Como extraño ver sus rizos rojos, enredar mis dedos en su cabello. Mirarnos al rostro sin decir una palabra, acostarnos en el pasto y ver el cielo. Caminar y caminar hasta que no pudiesemos más o fuese tarde. Extraño cuando cocinabamos y lo abrazaba por la espalda, sentarnos y disfrutar de una rica comida. Bailar juntos de forma chistosa, las caras que me hacía, molestarlo, pero lo que más extraño es tener a una persona que estaba ahí para mi cuando estaba triste, con quien podía copartir momentos de gran felicidad y con quien podía romperme y sentirme sostenida, a quien podía contarle cada mínima cosa que me pasaba o pensaba y me escuchaba, extraño sobre todo, sentir una conexión tan profunda, sentirme protegida, amada, sentir que no estaba sola y que sin importar que pasara ahí habría alguien para ayudarme.














