la preocupación ajena le parece tan genuina que no puede evitar sonreír, sus labios curvándose y sus ojos fijos en las facciones de la contraria mientras empieza a negar con la cabeza. “ nadie me ha visto. ” asegura, aunque no puede estar completamente seguro de que ha sido así. sin embargo, quiere creer que ha tomado las medidas de precaución suficiente para evitar que un desastre pudiese estallarle en la cara y arruinarle aquella felicidad que sólo encuentra cuando la contraria está entre sus brazos. “ no te preocupes por eso, ¿de acuerdo? — quiero que disfrutemos el tiempo que estamos juntos. ” pues no puede darle mucho tiempo, considerando que se pasa la mayor parte de las horas del día ensayando, teniendo un horario que seguir debido a sus actividades de promoción. su trabajo también le provoca felicidad, pero es un tipo de felicidad que le parece completamente diferente al que ella le permite recibir. se inclina lentamente hacia ella, poco a poco, cerrando sus ojos en el proceso. el beso le parece demasiado efímero, sobre todo porque han pasado tiempo alejados y desea aprovechar aquellos pocos minutos al máximo. “ no, así no. ” responde, entreabriendo levemente los ojos para así poder observarla. “ supongo que voy a tener que enseñarte cómo debes saludarme. ” deja escapar un suspiro, fingiendo estar frustrado. claro que aquello no parece concordar en absoluto con la sonrisa que ya se ha plasmado sobre sus labios. se acerca nuevamente, inclinándose lo suficiente hasta alcanzar la boca contraria y atrapar sus labios con los propios, besándola con suavidad. una de sus manos se desliza lentamente, acabando sobre la cintura ajena para así sujetarla, mientras que la otra se posiciona sobre la nuca de la contraria, sosteniéndola contra él y evitando que se separara hasta que pudiera saciarse de aquel sabor que se había convertido en su favorito.
------ siente el alivio comenzar a llenarla cuando escucha que ha podido entrar sin que lo vieran, pues aunque sabe que no tienen nada seguro, aquella pequeña idea de que estaban a salvo, aunque sea por un par de minutos, era suficiente para hacerla sentir tranquila, completa. su hermano, el único que sabía de aquella relación, le preguntaba seguido si no sería más fácil encontrar a alguien más, alguien con quien pudiera salir sin temer, alguien a quien pudiera ver siempre que quisiera o que lo necesitara, pero la respuesta siempre, siempre había sido negativa. lo único que verdaderamente quería, lo único que verdaderamente necesitaba, era a él, a su hermosa sonrisa y amables caricias. había inconvenientes, sí, pero toda relación los tenía, de una u otra forma. sonrió al escucharlo, una pequeña risa desprendiéndose de los labios femeninos mientras tomaba el rostro contrario con la mano ❝ ¿ah no es así? ❞ alzó una ceja fingiendo inocencia, mientras la mano que antes descansaba alrededor del torso masculino se dirigía hasta su nuca, pidiéndole con aquel silencioso gesto que se acercara más. lo besó con la sonrisa todavía presente en los labios, parándose en las pintas de los pies para poder enredar los brazos alrededor de su cuello; no quería dejar ni un centímetro de distancia entre ellos. se mantuvo perdida en sus labios hasta que sus pulmones le rogaron por aire, pero aún entonces, se negó a separarse más de lo necesario de él, lo suficientemente cerca como acariciar la nariz ajena con la propia ❝ te odio --- ¿cómo haces para que te extrañe tanto? ❞ una vez más, se acercó a él y reclamó sus besos, aquellos que de vez en cuando tomaba pacer en poseer, pues aunque muchas podían suspirar por ellos, sólo a ella le pertenecían ❝ ¿comiste algo? ¿tienes hambre? ¿quieres café? ¿descansar? ❞ se alejó de él repentinamente, caminando de inmediato en dirección a la cocina para asomarse al refrigerador e inspeccionar lo que tenía para ofrecerle ❝ tengo arroz y un poco de kimchi, puedo ir a comprar algo si quieres ❞