carmela:
recuerda rostro de ayuda recibida par de días antes en almacén, ésta vez sin tanto humor como para hacer batir pestañas o siquiera esforzarse en conquista. “ sí, trajo el monopoly que es sobre… ¿qué? ¿comprar y vender casas? ” revolea orbes y a la par, bufido escapa. sólo pensarlo le resulta deprimente. “ además soy mala perdedora, prefiero seguir aquí fantaseando con el verano ” otra cosa que se le ocurre, si temperatura fuese más elevada hasta podría estar bronceándose. “ ¿tú jugaste a algo? ”
“a mí tampoco me gusta,” confiesa, aunque no sea exactamente lo que morena ha expresado. mejor dicho, hace años que no lo juega. para ser más específicos, el tablero se quedó empolvado en el sótano de los soikham desde que su hermana falleció. los domingos de convivencia familiar habían quedado en el olvido, justo como ese juego. no acota más y niega con la cabeza cuando pregunta es emitida. “prefiero observar,” ya ni siquiera recuerda la persona completamente opuesta que era hace años. “no me gusta el escándalo que generan estas cosas,” irónicamente, su hermana era la más ruidosa. “pensé en ir a dibujar algo, pero había un chico que no quería compartir los colores”













