Un poco de belleza contra la locura del mundo...
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Un poco de belleza contra la locura del mundo...
El viaje de mi vida (Frag.)
...
– Mira mamá ¡el móvil de papá funciona!- me dijo riendo, mientras me enseñaba cómo en la pantalla del móvil de mi marido no paraban de amontonarse iconos de mensajes.
– Pero… ¿como lo has desbloqueado enano?- le pregunté todavía con el trapo de la cocina en la mano.
– Pasaba por aquí y lo he visto encendido. Se me ha ocurrido ponerle el dibujo de Papá – me dijo mientras señalaba un dibujo geométrico sencillo repetido muchas veces entre los números de teléfono y los nombres, en el montón de hojas que usaba para tomar notas.
Resulta que la clave estaba ahí, delante de mis narices. Entonces me acordé de todas las veces que tenía que ir a por él para que dejara el móvil y viniera a cenar. Y siempre lo veía con un bolígrafo, pintando la misma figura en la hoja, una y otra vez, distraído, mientras hablaba. Mi hijo, orgulloso de su hazaña, me dio el teléfono que no paraba de vibrar y zumbar y se fue con su hermano. Lo dejé conectado, descargándose unas actualizaciones y le abrí la puerta a mi madre que se llevó a los niños rápidamente.
Una vez sola en la casa, camino de la ducha, me quedé un instante mirando el teléfono sobre la mesa desde la puerta, observando que no paraba de vibrar. Al salir del cuarto de baño, mientras caminaba de vuelta hacia el despacho secándome el pelo, todavía no era consciente de que mi vida ya nunca sería igual.
Tres horas después todavía estaba sentada frente a la mesa, con los pies en la silla, el pelo mojado y sin vestir. Las gafas en la punta de la nariz, mirando alucinada la pequeña pantalla de ese teléfono…
235 mensajes de WhatsApp, más de 400 mensajes entre Twitter, Facebook, Instagram. 125 mails, varias llamadas perdidas y hasta unos quince SMS…
Con la boca abierta, mi corazón latiendo a mil y el cerebro sin poder procesar todo lo que era y suponía para muchas personas, absolutamente desconocidas para mí, ese hombre que se acostaba a mi lado. Amigo, amante virtual (y en algún caso, por los mensajes intercambiados, seguro que más que eso), consejero, filósofo, fotógrafo, poeta, persona… En varias ocasiones estuve tentada de apagar, quitar la tarjeta de memoria del teléfono, romper la SIM y olvidar todo lo que había visto, pero mi curiosidad, pudo más que la sorpresa o la rabia… Necesitaba averiguar que, quien era ese personaje absolutamente desconocido para mí. La persona que decía ser mi marido pero que, a la vez, era ese otro hombre totalmente nuevo, pero, a la vez, muy importante para otras muchas personas, hombres y mujeres.
Nuestra situación de pareja no era la ideal, eso estaba claro. Pero lo que tardé cuatro días en descubrir estaba a años luz de lo que se suponía era un matrimonio aburrido y previsible. Revisando los mensajes por encima descubrí que había verdadero cariño, mucha ternura, algo de sexo (hasta cosas que nunca hizo conmigo), un abanico de sensaciones y sentimientos que comprendí me llevaría mucho tiempo descifrar…
Cuento completo V1.0:
Blog literario, cuentos, soledad, Microcuentos,
Maravilloso paseo... 😍
Love is when you have a million reasons to leave, but you continue to look for at least one reason to stay.
No siempre la toxicidad es evidente; a veces, se esconde detrás de una sonrisa.
En una terraza al sol... Algo bonito.
En la redes se pueden encontrar muchas escenas de sexo, pero pocas nuestras de ternura real y verdadera...
La escena que pude ver, ayer por la mañana, en la mesa de al lado de la terraza donde estábamos tomando un vermut, me alegró el día.
Estábamos al sol, lo cual me permitió estar con las gafas oscuras y poder mirar sin ser visto a las dos chicas tomando café.
Una de ellas, la que primero llamó mi atención, llevaba vaqueros rotos, botas marrones de media caña, una bomber verde y gafas de sol de las que llevan los aviadores sobre su pelo oscuro y corto, actuaba con gestos decididos como sabiendo lo que hacía. La otra, un poco más menuda, llevaba un vestido ligero adornado con pequeñas flores azules atado a la cintura, medias tupidas, melena rubia al viento, sonrisa tímida y una preciosa cazadora de cuero rojo colgando del respaldo, y se estaba dejando convencer.
Los dos perros de la piloto descansaban quietos bajo su silla, atentos al movimiento de sus sus manos mientras volaban para rozar, acariciar despacio, atraer la atención y sonreírle con el tacto, a la rubia tímida. Le estaban bailando la sutil danza de seducción.
Es ella, la morena, la que lleva la voz cantante, la que está decidida; a la rubia se nota más dispuesta a dejarse querer. Las señales son evidentes. Su forma de sonreír al notar esos pequeños roces, la forma cómo permite que la aviadora le aparte un mechón de su melena; el dejarse, como quien no quiere, que le coja la mano un instante apenas... por si acaso, por desgracia...
Me divierte observar cómo se miran; ver que la aviadora se preocupa por ella mientras que su adorada se deja querer sonriendo...
Al final de la conversación cuajada de complicidades evidentes, se han levantado a pagar no sin antes, en un último gesto cargado de intencion, apurar la una el café de la otra mirándose a los ojos, ajenas a los niños que jugaban al balón o a cualquiera de los demás inquilinos provisionales de la terraza, parando el mundo en esa mirada nacida entre las dos. Entre las ganas de una y el abandono de la otra.
Cómo cogió la taza la rubia y, después de apurarla, se ha pasado la lengua por los labios ha desatado una sonrisa espléndida y luminosa en su compañera... Tan radiante, que no he podido seguir mirando ese gesto tan intimo y personal y he apartado la vista.
Después se han marchado las dos muy juntas... pero sin tocarse. La aviadora haciendo como que estaba pendiente de sus perretes, la rubia mirándola a ella, entregada definitivamente.
Cuando han doblado la esquina, yo he apurado de un trago la cerveza que me quedaba y he "vuelto" a la mesa, riendo una gracia que ni siquiera había escuchado, sencillamente porque los demás lo hacían, conservando en la retina ese instante precioso de un nuevo amor compartido que ellas me habían permitido disfrutar.
(A vosotras dos, chicas, si por una casualidad me leéis, quiero daros las gracias y os deseo toda la felicidad del mundo)
Texto ®
Imagen: https://www.freepik.es/autor/eduardobellotto
El baile
[01:53] Oye, esta canción que me acabas de pasar… tiene algo…
[01:53] Su ritmo se te mete hasta el último rincón de la piel. Es como el suspiro que precede al orgasmo, las gotas que brotan de tu sexo al acariciarlo, tus ojos con las pupilas dilatadas, el sudor de debajo de tus pechos, puede hacer que encendamos nosotros las luces de navidad...
[01:53] Tiene... 😏
[01:53] Tiene ese punto ...
[01:53] Puffff
[01:54] Eso... Y luego más.
[01:54] Increíble porque la empiezas a escuchar y no parece, pero te absorbe...
[01:54] Yes...
[01:55] Imagínala sintiendo el bajo en la barriga... El aire denso, las luces... Tú llamándome, con tu vestidito negro, desde el centro de la pista. Bailando, alzando los brazos, llamándome con tus dedos… ven a mi...
[01:55] Sí que me veo bailando entre la gente, aunque los dos sabemos que es para ti. Me imagino acariciándome mientras me muevo y te espero
[01:56] Y yo acudiendo a tu llamada, rozándonos de vez en cuando, como sin querer... Encendiendo la pista y nuestra piel.
[01:56] Y al final a ti cogiéndome por la espalda... moviéndote conmigo
[01:57] Rodeándote, besando tu cuello y separándome... Rozando tu culo, tu pecho, tus manos...
[01:57] Lamiéndote los labios...
[01:57] Pasando mi dedo por los tuyos... Dejando que me lo chupes.
[01:58] Subiendo la temperatura, sin importarnos nada quienes nos rodean.
[01:58] Abriendo los ojos para clavar mi mirada en la tuya mientras bailo solo para ti.
[01:58] Mirando tu escote, tus labios, las manos, para quedarme prendido en esa mirada...
[02:00] Cogerte de la mano y sacarte de la pista.
[02:01] Y buscar ese rincón que sabemos para comernos la boca y las ganas... Que el camarero venga al final de la barra a ponernos un botellín de agua -regalo de la casa, por si incendiamos el local-.
[02:02] Tu mano colándose por debajo de mi vestido y agarrándose a mi culo
[02:02] Yo atrayéndote hacia mí con las manos metidas en los bolsillos de atrás de tu pantalón...
[02:03] Y que se pare el mundo...
[02:03] Y que se pare!
[02:05] Que solo se muevan las lenguas y las manos interpretando la danza del deseo...
[02:05] Y tus dedos deslizándose por mis muslos ahora, apartando un poco las braguitas y abriéndose camino...
[02:08] Sin que nadie nos vea, llevándonos muy lejos, abrazados, tu boca en mi cuello mordiéndome a cada espasmo de placer... Tapados por mi cuerpo y tu melena
[02:10] Y esas ganas de más
[02:11] Hacer que te corras, que tu boca abierta se quede pegada a mi cuello mientras recobras la respiración, girarme pedir una copa con los dedos empapados de ti, y meterlos en el vaso y beber un trago muyyyy largo.
[02:11] Mmmm… Quiero beber de tu boca. Enséñame mi sabor
[02:01] Por supuesto... Metería los dedos bajo tu falda otra vez rozándote los labios aún temblorosos y me los chuparía para besarte sin medida.
[02:01] Bajo la mano hasta llegar a tu erección, la aprieto y te susurro: «te deseo. ¡Ahora!», justo antes de chuparte los dedos que acaban de estar dentro de mí
[02:02] Y esa mirada me puede y nos vamos al baño...
[02:15] Encontramos uno vacío y me apoyo contra la puerta... Te levanto la falda , te das la vuelta apoyándote contra la pared y me invitas a entrar...
[02:16] Pero yo quiero verte...
[02:17] Ahora solo pienso en follarte -te contesto-.
[02:17] Pero yo me separo, apoyo la espalda en la pared y pongo un pie en la tapa del wc, te atraigo hacia mí y tú entras sin preámbulos, sujetándome del culo.
[02:18] Agarrándolo con avaricia...
[02:18] Yo me abrazo a tu cuello y tú te mueves dentro...
[02:18] Oímos la música de fondo
[02:18] Me coges la cabeza, me comes la boca... «Fóllame» me dices al oído... Y yo no necesito más...
[02:19] Siento el deseo en cara milímetro de mi piel
[02:20] Joder, me has puesto a mil... Ni la música ni los golpes de vez en cuando en la puerta pueden pararme. Con las manos en tu culo tú casi en volandas, empujada por cada embestida. Solo puedo follarte y respirar. Y, a veces, ni eso, como cuando te muerdo el cuello o te como la boca. Cada uno de tus gritos me excitan todavía más...
[02:20] Te beso con avaricia, exigente, mientras tú me follas duro, embestidas fuertes.
[02:21] Solo soy un puro deseo... Y está todo dentro de ti.
[02:21] Me siento llena de ti y necesito cada movimiento. Ya no gimes, gruñes... y eso me excita aún más
[02:22] Sin parar, cada vez más rápido, agarrado a tu culo, reposo mi cabeza en tu pecho a punto de estallar... Ya no hay palabras. Puro instinto animal…
[02:22] Siento tus ganas de correrte pero no quieres parar
[02:23] Agarro tu pelo, tiro de tu cabeza hacia atrás y jadeo en tu boca entreabierta. Me quedo tu aire...
[02:23] Quiero que vengas conmigo... Que tengas que enterrar tu cara en mi cuello, que sientas la electricidad en la espalda, el latigazo de placer recorriendo te desde tu culo a la nuca.
[02:23] Dios... Me encanta...
[02:24] Está a punto... sigue, sigue...
[02:24] Te doy mi aire, mi polla, mi deseo... Todo tuyo.
[02:24] Mi espalda se va arqueando
[02:24] Sigo... No puedo dejar de hacerlo.
[02:24] Tu agarras mi culo aún mas fuerte
[02:24] Te levantas, buscando un sitio donde agarrarte en la pared llena de pintadas. Y sé que nos vamos juntos.
[02:25] Te noto en lo más profundo de mí cuando me llega ese tirón... ese calambre que me contrae alrededor de tu polla
[02:26] Noto tu sexo palpitar. Ya no puedo aguantar más… Y estallo.
[02:26] Tu movimientos que hacen que se prolongue mi orgasmo mientras tú te corres dentro de mí
[02:26] Gimiendo...
[02:26] Tus jadeos, mis gruñidos... ¿Donde había música...?
[02:27] Nosotros hacemos música -te contesto-, riendo.
[02:28] Salgo de ti y me arrodilló, te beso, te bebo me bebo... Nos bebo todo, rozando con la punta de la lengua tu sexo empapado de nosotros... Sediento de nuestro deseo... Te hago temblar un poco más y me pides que pare... Hago caso, pero nadie te libra de un último lametón...
[02:29] Ven...
[02:29] Y caballeroso, coloco las braguitas en su sitio antes de alzarme...
[02:29] ¿Donde voy a ir sino es a ti...?
[02:29] Quiero besarte. Quiero tu boca respirando con la mía
[02:29] Te aparto un mechón rebelde y te beso con pasión. Calor y deseo se funden en nuestros labios, juegan nuestras lenguas... Aferrado a tu cintura, tú me sujetas la cara con tus manos... Y esas miradas, esos instantes son pura vida.
[02:31] Las manos se van moviendo de tu cara a tu cuello y tus hombros...
[02:31] Te miro, sonrío.
[02:31] Y entonces, solo entonces, nos damos cuenta de que hay música... Y nos da la risa
[02:32] Te beso de nuevo riéndome en tus labios divertidos
[02:32] Tus ojos brillan con una luz especial. Te recomponer el vestido, yo me visto... Y cogidos de la mano, abrimos la puerta...
[02:33] Te miro a los ojos y te pido... llévame a casa. Y hay una promesa en esas palabras... Quiero seguir disfrutándote...
{Banda Sonora: Please don't Go - Saison - https://open.spotify.com/track/6rjrC8pssMJtGb8Qc7IZLk?si=jJ7zPZwxTXKLoF0JyeGTBQ)
El sillón.
Ella le prometió, cuando le invito a dormir en su casa, que iba a ser una buena chica y le dejaría trabajar. Esa mañana él debía atender una reunión importante y ella le dejó la mesa de su despacho, cerca del router para así poder tener una buena conexión.
Él, después de un desayuno divertido, recibió una llamada y le indicó con gestos que debía atenderla. Era del trabajo. Ella le dijo con la mano que no se preocupara que fuera al despacho mientras recogía la mesa de la cocina. Antes de salir él se quedó mirando el pijama calentito que ella llevaba, el gracioso moño que coronaba su cabeza y la preciosa sonrisa que ella le dedicó al descubrirle admirándola.
Lo que no le dijo es que a los pocos minutos de iniciada la vídeo, iba a hacer una fugaz aparición. Entrando en el despacho con una bata de seda japonesa medio desabrochada, dejándole ver el suave bamboleo de sus pechos y la oscuridad que guardaba entre sus piernas, ella se inclinó lentamente sobre la mesa al otro lado de la pantalla, cogió una libreta, un boli, y se fue; dejándole a él una pelota en la garganta difícil de tragar y un súbito cambio en la mirada que mereció la llamada de atención de un compañero con un mensaje privado lleno de interrogantes.
No paso mucho tiempo más, justo cuando creía haber retomado el hilo de la conferencia, ella volvió a aparecer.
Esta vez se quedó frente a él, recolocó un sillón justo donde podría verla a placer sin tener que apartar los ojos de la pantalla y estiró del cordón de la bata de seda dejándola caer lentamente, resbalando por su piel desnuda, al suelo. Le miró un instante desafiándolo con una media sonrisa en el rostro y se sentó, cruzando las piernas observando como él, empezar a agitarse en su silla intentando no perder el hilo de la conversación mientras tragaba saliva en el esfuerzo y contestaba con monosílabos a las preguntas que, se supone, le estaban haciendo.
Se tuvo que aflojar la corbata que llevaba para disimular.
Diez segundos tardó ella en descruzar sus piernas colocando la izquierda sobre el brazo del sillón, desperezándose como una gata traviesa y ofreciéndole una completa y magnífica vista de su sexo.
Por si no fuera bastante con eso, se acaricio el pecho, pellizcándose los pezones hasta hacerlos revivir. Él, desde la escasa distancia que los separaba, los pudo ver crecer y erguirse desafiantes, reclamando con urgencia su atención. Volvió a tragar saliva y bebió de una botella de agua que, afortunadamente, se había llevado.
En la habitación empezaba a oler a deseo y ella alimentaba la hoguera donde él se estaba cociendo, jugando con los pliegues de su sexo, abriéndolo como una flor, ofreciéndose a él completamente mientras se mordía el labio, pintado de rojo explosión.
Pero lo que provocó que él perdiera por completo la atención a la pantalla fue cuando ella se mojó un dedo en la boca y lo llevo a la entrada de su sexo ofrecido... Metiéndolo despacio, muy lentamente, para que él disfrutará del espectáculo.
Ella, excitada por el pícaro juego, no pudo evitar exclamar un gemido gutural; suave pero profundamente animal. Cuando su dedo salió despacio, reclamó la compañía de su vecino y juntos volvieron a entrar en ella, esta vez hasta hasta los nudillos.
Solo duró una fracción de segundo pero fue suficiente para que la mirada que cruzaron indicara que ya no había vuelta atrás.
Él desde el otro lado de la pantalla aferraba el ratón con tal fuerza que parecía querer romperlo mientras ya su atención solo podía centrarse en la mano de ella que estaba entrando y saliendo en un ritmo acelerado de su sexo que goteaba deseo... Ella paró un segundo para respirar, sacarse los dedos y chuparlos con esa mirada golosa que él bien conocía para, acto seguido hacer que los siguiera con sus ojos hasta el clítoris que rojo y excitado reclamaba su ración de caricias.
Afortunadamente para él, ella duró poco. La excitación de su provocación le facilito que solo hicieron falta varias caricias rodeándolo y otras directamente sobre ese botón del placer para que su orgasmo estallara brutal, incontenible haciendo que se encogiera gimiendo bajito sobre el sillón, quedándose con la mano sobre su sexo en posición fetal, temblando con los espasmos que azotaban su cuerpo...
Él, por su parte, cerró los ojos como única defensa mientras temblaba ligeramente notando esa humedad que se extendía por su entrepierna al haber eyaculado sin poder contenerse.
Menos mal que en la reunión se había producido un acalorado enfrentamiento entre compras y almacén y eso le permitió hacer como que mantenía su compostura a pesar de los temblores involuntarios, provocados por las sacudidas de placer que le acometían.
Al cabo de dos minutos, en completo silencio, ella se fue incorporando poco a poco recomponiéndose la bata y sonriendo con malicia mientras se ajustaba el cinturón. Se hizo una coleta con la goma que llevaba en la muñeca e inclinándose sobre la mesa sin que su presencia quedara al alcance de la cámara, dejo que él volviera a disfrutar del efecto de la gravedad en sus pechos mientras le escribía en un papel: "te espero en la ducha"... Saliendo de la habitación lentamente sonriendo y lanzándole besos desde la palma de su mano.
A él le costó un poco volver a respirar de forma pausada, pero aprovecho esa discusión en la vídeo, que no tenía nada que ver con el departamento legal donde trabajaba, para avisar al jefe que se ausentaba al baño unos minutos, bajar la pantalla para que la cámara no captará la mancha que se extendía por el camal del pantalón del pijama, y quitárselos mientras corría en dirección a la ducha, persiguiéndola...
I LOVE THIS ADD ! IT’S ALWAYS A REBLOG FOR ME !!
I mean……. Foreplay is foreplay……
😎😈
The only way I realise that I do my thinking for me is when I turn off the TV. Artist: Jason Limon
The artist gives light and paints the art so that we understand another hidden reality. Artist Nikita Busyak.
Preciosas ilustraciones!
Food Fun London-based artist Vanessa Mckeown creates playful images that combined food with unexpected objects. She's been creating these beautiful pieces since 2015, and you can following her ongoing work over on Instagram.
Comida divertida
Pacifica Residence, Pacifica, California by Malcolm Davis Architecture | 📷 Joe Fletcher Photography
Converted cargo ship, Amsterdam, The Netherlands
Los grandes gigantes tranquilos...
Cambodia Phnom Penh / Forest House
© T. Cravero
Una maravilla en medio de la selva