. El color no es luz. El color es una realidad completamente fabricada por nuestro cerebro.
Los ojos, las terminaciones nerviosas están programados para percibir y ver objetos como tridimensionales y sólidos. Toda la experiencia sensorial de los seres humanos es una construcción perceptiva artificial que crea la imaginación. Nuestra humanidad registra solo aquellos trozos de energía y actividad que es capaz de percibir y a través de la imaginación damos forma a una realidad física modelada por nuestros sentidos.
Habitamos en un mundo de energía, que no logramos ver como energía pura y propia porque simplemente éste vibra más rápido de lo que somos capaces de percibir. La solidez de nuestro mundo mundo existe solo en la imaginación y es alimentada por sentidos que no disciernen del todo la energía que perciben.
Entonces… ¿Es en nuestra imaginación, en nuestra mente, donde radica la clave para crear el mundo que deseamos? ¿Es ahí en lo más profundo de nosotros donde nacen todas nuestras realidades? ¿Puedo modificar mi mundo si modifico mis pensamientos? ¿Puedo crear mi mundo a través de mis pensamientos?
Honestamente creo en la teoría de la relatividad de Einstein y asociados, definitivamente, SI.
La capacidad de imaginar que tiene la mente humana es la clave para crear la realidad, lo ha sido siempre. Nuestra mente es un campo de energía e información, nuestras ideas también lo son, cada cosa existente en este mundo fue primero ideada en la mente de quien creyó sería posible y una vez ahí no tuvo más remedio, se hizo realidad, si fue creado fue pensado.
Somos como dioses del Olimpo, puede ser que lo hallamos olvidado, y si de verdad somos hijos de un creador supremo podemos entonces ser también creadores a su imagen y semejanza.
Hagamos entonces honor a nuestro poder y construyamos nuestros pensamientos con la absoluta certeza que es ahí donde nace absolutamente todo lo que pertenece a nuestra realidad y a nuestro mundo. Somos capaces de crear un pensamiento perennemente próspero y libre de situaciones negativas de escenarios de fracasos, y de imposibilidades, tenemos el poder se ser todo aquello que deseamos ser
Nuestros pensamientos son pura energía creadora, lo demuestra nuestra historia, somos los artífices de gran parte del mundo que hoy conocemos, solo que todavía no acabamos de darnos crédito y de asumir la responsabilidad como co-creadores universales y creadores absolutos de la realidad presente en nuestras vidas.
Inclusive la ciencia nos da la razón y si no que lo diga Einstein….
¿Crees en tu poder de edificar y crear la vida que deseas?