
祝日 / Permanent Vacation
Game of Thrones Daily
i don't do bad sauce passes

Kiana Khansmith
todays bird
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year
sheepfilms
No title available

if i look back, i am lost

pixel skylines
styofa doing anything
Xuebing Du

★

roma★

⁂
Claire Keane

Janaina Medeiros

blake kathryn
occasionally subtle

Discoholic 🪩
seen from Germany

seen from Malaysia
seen from United States
seen from Sweden
seen from United Kingdom

seen from Türkiye

seen from United States

seen from Türkiye
seen from United States
seen from Taiwan

seen from Italy
seen from United States

seen from Malaysia

seen from Singapore

seen from Brunei
seen from United States

seen from Italy

seen from United Kingdom

seen from Bolivia
seen from Bolivia
@neashemoto
Buk on Gins
Buk on Ginsberg
"When Allen Ginsberg arrived at the party, Bukowski latched on to him and buried him under his shoulder. 'Ladies and Gentlemen,' Bukowski shouted, 'We've got Allen Ginsberg as guest of honor tonight. Can you believe it? Allen Ginsberg!' His voice wouldn't carry above the music. 'I wish somebody'd unplug that machine. Cut it, you bastards.' He drew Ginsberg up tighter. 'A man of genius, the first poet to cut through light and consciousness for two thousand years and these bastards don't even appreciate it. Have a drink Allen.' ....Bukowski hugged Ginsberg closer and he rubbed Bukowski's back. 'That feels good Allen, real good. No lie.'
Ginsberg had been taken in by all the flattery, but when he saw that Bukowski was going to force some booze down his throat he slumped in a fake drunken drawl and said that he had been drinking all night.
'God, it's good to see you Allen, really. I don't care if you are a fake. Did you hear that folks? Washed up. Everybody knows that after Howl you never wrote anything worth a shit. How about that folks, a vote, Has Allen written anything worth a shit since Howl and Kay'dish?'....
'Kah'dish', Ginsberg said, correcting Bukowski.
Bukowski backed up, fending off the blow. 'Allen, you're tearing me apart. You're a barracuda, Allen. Eating me up with your tongue. Hey, why don't you have another drink?' and Bukowski grabbed a drink out of someone's hand, drank half of it, stuck it in Ginsberg's hand. Ginsberg took a sip of the Jack Daniels straight and nearly vomited, thinking it was wine. As Bukowski turned, he dashed for it slipping away through the crowd.
'Where'd he go?' Bukowski asked. 'Oh well, ' and he grabbed a young woman who had been standing quietly against the bar all night."
Ric Reynolds, 1974, "Partying with the Poets" in Sunlight Here I Am.
Yukio Mishima (cast.)
La búsqueda de la belleza total
La nariz recta y los labios serenos de Yukio Mishima. Las pupilas fijas como el agujero circular del cañón de una escopeta. Cuando la camara se aleja observo el conjunto armónico del polo negro, la voz serena y los ojos como balas que nunca dejan de apuntar no sólo al interlocutor sinó a una realidad interior que él amablemente accede a compartir. La naturalidad cuando se expresa rebaja el protagonismo de la mirada. Me seduce la amabilidad nada afectada del conjunto. El famoso escritor podría estar en una terraza mediterránea a punto de saborear un vermú. Yukio Mishima es un hombre moderno. Se explica con claridad, quiere hacerse entender y de hecho lo logra pero queda en el aire una huella sombría. El ansia. El mismo deseo absoluto que tuvo Adán cuando mordió la manzana de Eva.
¿Qué le pasó a Mishima? Buscaba la unidad transcendental y creyó que la encontraría en una muerte bella. Acariciaba la idea desde que era un niño, cuando eyaculó al ver una pintura de San Sebastián agonizante herido por las flechas. La belleza de la agonía perduró como un bajo continuo hasta que al cumplir los 40 pasó a ser una obsesión. Mishima planeó su muerte con esmero durante 4 años hasta que la ejecutó el 25 de noviembre de 1970.
Primero creó un ejército de 80 soldados destinado a preservar los valores que segun él conformaban el adn de la sociedad nipona. Mishima personalmente se encargó de reclutar a los soldados entre estudiantes universitarios que no simpatizaban con las ideas izquierdistas predominantes en la facultad. Mishima embelleció el mito y él mismo alienado, sedujo a los estudiantes que reclutó. El escritor, dramaturgo, director de teatro, actor y ahora militar cuenta en una entrevista que el harakiri, el suicidio de los samurais, es una muerte gloriosa, no un acto de derrota o una huida como se interpreta la muerte en el suicidio occidental. Mishima bautizó al pequeño ejército de 80 hombres primero y 800 soldados después con el nombre de “La Sociedad del Escudo”. Las funciones de la milicia eran recuperar el papel político y semi divino que había tenido el Emperador del Japón, custodiar las tradiciones que los habían convertido en imperio y morir por ello si era necesario. Mishima diseñó unos uniformes especiales para sus samurais del siglo XX, los cuales llevaban cuchillos y katanas en lugar de fusiles. Eran “soldados espirituales” en palabras del escritor que sabía que el resto del ejército se refería a ellos como “soldados de juguete” o “toy soldiers”. A pesar de la rabia que le producía el escarnio Mishima respondía con calma: “Pronto veréis quienes son los valientes de verdad”. Sin embargo el Emperador afirmó que ya no necesitaba una guardia personal como “La Sociedad del Escudo” y el sentido de la milicia se fue diluyendo hasta que el mismo ejército oficial la prohibió. Era impensable que Mishima asistiera a la desaparición de su proyecto militar por anacronismo. Tenía que aprovechar la pequeña credibilidad que aún tenía la Sociedad del Escudo entre los defensores de un Japón tradicionalista para que Mishima pudiera ejecutar su “gran finale” cien por cien estético. Es decir, disolverse en la belleza de la ceremonia, que la pluma y la espada fueran uno a través de la muerte. Los uniformes, el ritual, los soldados fieles, el harakiri de los samurais, o sepukku, que termina en la decapitación del suicida, eran el complicado atrezzo o el pretexto, que diría su biógrafo, que daban sentido al acto.
La tarde del 25 de noviembre de 1970 Yukio Mishima se suicidó. Más allá que antes de morir el novelista entregara su última obra al editor, que hubiera cancelado todas las citas programadas a partir de ese día, que enviara un manifiesto a los medios de comunicación explicando que moría por la lealtad al Emperador y el rechazo a un nuevo Japón que se le antojaba decadente y falto de ideales. Más allá que hubiera citado a los periodistas para que estuvieran presentes a la hora concreta de su “golpe de estado” o que la noche antes, acompañado de sus soldados leales fuera a la farmacia a comprar algodón para evitar manchar la escena en caso de una desgarradura escatológica en el momento de morir. Más allá de todos esos preparativos me inquieta que no se oyera la voz de Mishima mientras soltaba su último discurso vestido de soldado guerrillero, con la cinta en la frente. Que lo tuviera que acabar de cualquier manera, con un grito incomprensible al final, ya que los apenas 100 soldados reunidos no sólo no lo escuchaban sinó que lo abucheaban y trataban de pallaso. Aún me provoca más desasosiego otro detalle: las manos temblorosas de Mishima sosteniendo el puñal, a punto de hacerse el harakiri. ¿Qué le pasó por la mente durante aquellos segundos? Una vez perforado el estómago ¿qué pensó cuando a causa del dolor no pudo escribir el signo de la espada con su sangre tal y como tenía planeado? ¿Qué pensaba cuando vió sus intestinos ante sí, en la alfombra y la sangre manchándolo todo? ¿Estaba inconsciente Mishima cuando el soldado escogido y amante del escritor, encargado de practicar el seppuku, erró dos intentos y un tercer soldado tuvo que rematar la faena?
Yukio Mishima (cat.)
La recerca de la bellesa total
El nas recte i els llavis serens de Yukio Mishima. Les pupil·les directes com el forat circular del canó d'una escopeta. Quan la càmera s'allunya observo el conjunt armònic del polo negre, la veu serena i els ulls com bales que mai no deixen d'apuntar no només a l'interlocutor sinó a una realitat interior que ell amablement accedeix a compartir. La naturalitat en expressar-se fa que la mirada tensa perdi el protagonisme. Em sedueix l'amabilitat no gens afectada de tot el conjunt. L'afamat escriptor podria ben bé estar en una terrassa mediterrània a punt de donar un glop al vermut. Yukio Mishima és un home modern. S'explica amb claredat, vol fer-se entendre i de fet ho logra però queda en l'aire un regust d'ombra. Una ànsia. El mateix desig absolut que va tenir Adam quan mossegà la poma que li allargà Eva. Yukio Mishima sempre parla en sèrio.
Què li va passar a Mishima? Buscava la unitat transcendental i creia que la trobaria en una mort bella. Acaronava aquesta idea des que era un nen, quan es va enamorar d'una pintura de Sant Sebastià agonitzant ferit per les fletxes. La bellesa de l'agonia va perdurar com un baix continu fins que en complir 40 anys va passar a ser una obsessió. Mishima va planejar la seva mort curosament durant 4 anys fins que va executar-la el 25 de novembre de 1970.
Primer va crear un exèrcit de 80 soldats destinat a preservar els valors que segons ell conformaven l'adn de la societat nipona. Mishima personalment s'encarregà de reclutar els soldats d'entre estudiants universitaris que no combregaven amb les idees d'esquerres predominants a la facultat. Va embellir el mite i, alienat, va seduir als estudiants que va reclutar. Mishima explica en una entrevista que l'harakiri, el suïcidi dels samurais, és una mort gloriosa no un acte de derrota o una fuga com s'interpreta el suïcidi occidental. Per això va crear un petit exèrcit de 80 homes primer i 800 soldats després anomenat "La Societat de l'Escut". La funció de la milícia era ser la guàrdia personal de l'Emperador del Japó, custodiar les tradicions que havien conformat aquell imperi i morir per elles si calia. Mishima va dissenyar uns uniformes especials per a aquells samurais del segle XX que no duien armes de foc sinó katana i ganivets. Segons Mishima eren soldats espirituals. L'escriptor sabia que la resta de l'exèrcit es mofava d'ells i els anomenava "toy soldiers" però malgrat la ràbia que li produïa l'escarni ell responia amb calma: "aviat veureu qui són els valents de veritat." Al final l'Emperador va dir que no necessitava una guàrdia personal i el sentit de la Societat es diluïa fins que el mateix exèrcit oficial va prohibir la milicia de Mishima. Era impensable que l'escriptor i militar assistís a la desaparició de la Societat de l'Escut per anacronisme. Mishima havia d'aprofitar la petita credibilitat que encara li quedava a la Societat perquè l'acte fos el cent per cent estètic. La dissolució en la bellesa, que la ploma i l'espasa esdevinguessin un a través de la mort eren l'objectiu transcendental de Mishima. Els uniformes, el ritual, els soldats fidels, l'hara-kiri seguit de la decapitació (dit sepukku, o sigui l'hara-kiri dels samurais) eren l'atrezzo o el pretext que donaven sentit a l'acte.
La tarda del 25 de novembre de 1970 Yukio Mishima se suicidà. Més enllà que hores abans de morir Mishima entregués la seva darrera novel·la a l'editor, que hagués cancel·lat totes les cites programades a partir d'aquell dia, que hagués enviat un manifest als mitjans de comunicació explicant que moria per la lleialtat a l'Emperador i el rebuig al Japó decadent que albirava, més enllà que hagués citat als periodistes perquè estiguessin presents davant l'edifici militar a l'hora concreta del seu "cop d'estat", més enllà que el vespre abans, acompanyat dels soldats escollits, anés a la farmàcia a comprar cotó per col·locar-se a l'anus i evitar que l'evacuació al moment de la mort taqués l'escena. Més enllà d’aquests detalls m'inquieta que no se sentís la veu de l'escriptor vestit de soldat guerriller, amb la cinta al cap, mentre feia el darrer discurs damunt el balcó, que l'hagués hagut d'acabar de qualsevol manera, amb un crit incomprensible, perquè els 100 soldats i escaig reunits a baix no només no escoltaven la veu abrandada del guerriller sinó que el tractaven de pallasso i el xiulaven. I encara més m'esgarrifa un altre detall: les mans tremoloses de Mishima a l'hora d'agafar la daga per fer-se l'harakiri. Què devia pensar en aquells segons? Una vegada es va perforar l'estòmac, què li devia passar pel cap quan a causa del dolor no va poder escriure el signe de l'espasa amb la seva sang com havia programat? Què devia pensar quan va veure els budells escampats damunt l'estora, la sang esquitxant-ho tot? Estava inconscient Mishima quan el soldat amant de l'escriptor, encarregat de decapitar-lo, no se'n va sortir després de dos intents i un altre soldat va haver de rematar la feina?
Pensaments matinals random Pensamientos matutinos random
He pensat que la diferència entre Bukowski i jo és que ell anava a treballar i escrivia. No parava d’escriure i després bevia o anava a veure les curses de cavalls. La diferència entre Patti Smith i jo és que ella, quan els fills eren petits, es llevava cada matí de 5am a 8am per escriure. Ella no para d’escriure i canta i llegeix. Està sempre connectada perquè a les butxaques col·lecciona rastres de moments i si escau fa polaroids. Tot és màgic. Una pedra, un bitllet de loteria, un botó, una caixa de Gitanes embolicada amb un mocador del seu marit, dins la capsa hi ha pedres de la presó on havia estat Jean Genet a les Guayanes. Pedres que ella diposità a la tomba de l’escriptor a Larache, al Marroc. Patti Smith intenta viure en la màgia sempre, arreu. Jo no estic connectada i això em provoca patiment psíquic.
Pienso que la diferencia entre Bukowski y mía es que él iba a trabajar y luego escribía. Escribir era una prioridad, un bote salvavidas y luego bebía o iba a las carreras de caballos. La diferencia entre Patti Smith y mía es que, cuando sus hijos eran pequeños, ella se levantaba cada mañana de 5am a 8am para escribir. Siempre escribe y es una ceremonia porque lo hace con pluma y caligrafía hermosa. También canta y lee mucho. En sus bolsillos guarda restos de momentos: un billete de lotería, una piedra, un trozo de papel. Tira polaroids si siente la llamada. La magia puede surgir en cualquier momento, solo necesita estar atenta para verlo. Me gustaría tener esa coherencia. Patti Smith vive en la magia la mayor parte del tiempo en cualquier lugar. Yo no estoy conectada y esto me provoca sufrimiento psíquico.
La vida contínua
Construcción cosmosoviética 2 de GN
la claridad explícita como perros ladrando en una jaula. ¿Cómo esconderse de tanta luz? 🕳
Secretos fósiles
Prototipo de ser de la raza inferior que para vivir necesita ayuda profesional.
Verano. Foto cortesía de héroe de pueblo, especialista en autopsias y resurrecciones de tractores y camiones.
Animales vivos
Verano otra vez.
Ginsintonic
Dinero Vamos a pagarnos una habitación de hotel. Entre los dos. no porque sea yo tu chula ni tu mi puto O al revés sinó porque estoy cansada de barrer los pelos del perro. (...completo en la segunda foto)🧤