Desde hace unos días, estoy formando parte de otro blog que de igual forma se dedica a traducir fanfcis/oneshots de los chicos. Comenté que yo tenía un blog con traducciones de Niall, y propuse la idea de fusionar los dos blogs, y fue aceptada.
Se que tengo dos fics sin terminar, y no las voy a dejar inconclusas. Los seis capítulos que faltan de Styles Industries, y la traducción de Only When I Close My Eyes van a ser publicados en 1dfanfics-esp
Así que, gracias a quienes estuvieron desde un principio. Ahora los invito a que se vayan conmigo de la mano a 1dfanfics-esp donde podrán disfrutar de más traducciones.
Cualquier duda, sugerencia o comentario me podrán contactar en 1dfanfics-esp
Ohh siii esta es de mis historias favoritas niam <33 y es muy larga y muy linda y triste! pero me encanta y bueno Niall también es mi favorito y Liam así que nunca me he decidido siempre han sido ellos dos! Creo que alguna vez tendré que hacerlo Jaja :') ❤💕
La historia es muy linda, y con mucho drama, que he de aceptar que son las que más me gustan. Y en cuanto a los favoritos, creo que nos inclinamos por los mismos, pero Niall es mi top ;)
Aun no termino con la traducción de Styles Industries y ya estoy publicando otra, pero creo que no esta de más otra historia que leer. Espero que la disfruten.
Que? Yo siempre estoy pendiente ese tu blog u.u y me encanta todo lo que traduces :') Porque un blog sobre Niall? Es tu favorito acéptalo Hahah<33 Te extrañe y me alegro que hayas tenido algo de tiempo para publicar :)
Zulmha, ya no se que más decirte jajaja, gracias. Ah ¿y que no se nota que ese pequeño rubio es mi favorito? jajaja, soy de él no puedo decir más xD
Hay algo especial sobre estar a solas con alguien a quien quieres; sobre todo, al estar completamente solos. Como aquellos momentos en los que Harry y Niall eran los únicos en la habitación —los únicos despiertos— y los únicos que importaban.
En París, en Londres, incluso en Milán, estaban constantemente sumergidos en un mar de personas, y aún así habían sido incapaces de separarse.
Pero esta noche, pensó Harry, esta noche era diferente.
Harry se había quedado en inmóvil para lograr captar cada sonido, cada movimiento, cada línea del rostro del Niall; fortuitamente maravillado, si no era que gozando la perfección que poseía el rubio.
¿Cómo era posible que el tenue gris de los ojos de Niall se mezclara tan uniformemente con el reluciente azul?, Harry nunca lo sabría. ¿Y cómo la curva de sus labios, sus innegablemente labios color rosa, hacían que todo lo demás fuera menos significativo? Harry tampoco lo sabría.
Pero le encantaría saberlo.
El inmutable moreno tenía los codos apoyados en cada lado del rubio que yacía debajo de él; con sus piernas enredadas, sus caras separadas por una corta distancia y escondiendo la mirada, porque algo tan entrañable como estos dos chicos sumergidos en la intimidad, era un secreto que solo ellos podían mantener.
Todos los días, semanas y meses que habían compartido insaciables miradas y palabras de amor, finalmente condujeron hasta este momento en que Harry apartaba un mechón de pelo de Niall que caía sobre sus ojos.
“¿Es verdad?” Harry tembló mientras dejaba caer la pregunta de sus labios, y al ver a Niall abrir y cerrar los ojos, el moreno mordió su labio inferior.
“¿De verdad te sientes de esa manera hacia a mí?”
Niall paseo los dedos por la camisa abotonada de Harry, e intercambio miradas en un profundo silencio hasta que arrugando la camisa, tiró de Harry para pegar sus labios.
Suavemente y sin esfuerzo, cayeron en su propio ritmo, suspirando uno en la boca del otro mientras prolongaban el beso.
Después de perderse por un minuto en el sabor adictivo de los labios gruesos de Harry, Niall parpadeo aturdido y exhaló, “Nunca supe lo mucho que te necesitaba, hasta que estuvimos lejos el uno del otro. Y ahora, si puedo decir que algo es mío, me alegro de que eso seas tú”.
Niall apartó la cabeza de Harry y sonrió, tocando la mejilla del muchacho más joven mientras miraba la cama desconcertadamente inmóvil.
“Entonces” susurró Harry mientras sonrió contra el cuello mientras acunaba cariñosamente su cabeza en el hueco de su hombro “¿estamos enamorados?”
Niall arrastró sus dedos a lo largo de la delgada línea del cuello de Harry antes de tomar pequeños mechones de su cabello rizado, y sonrió con admiración al chico de ojos verdes.
“Sí” dijo suavemente Niall, pero pronto perdió el aire “—sí, creo que sí”.
Harry sonrió al saborear la dulce victoria, y mordió suavemente la piel del cuello de Niall. Fue consiente del olor y del sabor de la seductora colonia cuando comenzó a pasar su lengua por la piel sensible del rubio.
Aunque aún se escuchaban sus risas de celebración, la habitación lucia tranquila.
Después de chupar la tierna carne de los labios del chico más pequeño, Harry se apartó después de perder la batalla al no ser capaz de controlar el calor alrededor de la boca de su estómago. Se enderezó y sosteniendo a Niall de las manos, tiró de él hacia arriba.
El moreno sentó a Niall a horcadas sobre él, aprovechando para darle besos y dejar marcas en forma de media luna en la parte superior del cuello del rubio.
Sus pechos estaban juntos y Harry podía jurar que el sentía el golpeteo irregular del corazón de Niall a través de su delgada camisa. Y como Harry sentía que aun había demasiada distancia entre ellos, tuvo el coraje de tirar del dobladillo de la camisa de Niall para acércalo completamente a él.
Buscó desesperadamente desabrocharla, y una vez que el mensaje fue lo suficiente claro para Niall al sentir los dedos agiles de Harry rozar su estómago, los dedos del muchacho mayor tropezaron con los del moreno en su desesperación para también desnudar a Harry.
Tan pronto como lograron desabrochar completamente las camisas, las aventaron sobre la cama y cuando sus pechos se deslizaron uno contra el otro, Harry y Niall se quedaron sin aliento ante las descargas eléctricas que sintieron cuando comenzaron a besarse.
A partir de entonces, comenzaron a saborear sus pieles mientras conseguían desabrochar sus pantalones. Todo se sentía como un destello de escenas borrosas, por lo que Harry quiso reducir la velocidad y retrasar un poco más lo que estaba a punto de suceder.
Liberados a medias de sus trajes y excitado por la súbita lujuria, los dos muchachos se mostraron cautelosos ante la fricción adictiva del fuego que ardía bajo las sabanas.
Y a medida que su respiración volvía a calmarse, Harry posó su mano en la espalda de Niall.
Apoyó la mano justo entre los omóplatos, y cuando sus bocas fervientes se reunieron, Harry trajo a Niall hacia él.
Tuvieron cuidado –mucho cuidado– en no apresurar las cosas, no quería hacer que esto fuera producto de una desesperación hormonal. Y así que de mala gana, Harry se inclinó para darle un beso a Niall y el rubio arqueo la espalda para que no existiera ninguna espacio entre ellos. Los brazos de Harry se deslizaron por los muslos del rubio, llegaron a su estómago y finalmente al cuello con el objetivo de acunar su cabeza.
“Niall” la voz rasposa de Harry rompió el silencio “Niall, ¿estás –?”
“—Sí, estoy bien” el muchacho más pequeño susurró mientras sus ojos miraban los del moreno, “lo juro”.
El muchacho más joven cambio de postura e inmediatamente provoco que Niall abriera la boca sorprendido por la sensación, por lo que Harry tragó haciendo que su garganta seca ardiera. Y cuando Harry llevó la mano a la frente de Niall para pasar sus dedos por el pelo rubio desordenado, el moreno lo besó una y otra vez para asegurarse que esto no era un sueño, que por fin había alguien que llenaba los espacios en su vida, que esto no era producto de su imaginación.
Niall definitivamente era real, y era suyo, sin duda.
Hay algo, sin duda hay algo en la forma en que Niall se enfoca en Harry, la forma en la que se funde con él, y la forma en que encuentra consuelo incluso en la peor de las adversidades cuando está con él.
Y entre el sudor humedeciendo el cabello, entre la enrojecida piel y la luna que lucía todo su esplendor, Harry y Niall encontraron ese punto intermedio que habían perseguido desde que se conocieron.
Algo crudo, indefinido y no visto, llegó a sus vidas sin que ellos lo esperaran y poco a poco los envolvió en una permanente suspensión, toda la gama de adjetivos que pudieran describir cualquier relación no se acercaba a describir su inseparable unión, pensó Harry.
Pero fue cuando Niall finalmente echó la cabeza hacia atrás contra los dedos temblorosos de Harry, estirando el cuello y hundiendo sus labios contra los del moreno, que Harry miró al rubio con los ojos muy abiertos y se ahogó con un pequeño suspiro.
Recibió los labios de Niall con enorme gusto, un momento después, sus lenguas se unieron en una danza mientras tragaban gemidos reprimidos, pero no fue hasta que Harry observó que el rubio se rindió, que cerró los ojos ante la mención adormecida de su nombre.
Lo único que movía y consumía su mente era: Eres tan malditamente hermoso, no puedo creer que seas mío. Minutos después, se quedó sin aliento y completamente cansado.
Harry quería que esto durara más tiempo, quería que todo durara más tiempo cada vez que estaba con Niall.
Aunque las cosas fatídicas nunca respetan a los inexpertos en el amor, Niall hacía que el intento valiera la pena.
Y así, encontrándose uno frente al otro, bajo la mirada curiosa del cielo de Italia, se quedaron quietos, solamente persiguiendo la luz de la luna sobre la blanda y pálida cara del rubio quien ya estaba profundamente dormido, con los dedos de Harry sobre su mejilla.
—
Suavemente, como la forma en que las ramas de un sauce acarician la superficie de un lago, Harry se despertó con el golpeteo de las gotas de lluvia cayendo sobre las viejas tejas de la azotea del hotel.
Se mente trató de ponerse al día con su entorno, pero en cuanto se dio cuenta de que era demasiado brillante supuso que era temprano por la mañana, así que deseo abrir completamente sus ojos.
Una vez que lo hizo, se estremeció involuntariamente ante la vista del pequeño rubio cerca de su pecho.
Miró hacia arriba y vio a otra figura dormida sobre la cama de al lado. Después de reconocer que era Liam, su cansado asistente, Harry regresó su atención al rubio en sus brazos.
“¿Niall?” el chico más joven murmuró dulcemente: “Cariño”
Tocó la mejilla de Niall y sonrió cuando él respondió con una nariz arrugada, “¿Mhm?”.
La cabeza del rubio estaba descansando en la parte interior del codo de Harry, y Harry se maravilló ante la imagen de Niall durmiendo profundamente a lo largo de su brazo, con su mano doblada bajo la barbilla y la punta del flequillo haciendo cosquillas en sus parpados, se miraba tan hermoso.
“Niall, amor, debemos levantarnos” susurró Harry de nuevo.
“Mm” chilló Niall cuando sintió otro pinchazo en la mejilla, “¿No podemos quedarnos en la cama?”.
Harry no le respondió, sino que se inclinó hacia delante y le dio un suave beso en los labios, y lo hizo uno, dos, tres veces, hasta que Niall se rio y le devolvió el beso.
“Um” murmuró Harry, quien tenía los dedos escondidos en el pelo de Niall.
Minutos después, tiraron las sabanas a un lado dejándola como señal para que la ama de llaves hiciera la limpieza. Harry y Niall recogieron sus ropas del suelo y rápidamente la echaron en sus maletas antes de irse de puntillas al baño.
Pero como era de esperarse y como Harry había querido, terminaron pasando la mayor parte del tiempo besándose y lamiendo la longitud de sus cuellos. Y después, milagrosamente lograron acomodar sus maletas cerca de la cama sin vacilar.
Harry estaba parado frente al espejo sacudiendo su pelo para conseguir el estilo casual que le gustaba.
Y una vez que terminó, miró que Niall estaba de pie junto a la ventaba abierta, y Harry se quedó mirando el pequeño cuerpo cuando se apoyó en el alféizar con las dos manos.
Harry se acercó y sacó la cabeza por la ventana al igual que Niall, y de inmediato sintió la brisa fresca sobre su cara.
Se sentía liberado, lleno de euforia y brillante júbilo, y no quería nada más que dar a conocer que era la persona más feliz del mundo.
Él respiró hondo antes de estallar en un grito.
“Estoy enamorado”
Niall giró la cabeza hacia él, aturdido pero completamente envuelto en el mismo éxtasis que Harry, “¿Qué estás haciendo?”.
El rubio se echó a reír, y su resonante risa contagió a Harry.
Lo amaba, amaba la idea de ser de él, le encantaba cada cosa sobre él, todo lo que él representaba. Amaba lo que era, amaba lo que podría ser, y ciertamente no había nada que pudiera cambiar eso.
Harry se alejó de Niall pretendiendo que las personas que deambulaban por debajo de ellos los vieran, y extendió sus brazos como si estuviera en el infame barco de los sueños “Amor—“
El chico de cabello rizado hinchó el pecho y respiró la onda de aire, recogiendo la última gota de aliento mientras echaba la cabeza hacia atrás, "—L'amore è una Cosa meravigliosa"
Cuando abrió los ojos, no veía nada, por las nubes grises por encima de ellos, pensó, o al menos, eso intentó mientras jadeaba, y pensaba acerca en que todo parecía haber caído en su lugar.
Niall agarró a Harry por la cintura y se rio sobre su suave suéter. El chico de pelo rizado, con el pelo volando en el viento, giró para mirar hacia el rubio y le devolvió el abrazo con cariño.
"¡Felicitazioni!" Gritó un italiano.
Los dos muchachos se inclinaron hacia adelante en el alfeizar y vieron a un hombre corpulento darles una sincera sonrisa y continuó su camino.
Niall de repente giró la cabeza, dándose cuenta de que Liam seguida dormido, y tímidamente lo señaló, y Harry levanto la barbilla para que entendiera que tal vez era hora de que se fueran.
“¿No crees que es injusto que dejamos solo a Liam?” preguntó Niall cuando salieron del hotel.
Las nubes se habían dispersado, y dejaron que todo volviera a brillar.
“Va a estar bien”, respondió Harry y tomó la mano de Niall, pero se echó a reír cuando el rubio hizo una rápida expresión de preocupación “si llama, vamos a decir que salga a conocer, es un poco egoísta, pero yo quiero que seamos solo tú y yo en nuestro último día en Milán”.
“Sí”, respondió Niall, y al ver el brillo de orgullo en los eufóricos ojos verdes de Harry, sabía que todo había empezado a significar algo para él, mucho más que cualquier otra cosa.
—
Bajo la luz cegadora del sol que abrazaba todas las tejas de concreto de las construcciones de la plaza, los dos jóvenes se vieron confusamente perdidos pero muy emocionados con cada segundo que pasaba.
Antes que de que llegaran al museo Castello Sforzesco, después de que Niall había sugerido que debían de visitarlo antes de terminar el día, paseaban sin rumbo por el amplio patio.
A mitad de camino, Liam había llamado preguntando a donde se habían ido. Harry se apresuró a contestar con una precipitada descripción de la plaza y sus planes de ir al museo, lo cual Liam aceptó sorprendentemente y después se despidió.
El sol todavía cubría la cuidad, cuando Harry se había separado de Niall. Así que el rubio se encontraba pateando piedras mientras esperaba.
“Regreso pronto” había dicho Harry rápidamente antes de irse, sonriendo y dándole a Niall un beso apresurado.
“¿A dónde vas?” preguntó Niall en voz baja, pero Harry ya se había ido corriendo hacia unas pequeñas tiendas que rodeaban la plaza.
Pero tan pronto como Niall sonrió a una niña que estaba oliendo un ramo de crisantemos, sintió un ligero golpe en el hombro que le hizo voltear y encontrar un espectáculo igual de valioso.
Harry, quien estaba inclinando la cabeza y sonriendo infantilmente, llevó sus dos manos detrás de su espada en un intento de ocultar lo que sostenía.
Aunque Niall podía verlo claramente. Un par de globos de un rojo brillante se balanceaban con el viento detrás de la cabeza del moreno.
“Vamos a ver” sonrió Niall mientras se acercaba con sus manos extendidas alrededor del chico más alto, “¿tienes invitaciones para cenar esta noche con la reina?”.
“No” bufó Harry, arqueando una ceja, “interesante, pero no”.
El muchacho más joven sacó los dos globos rojos para ponerlos entre él y Niall mientras agachaba la cabeza a través de los cordones para sonreírle al rubio.
“¡He conseguido globos!” anunció Harry con una amplia sonrisa.
Niall juguetonamente rodó los ojos, tomando las manos cerradas de Harry llevándolas hacia arriba para que no siguieran mirándose entre los hilos rizados de los globos “Mh, nunca me lo hubiera imaginado”.
“¿Te gustan?” Harry siguió con su juego; bateó los ojos con la esperanza de obtener un beso.
“Me gusta más quien los sostiene” respondió el rubio con una sonrisa y los ojos arrugados antes de tomar la mano derecha de Harry.
Harry miró a Niall con admiración, y lo examino como si nunca antes lo hubiera visto, pero Harry pronto trató de reprimir una sonrisa burlona al notar lo mucho que Niall parecía un niño, con su pelo brillante, la cara joven y vibrante, y lo único que Harry quería hacer era tomarlo en sus brazos y cantarle una canción de cuna.
“Muy bien, ¿podemos ahora ir al museo?” preguntó Niall.
Caminaron en silencio hasta el enorme complejo rodeado de arbustos, con Niall arrugando la cara cada que el globo golpeaba su mejilla y bloqueara su vista, provocando que Harry rompiera el silencio.
“Eres tan jodidamente lindo” exclamó rompiendo en un ataque de risa al ver al rubio sonrojarse.
Niall golpeó a Harry con el globo, pero sólo consiguió reír cuando Harry trato de recuperar la compostura.
Pero para decepción de Harry y la risa burlona de Niall, los guías del museo no permitían entrar con globos.
“Aquí” dijo Harry, tomando los dos globos para atarlos juntos “vamos a dejar que se vayan”.
Los dos globos chocaron mientras Niall y Harry hacían cuidadosamente el nudo.
“A las tres” dijo Harry y miró a Niall.
“¿A las tres?”.
“Sí, a las tres” dijo el moreno echándose a reír.
Niall asintió rápidamente y se lamio los pequeños labios de color rosa antes de suspirar “Esta bien, uno, dos – tres”
“¡—Oh! Espera”.
Niall arrojó los globos al aire con en una sacudida, y Harry aflojó tardíamente sus dedos, ya que estiró su cabeza hacia atrás para mirar cuando ascendieran hacia el cielo.
Los globos fueron dirigiéndose hacia las palomas que se levantaban del suelo con un aleteo masivo.
Harry echó una mirada al rubio y sonrió tímidamente a si mismo cuando Niall parpadeo hacia las aves.
Pronto los globos desapareciendo en las nubes, representando la relación alegre entre Harry y Niall.
—
Como es costumbre, todo se ilumina y cobra vida cuando Niall se encuentra alrededor.
Dentro del enorme edificio –el cual es extraordinariamente hermoso en el exterior como en el interior— la amplia ornamenta de pinturas y esculturas mantienen a los visitantes tan asombrados por el ingenio artístico que representan.
Niall comentaba sobre varias pinturas y las comparaba con algunas que vio en Roma, y Harry intentó comprender cada palabra.
No, la historia del arte nunca fue el fuerte de Harry, pero escuchar a Niall hablar tan apasionadamente –agitando la mano y tocándose la barbilla mientras sus ojos brillan— hizo que Harry preste toda atención mientras su cabeza descansaba sobre el hombro del rubio.
“Me gustaría volver a visitar Roma algún día, claro, contigo” murmura Niall a Harry. “Estoy más familiarizado con las piezas en el Vaticano”.
“Hm” respondió Harry bostezando “Eres brillante”.
Niall resopló antes la respuesta “Lo siento, amor. Tal vez podamos ir a una feria de ingeniería cuando volvamos a Londres. Sé que has tenido lo suficiente en cuanto a Arte”.
“No me hagas caso, cariño. Me encanta el arte, lo juro” murmuró Harry sin pensar, sobre el cuello de Niall.
La risa de Niall fue demasiado fuerte que resonó en toda la sala y él abrió los ojos al oír el eco en los pasillo.
Rápidamente pasó una mano por el cabello de Harry para conseguir su atención, y una vez que la consiguió, el rubio rio en voz baja antes los ojos atónitos del moreno.
“Creo que es tiempo de cenar, ¿no te parece?” preguntó Niall mientras quitaba un cabello que descansaba sobre el suéter de Harry.
“Está bien” dijo Harry, frotándose los ojos con los puños.
—
Al salir del museo, Niall y Harry se encontraron con una colección de concurridos cafés y restaurantes.
El sol se había situado detrás de los viejos edificios, dejando a los turistas nocturnos un paisaje de estrellas y un camino iluminado con la poca luz de las farolas.
Harry y Niall exploraban el medio ambiente y las caras felices de los clientes borrachos hasta que encontraron un pintoresco restauran al final de la calle, con mesas al aire libre y ambientado por un pianista, así que los dos muchachos se vieron atraídos y decidieron entrar.
“Hey, creo que he estado aquí antes” comentó Niall mientras Harry buscaba una mesa vacía. “Recuerdo haber estado aquí. Tenían a alguien tocando el piano mientras comíamos”.
Sin el conocimiento de Niall, Harry lanzó una anhelante mirada hacia el piano y suspiró antes de regresar su atención a la camarera.
Con lo poco que sabían del lenguaje, se las arreglaron para ordenar y observaron como la camarera parecía entenderlos porque anotaba sin titubear sobre su libreta.
Casi media hora más tarde, la cual parecía haber pasado sin ningún esfuerzo debido a la charla que habían compartido, el humeante plato de pollo junto al plato de pasta, estaban siendo colocados delante de los dos muchachos exorbitadamente hambrientos.
“Grazie” intentó Niall, provocando una risita del chico junto a él.
“Oh, cállate, Styles” rio el rubio con él mientras esperaban que su comida se enfriara “Soy mucho mejor en otros idiomas, pero da la casualidad de que estamos en Italia”.
Más tarde, Niall se encontró en la posición familiar de mirar demasiado al muchacho de pelo rizado cuando él inclinó su cabeza y sorbió sus fideos.
Niall miró la forma en que sus labios se fruncían después de tomar un bocado de pasta, y como deslizó su lengua para quitar la salsa de la esquina de su boca.
El rubio picó un poco de su pollo y observó encantado cuando el muchacho de pelo rizado cepillo su flequillo a un lado con el pulgar mientras pasaba el bocado.
Fue cuando Harry trató de tomar un sorbo de agua que Niall estalló en una serie de risas, porque el moreno había tomado su bebida con demasiada rapidez provocando que un hilo de agua goteara por su barbilla.
Un pequeño incidente, sí, pero a Niall le pareció algo lindo.
“Literalmente, eres perfecto” dijo Niall, mientras Harry se rio de sí mismo después de limpiarse la barbilla.
“¿Perfecto?” la voz de Harry tambaleó, haciendo que Niall estallara en otro ataque de risa.
Distraídamente, el moreno comprobó si no había derramado algo sobre su suéter antes de mirar hacia a Niall “no creo que lo sea”.
Niall se había calmado lo suficiente como para ordenar sus pensamientos, se calmó cuando respiró el delicioso aroma de la comida. Se quedó mirando al niño de ojos verdes y se preguntó si realmente no sabía lo perfecto que era.
En todo caso, Harry probablemente debería de pensar bien de sí mismo, por sus logros acumulados a los largo de solo dos años. Pero Niall sabía que Harry era demasiado humilde como para pensarlo, a pesar de que todo mundo lo considerara pretensioso.
Niall entendía que realmente nadie había llegado tan lejos con él, por eso nadie podía ver lo maravilloso que era Harry.
Si Harry no hubiera abierto sus brazos para que Niall entrara, y lo apreciara, el corazón de Harry se hubiera endurecido dolorosamente.
Entonces Niall suponía – tal vez — que él era el único que sabía lo intachable que era Harry.
Simplemente, para Niall, Harry era perfecto.
“Harry” susurró Niall, agachando la cabeza para encontrarse con la mirada baja del moreno “Creo que eres increíble. Aunque lo niegues, las personas te importan más de lo que crees, independientemente si se lo merecen o no. Es algo que admiro de ti, junto con el hecho de que me hayas elegido para ti”.
El rubio le dedicó una sonrisa de broma.
“Sabes, Harry, me gusta que seas tímido. Me gusta lo encantador que eres, aunque no lo sepas”, sonrió Niall, incapaz de ocultar lo feliz que estaba de ver a Harry tan alegre. “Haces tan naturalmente las cosas y eso te hace ver tan atractivo”.
El muchacho irlandés se pasó una mano por el pelo antes de morderse los labios y sonreír. “Por dios, Harry, me compraste globos. Eres tan diferente y tan sorprendentemente original y solo estas siendo tu mismo. En ocasiones, cuando me sonríes, tengo que mirar hacia otro lado, porque creo que no me lo merezco”.
La voz de Niall se redujo a un susurro y miró airadamente al chico frente a él.
“Pero tú eres el perfecto” dijo Harry, sin poder ocultar su creciente sonrisa.
El muchacho más joven inclinó la cabeza mirando con adoración al rubio, “te gusta el arte, te gusta la historia y le encuentras sentido a todo, incluso te preocupaste por mí, hiciste lo que otras personas nunca fueron capaz de hacer, conseguiste llegar más allá de mi obstinación”.
Continuó Harry después de reírse de sí mismo y sus ojos se suavizaron por completo. “Y, y a veces, sin darte cuenta, dices mi nombre como si fuera la última palabra que fueras a decir, y no sé lo que deba hacer para devolver algo tan especial como eso”.
“Ya lo has hecho” insistió Niall, “no te das cuenta la frecuencia con la que me haces preguntarme lo cuan afortunado soy”.
Harry tomó un momento para absorber la sincera respuesta, y finalmente llegó a una conclusión, “supongo que ninguno de los dos sabe demostrarle a alguien que lo amamos. Somos un poco inútiles, en ese aspecto, supongo”.
Ambos rieron hasta que Harry volvió a hablar, “Pero con toda honestidad, Niall, lo que tenemos es muy importante para mí”.
La camarera de repente se acercó y tomó los platos sin terminar sin decir una sola palabra, pero los dos chicos no se dieron cuenta. Estaban demasiado ocupados sonriéndose estúpidamente el uno al otro.
Para entonces, muchos de los clientes habían terminado sus cenas y volvieron a aventurarse en las frías calles, dejando a Harry y Niall en la vacía zona al aire libre. Varios de los camareros habían terminado ya su turno, por lo que ellos también se levantaron para retirarse.
Pero antes de que Niall abriera la puerta, Harry se volvió hacia el piano detrás de ellos y camino hacia el.
“Nial, espera” murmuró Harry.
El chico de cabello rizado, entró a la habitación y se topó con el pianista. Harry estaba tratando de convencerlo de algo, y con suficiente fervor. Saludó al hombre con un buenas noches y se dio la vuelta para hacerle frente a Niall.
"Tengo que mostrarte algo", dijo en voz baja.
Le tendió la mano, esperando que Niall la tomara. Una vez que lo hizo, el moreno lo llevó hasta donde estaba el piano.
Harry le hizo un gesto a Niall para que se sentara en el banco del piano, y sonrió cuando se dio cuenta de lo ansioso que estaba el rubio queriendo averiguar por qué Harry estaba haciendo esto.
“Por mi vida que no sé tocar el piano” rio Niall, lanzando sus manos sobre las teclas e hizo un intento torpe de tocar un acorde. Deslizó sus dedos, haciendo una serie de ruidos.
Pero al poco tiempo, un par de manos se deslizaron debajo de sus brazos y se pusieron por encima de las suyas.
Niall sintió un cálido aliento cayendo sobre su cuello y se dio cuenta de que Harry se había inclinado hacia adelante para descansar su barbilla en su hombro mientras ajustaba sus dedos.
Harry apretó un acorde, con el dedo de Niall en movimiento junto con el de él, y se produjo un sonido. Niall se volvió un poco la cabeza y sintió los rizos de Harry sobre su mejilla.
El rubio volvió a mirar sus manos y se dio cuenta de cuan pequeñas eran en comparación a las de Harry. Nunca habían pensado eso antes, pero al ver sus manos bajo las del moreno fue lo primero que se le vino a la mente.
Niall pronto movió tímidamente sus manos provocando que Harry le diera un beso en la sien.
“Yo—“murmuró Harry, “—Quiero tocar algo para ti”.
Camino alrededor del banco y se sentó en el espacio vacío a la izquierda de Niall. Harry respiró hondo y su pelo cayó sobre sus ojos cuando bajó la cabeza para mirar las teclas.
Harry levanto las manos y tocó el primer acorde, estremeciéndose mientras exhala por la nariz.
Sus dedos tocaron las primeras notas, y para sorpresa de Niall, sonaba muy diferente, en el buen sentido, por supuesto, porque lo que escuchaba era lo más suave que Harry había proyectado de sí mismo.
El rubio se inclinó un poco más de cerca, suspirando mientras el chico más joven tocaba la canción.
Pero un segundo después, Harry se tambaleó en un par de notas, y el rubio de repente se dio cuenta del fuego en los ojos verdes, aunque no se parecía a las llamas que se encendían cuando se enojaba.
Este fuego, que burbujeaba y se arremolinaba en sus ojos, era de resentimiento, de error.
“Todo está bien, cariño” le susurró Niall con cariño al oído, sabiendo que el moreno sonreía “continua”.
El muchacho más joven trago saliva y nerviosamente movió sus temblorosos dedos. Niall pronto se sintió como si fuera un momento íntimo debido a la temida sensación de cercanía que la melodía lo hizo sentir.
Y un momento después, Harry sacó su talento como pianista.
Niall escuchó que los acordes se detuvieron y Harry cerró los ojos, y no hubo más que respiraciones llenando la temblorosa atmósfera.
A continuación, Harry volvió a tocar y llegó al desenlace de la balada, y suavizó sus dedos mientras bailan por última vez a lo largo del piano.
Y Niall –Niall vaciló, se balanceó y se sintió perdido cuando su mirada se centró de nuevo en Harry. La suave brisa levantó los extremos de los rizos cuando Harry abrió la boca para suspirar y absorber al aire alrededor de ellos.
“No sé si es así como se suponía que debía sonar, ha pasado tanto tiempo y no recuerdo cada nota y—“ Harry cambió de posición para inclinarse y hacerle frente a Niall y se encontró con sus labios.
Niall se concentró más tiempo en los labios de Harry, suspirando cuando finalmente se separaron. “No, no, eso fue muy lindo. Fue realmente bueno”.
“¿De verdad lo crees?” sonrió Harry y enterró su cabeza en la chaqueta de Niall.
“Por supuesto” Niall agachó la cabeza y sonrió cuando Harry levantó la mirada “No sabía que eras un gran pianista”.
El muchacho más pequeño sonrió contra su piel mientras el silencio amoroso nacía entre ellos.
“¿Recuerdas quien lo escribió?” preguntó Niall.
Harry sólo se fundió más en la comodidad que encontró en la curva del cuello de Niall, “lo escribí yo”.
“Espera” el rubio se hizo hacia atrás, lo suficiente para mirar al muchacho más joven a la cara. "¿Tú lo escribiste?"
Harry asintió la cabeza “Escribí la melodía cuando tenía catorce años, pero no tuve tiempo para seguirla hasta los quince”.
Harry exhaló “esta sin terminar. He intentado terminarla durante un mes, pero no puedo encontrar un final adecuado, o un principio o lo que creo que hace falta”.
Niall se quedó inmóvil al notar el cambio en la expresión de Harry, él jugaba con sus dedos y mordía su labio inferior.
“Pero si, yo la escribí, y nunca la había tocado, excepto para mi madre Y-“ el moreno susurró “-y cuando ella falleció apenas un rato después de mi padre, creí que nunca iba a ser capaz de tocarla de nuevo”.
El labio inferior de Niall tembló antes las palabras de Harry.
“¿Pero decidiste tocarla para mí?” Niall abrió los ojos con una suave expresión. “No me gustaría estar en medio de algo que es sumamente especial entre tu madre y tu”.
“No, Niall”. Sonrió Harry adormilado “Bueno, tal vez un poco. Siempre había dicho que le gustaba que yo tocara el piano, sobre todo cuando se enteró, cuando yo tenía ocho años. Aunque, en concreto, la canción fue escrita porque estaba rodeado de un repugnante amor”.
Harry se rio junto al rubio, se levantaron del banco y abrió la puerta de metal del restaurante “lo digo enserio. Recuerdo que pensé que era patético. Así que escribí como si fuera una forma de decirme a mí mismo: “Hey, estarías mejor si te enamoraras de alguien”.
Niall deslizó sus dedos entre los de Harry “Significa mucho para mí que hayas decidido tocarla”.
“No solo quería hacerlo” sonrió Harry cuando llamó a un taxi, “realmente se sentía como si estaba destinado que lo hiciera”..
“¿Por qué lo crees?” murmuró Niall contra el suéter caliente de Harry, sintiendo el cosquillo que los mechones rizados hacían sobre su cuello.
“Realmente no lo sé” respondió el moreno con sinceridad, pero de repente, apretó los labios en una sonrisa reflexiva cuando algo floreció dentro de él.
“Tal vez estaba destinado que tú fueras la otra mitad de mi canción”.
Y con esas palabras fue suficiente para que Niall sintiera su pecho hincharse debido al sentimiento y al alivio.
Puedes creer que no sí quiera había leído el CAP 7? Es en serio no lo puedo creer! En fin sabes te agradezco infinitamente por el CAP para mi eres increíblemente hermosa y genial y me haces feliz (: mucho los capítulos siempre son geniales y tu eres aún más genial por sacar tu tiempo y traducirlos! :') <33
Ah Zulmha, siempre que leo tus comentarios me sacas una sonrisa. Mil gracias a ti por estar siempre ahí, por leer, por comentar, y por ser tan lindo ser humano ;)
La primera: como lo prometí, Zulmha el capítulo va a tu nombre, feliz cumpleaños ya pasado.
La segunda: Anon que una vez me diste el link de tumblr para que checara las fics Niam, pues las leí, me encantaron, pedí autorización, y ahora la tengo. Así que hay traducciones para rato.
Y por último: están en proceso de autorización dos OS bastante buenos, uno Ziall y otro Zarriall (¿?). Ojalá que pronto reciba respuesta.
El aire que los rodeaba se sentía espeso, la música y las voces de la multitud hacían eco en la inmensidad del pasillo vacío.
“Aléjate de él” gruñó Harry con expresión apretada.
Sus ojos estaban fijos en los de Zayn, su intensa mirada filtraba culpa al no ser capaz de mirar a Niall bajo el frío y firme agarre al que estaba sometido.
Después de un momento de intenso silencio, sintiendo la tensión tangible en el aire a causa de la mirada que Harry le estaba dando, el chico de pelo oscuro sonrió otra vez y se burló.
“Lo siento por ti, amigo” dijo Zayn con voz ronca, y luego se apoderó de los labios de Niall una vez más, presionando agresivamente su cara contra la pared como un deliberado intento para obtener una respuesta ahogada departe del chico de pelo rizado.
Los segundos se volvieron horas, y las horas se volvieron décadas, cuando Harry, con horror, vio a Zayn besando a Niall justo en frente de él.
Y lo que hizo que todo fuera aún peor, fue ver a Niall indefenso ante los movimientos de Zayn.
Haz algo, haz algo, haz algo maldita sea, se gritó Harry para sí mismo mientras corría hacia los otros dos chicos, subiéndose las mangas antes de llegar a ellos.
“No vuelvas a hacer eso otra vez, Malik” gruñó furiosamente, tirando a Zayn hacia un lado, alejándolo de Niall.
Zayn reaccionó con otra de sus carcajadas, limpiándose descaradamente los labios para obtener otra respuesta del chico de ojos verdes, pero antes de que sus ojos pudieran captarlo, Harry se encontraba junto a él, enviándolo hacia atrás con un doloroso golpe en la mejilla.
El modelo se tocó el rostro por segunda vez, sintiendo correr la sangre por encima de la piel sensible mientras con la otra mano se apoyaba contra la pared para mantener el equilibrio.
El corazón de Harry latía de forma esporádica contra su caja torácica, se volvió hacia Niall, quien todavía estaba contra la pared, mirando directamente al moreno con los ojos sumamente abiertos debido a la impresión.
“Niall—“dijo Harry, soltando un contenido suspiro.
Se acercó a Niall, asegurándose de que el rubio sintiera esa sensación de seguridad que con el tiempo habían conseguido construir.
El muchacho más pequeño sólo lo miró, agarrando la cintura de Harry y tirando de él aún más cerca y lo sostuvo en un tembloroso abrazo.
Niall levantó la cabeza y Harry observó la sangre seca en la esquina de los labios del rubio, justo donde sus dos labios se juntaban.
“Hey” susurró Niall, sonriendo lo mejor que pudo para no lastimar su piel.
“Hola cariño” respondió Harry, chocando sus narices.
Pero tan pronto cuando Harry se abalanzo sobre Niall y dejó a Zayn, sus ojos verdes inmediatamente captaron las marcas en la cara del rubio.
“¿Qué pasó?” exhaló Harry, trazando suavemente con su dedo las brillantes quemaduras en las mejillas de Niall. “El no hizo todo esto, dime que no lo hizo”.
Harry bajó la mirada con las cejas fruncidas con frenética preocupación, apretando los puños contra la camisa de Niall mientras se apartaba de él: “Te hizo daño”.
De repente, el chico de pelo rizado se dio la vuelta hacia Zayn, quien estaba observándolos desde el otro lado.
“Le hiciste daño” silbó Harry caminando hasta el modelo, con claras intenciones reflejadas en el rostro.
Pero antes de que Harry pudiera llegar a él, Zayn se apresuró y tomó a Harry por el cuello de su saco.
“¡Lo quemaste!” gruño Harry, agarrando los brazos de Zayn y dándole un rodillazo en el estómago para hacerlo caer hacia atrás.
Harry giró la cabeza para mirar a Niall “Ve a buscar a Liam ¿de acuerdo? Yo iré pronto, lo prometo”.
“Pero Harry—“
“Ve Niall, te veré más tarde, ¿de acuerdo?”.
El rubio miró tímidamente a Harry antes de comenzar a caminar por el pasillo.
Harry intentó darle a Niall una sonrisa de consuelo, con la intención de hacerle saber que podría ser capaz de manejar a Zayn como lo había hecho con los periodistas en Londres, pero no pudo, aunque lo intentó.
“Awww” Zayn se burló detrás de Harry.
El chico de pelo rizado, se dio la vuelta y se encontró con la expresión divertida de Zayn.
“Nunca lo vuelvas a tocar, ¿lo entiendes?” murmuró Harry sombríamente, ordenándole al chico de ojos marrones cuando lo arrinconó.
“Tranquilo, amigo” sonrió Zayn sorbiendo un par de veces para recuperar el aliento.
Harry dio un último paso antes de agarrar a Zayn por el cuello de la camisa y lo estrelló contra la pared, por lo que el modelo gimió ante las sacudidas.
Harry acercó peligrosamente su rostro al de Zayn, irradiando ese inmenso poder que tenía sobre él, “No has cambiado, ¿verdad?”.
“No” respondió Zayn “incluso, aún sigo sorprendido por el hecho de que yo te haya gustado”.
“Tú sabias lo confundido que estaba con todo esto” gruñó Harry, apretando el agarre sobre la camisa de Zayn “antes fui un estúpido, pero ahora no”.
Zayn se estremeció ante el repentino dolor de su mandíbula, cerrando los ojos y abriéndolos de nuevo para ver el lamento en los ojos de Harry, que pretendía esconder detrás de una invisible pared pero incluso el modelo podía ver a través de ella.
“Parece que ya has tomado tu decisión, y estas defendiéndola muy bien” habló claramente Zayn, cambiando su peso como una señal de que Harry ya no tenía que preocuparse de luchar contra él.
Vacilante, Harry desenredó sus dedos tensos sin dejar de mirar los inexpresivos ojos de Zayn.
“¿Crees que valió la pena?” preguntó Zayn genuinamente arreglando su camisa mientras miraba inquisitivamente a Harry.
El brusco cambio de la atmósfera sorprendió a Harry, lamió sus labios mientras su mente formulaba una respuesta.
“¿Qué cosa?”, preguntó después de un tiempo.
“Toda esta situación. Afrentar el hecho de que te gusta un chico a pesar de todo el juicio público que puedes tener” respondió Zayn, frunciendo sus cejas mientras esperaba la reacción de Harry.
Al no obtener respuesta, el modelo continuó: “Yo sé quién soy, y nunca voy a cambiar a causa de lo que piense de mi todo el mundo. Me gustan los hombres, ¿y a quien le importa? Pero, mi ventaja es que yo no soy un foco internacional de atención cada vez que salgo por la puerta”.
“Sí” murmuró Harry débilmente, dejando caer su mirada al suelo.
Zayn se metió las manos en los bolsillos de su ajustado pantalón, mientras caminaba hacia el muchacho más joven.
“¿Entonces él—?” preguntó Zayn, inclinando la cabeza señalando en la dirección por la cual Niall había desaparecido, ¿—él vale la pena? Es decir, ¿vale la pena lidiar con toda la mierda que sabes que vendrá después de esto?
El muchacho más grande vio el estimulado movimiento de los ojos de Harry mientras recordaba en lo que se había convertido su vida desde que Niall era parte de ella.
Al principio, cuando Niall llegó, Harry sintió que su vida estaba llegando a su fin; viendo como cada vez que entraba una persona nueva en su vida tenía que sufrir el acoso de los medios y la presión de sus socios de negocios.
Cada recorte de periódico, cada artículo de revista y cada comentario desde que Harry había heredado la empresa de su padre, estaba lleno de arrogante odio y desaprobación.
Él había aspirado a ser grande, a ser de los mejores, con la única esperanza de mejorar lo que su podre había previsto acerca de él, pero tener a su propio padre y a su propio país juzgándolo, hizo que todo fuera mucho más difícil.
Pero Niall, cambió todo, cambió por completo la opinión de Harry o mejor dicho, le hizo darse cuenta que a pesar de lo que todo el mundo había dicho, no había estado mal que se sintiera de la manera en que lo había hecho.
Harry finalmente habló, mirando inequívocamente al chico de cabello oscuro, respirando profundamente.
“Él vale más que eso”.
Zayn se quedó en silenció, disfrutando la sincera respuesta de Harry. Inclinó la cabeza para mirar el suelo como lo había hecho Harry, pensando en su propio pasado y preguntándose si él era capaz de encontrar a alguien que valiera la pena, así como Harry había encontrado a Niall.
“De verdad te preocupes por él, ¿no es así?” le preguntó Zayn, levantando la voz.
Harry giró su cuerpo para enfrentar a Zayn, mientras metía las manos en los bolsillos “Sí”.
“¿Se lo has dicho?”
Harry pensó por un momento, recordando esas noches en las que él y Niall se enredaron en el calor del otro.
En diversas ocasiones le había susurrado al oído a Niall que le gustaría amanecer por siempre a su lado.
“Él lo sabe” confirmó Harry regañadientes con las cejas fruncidas. “Estoy seguro”.
Zayn intentó aceptarlo, a pesar de lo distante que ahora eran todavía seguía pensando en Harry como una persona emocionalmente desorientada.
Pero Zayn también sabía que Harry era un ser muy admirable, que más allá de esa dura personalidad, se encontraba el Harry al que cierta gente le importaba más que su propia empresa.
Y Zayn había sido una de esas personas, pero al ver que ahora Harry lo habia apartado de él debido al vínculo que ahora compartía con Niall, se preocupó que el rubio pasara por lo mismo.
“Creo que realmente deberías de decirle” dijo Zayn, llenando el silencio.
Harry se apresuró a defenderse, asustado al pensar en lo que Niall podría hacer si le dijera la verdad: “No, no lo necesito, él sabe—“
“—Eres tan patético” susurró Zayn, haciendo gruñir a Harry.
Los ojos verdes del chico más alto se llenaron de enojo, miró a Zayn mientras llevaba su mano hacia arriba para empujar el pecho del moreno.
“No tienes por qué decir algo, Malik”
Zayn se volvió con ferozmente, haciendo crecer la tensión entre ellos, “¿por qué no? Harry, tienes esa característica de atraer a todos; dejándolos ciegos y dejándolos en las nubes, y todo por esa extraña y única habilidad que tienes para obtener todo lo que deseas sin ni siquiera proponértelo y todo gracias a tu encanto, que sin duda se ha vuelto como tu marca registrada—”.
El modelo se quedó en silencio por un momento, y luego mirando a Harry a los ojos, se enderezó y exhaló.
“—él te va a dejar” susurró Zayn, y no lo dijo para asustarlo, sino más bien como una advertencia.
Harry reaccionó abriendo cada vez más los ojos, negándose a aceptar el comentario “No, no es cierto, no”.
“Te estás ahogado en tu propia ingenuidad” soltó Zayn, golpeando directamente el orgullo de Harry. “Hipnotizas a la gente, Styles, los cambias y por el aspecto de tu sensibilidad, no puedes evitarlo. Así que no sabes lo que realmente él siente o si sólo está perdido, o incluso confundido respecto a sentir algo con lo que nunca antes había lidiado”.
El chico más joven se quedó inmóvil “¿Qué—que quieres decir?”
Zayn suspiró profundamente mientras miraba a Harry con genuina preocupación, “¿Sabes si realmente él es gay?”
“Yo—eh—no, nunca lo hemos platicado” dijo Harry de mala gana, “pero eso no es lo importante”.
“Por supuesto que lo es” exclamó Zayn lanzando sus manos en el aire.
Frustrado, se pasó la mano por el pelo, después de ver la expresión de Harry.
“Mira, ¿recuerdas cuando estuvimos juntos? ¿Cuándo estábamos obsesionados el uno con el otro?”.
Harry miró hacia un lado, al no ser capaz de mirar a Zayn a los ojos cuando asintió levemente. Cerró los dedos en un puño, luchando por controlarse.
Zayn continuó: “Y ¿te acuerdas cuando me dijiste que me amabas mucho antes de que fuéramos capaces de entender todo esto? Y todo porque eras joven, débil y ajeno a lo que realmente es tener sentimientos por un chico. Así que solo lo dijiste por decirlo".
Los labios de Harry comenzaron a temblar, y cuando giró la mirada hacia Zayn, sus ojos se encendieron con temor.
“Sí” susurró Harry.
“Es por eso que tuve que dejarte ir” confesó Zayn: “Yo sabía lo confundido que estabas y por tu bien, no quise que lo nuestro fuera duradero”.
Zayn habló por última vez y por fin, Harry entendió finalmente las intenciones de Zayn “Así que, tu novio, él podría estar en la misma posición que tu estuviste hace tiempo; perdido”.
“Él no me va a dejar” negó Harry, creyendo en la palabra de Niall.
“Sigue pensando eso” dijo Zayn sin rodeos, sacó otro cigarrillo y lo encendió en un movimiento rápido, “sólo te estoy diciendo esto por tu bien”.
“Yo sé que él siente lo mismo, maldita sea” dijo Harry, encontrando finalmente la fuerza para hablar.
Sentía que era sumamente ridículo tener que discutir acerca de sus sentimientos y promesas.
“Por eso decidí irme. No quería saber nada acerca de sentimientos y relaciones” dijo Zayn alargando el momento, mientras miraba al chico más joven.
Harry negó vigorosamente con la cabeza, para él, Niall significaba más que cualquier cosa en el mundo, y nadie sería capaz de entenderlo excepto él.
“No, tú no sabes lo que es tener a alguien a tu lado cada vez que despiertas, no sabes lo que es tener a alguien a quien se le iluminan los ojos cada vez que te ve, no tienes a alguien a quien hacer y escuchar reír” dijo Harry, mientras su pecho subía y bajaba.
“Escucha lo que estás diciendo, Styles” dijo Zayn arrugando la frente, pero pronto volvió a soplar una bocanada de humo cuando comenzó a dar un paso hacia la salida “—incluso hasta tú has comprado todo este teatro”.
La última acusación de Zayn colgaba en el aire, contaminando la respiración de Harry, ya que todo giraba y se retorcía en torno a él.
Y todo se vino abajo.
Así que Harry se quedó de pie en medio del pasillo, viendo con dolor como su adversario caminaba en otra dirección dejando una estela de humo detrás de él.
—
Una vez que Harry aclaró sus pensamientos y sus emociones, caminó de vuelta a la fiesta, donde algunos charlaban, bebían y otros bailaban al compás de la música.
Recorrió el pasillo en busca de lo que en este momento realmente importaba, y aterrizó su mirada en la conocida cabeza rubia al otro lado de la habitación.
El chico de cabello rizado caminó hasta el irlandés, viendo a Liam ayudarlo.
Niall tenía una copa llena de hielo contra sus mejillas. Tras no ser capaz de encontrar la forma adecuada para atender sus heridas, Liam le había dado el hielo.
El joven director ejecutivo agachó la cabeza para darle un beso a Niall en la sien antes de volver su atención a los improvisados primeros auxilios.
“Fue bueno que no pidieras ayuda médica” dijo Harry suspirando y llevando su mano hasta el hombro de Niall.
“No querías llamar la atención, ¿verdad?” continuó él, moviendo sus manos a la cintura de Niall, agarrándolo protectoramente.
El niño más joven miro a Liam, y se sorprendió al verlo sonrojado.
“Hey, Liam ¿tienes algo para ayudar a Niall con sus quemaduras?” preguntó Harry, mirando a Niall ofreciéndole una sonrisa.
El rubio se quedó callado, con la cabeza apoyada en el hombro de Harry. Y al sentir la delicada sensación del pelo de Niall haciéndole cosquillas en la parte inferior de su barbilla, Harry sonrió.
“Creo que tengo algo en la maleta” respondió Liam, arrastrando un poco las palabras, “es una pomada para las cortadas”.
“Eso va a servir” Harry le agradeció, riendo un poco mientras le daba palmaditas en la espalda, “¿Te importa tomar un taxi para ir al hotel? Yo me haré cargo de Niall"..
“No hay problema. Cuídalo bien” respondió Liam, mientras asentía y veía a los otros dos chicos caminar hacia la salida.
—
Después de un tiempo, los otros dos chicos tomaron un taxi. Después de adentrarse en las bulliciosas calles y el sonido de los claxon de los coches, se sintieron lo suficiente cómodos para tomarse de las manos.
Dentro del taxi, la pareja iba mirando hacia el cielo oscuro salpicado por un manto de estrellas, y lo único que se escuchaba era el sonido del motor del coche y sus respiraciones.
Harry y Niall llegaron al hotel todavía en silencio. Decidieron subir por las escaleras porque los ascensores eran demasiado pequeños para sentirse cómodos.
Finalmente entraron a la habitación, y Niall encendió una lámpara antes de quitare los zapatos, con el chico más joven haciendo lo mismo.
Harry miró al rubio desabrochándose la chaqueta y como lo arrojaba sobre la cama mientras él se aflojaba la corbata.
Harry hizo una pausa, mirando con nostalgia las marcas en el rostro de Niall antes de suspirar. “Niall”.
“¿Si?” respondió el rubio, mirando como Harry se acercaba a él para envolver sus brazos alrededor de su cintura.
Harry le dio un beso y luego, pasó sus labios por las marcas de Niall, provocando que el rubio hiciera muecas debido al dolor.
Harry mantuvo sus labios cerrados, sintiendo el sabor salado de la lágrima de Niall. Haciéndolo recordar aquella vez, cuando Niall había sido atacado por los paparazis.
Extrañamente no fue suficiente para Harry, a pesar de saber que podía sentir las quemaduras de Niall, y el dolor que él sentía por lo que había sucedió anteriormente, no podía separarse de él, todo esto lo había desearlo más, quería tenerlo a su lado, quería más de él, así que sin pensarlo se sumergió en él.
Harry llevó a Niall hasta la cama, y lo dejó caer sobre las sábanas sin separarse.
Después de un momento, el chico más joven se separó de la adictiva sensación que le provocaba la ágil lengua de Niall y llevó su boca hasta las quemaduras. Los labios de Harry se posaron sobre las rayas rojas y las llenó de besos, susurrando palabras de amor entre cada respiración.
“Gracias” murmuró Niall, rompiendo el silenció y voltio lentamente la cabeza para mirar la cara de Harry. Se estremeció ligeramente ante la accidental presión que le causó golpear la mejilla contra la nariz de Harry.
“No fue nada” respondió Harry “Cualquier cosa para ayudarte”.
Niall suspiró, golpeando los pies contra la tablas debajo de la cama “Lo siento, Harry, debí haber peleado. Tú siempre estás ahí para mí, y me duele ver que te preocupas por mí”.
El rubio frunció el ceño antes de continuar. “Me gustaría ser como tú, ser capaz de defenderme yo solo. Pensé que podía hacerlo hasta que todo se intensificó y las cosas se pusieron abrumadoras”.
Se sentaron uno cerca del otro, tan cerca que parecía que Harry sólo necesitaba un pequeño empujón producido por la brisa que se filtraba por la ventana abierta para que se inclinara y tomara los labios de Niall.
“Está bien” murmuró Harry mientras escondía su nariz en el cabello de Niall, “estoy acostumbrado a los grandes desastres, no es tu culpa que provengas de una vida tranquila”.
Harry lo besó dos veces antes de levantarse para buscar la pomada en las cosas de Liam.
Después de encontrarla, se puso un poco en los dedos y se sentó de nuevo junto a Niall, levantando su cara y frotando suavemente la crema sobre su piel.
Niall se limitó mirar el dobladillo de la camisa de Harry mientras el chico de pelo rizado agregaba un poco más de crema, pero un vez que Harry terminó, Niall miró a través de su flequillo y vio como el otro chico inhalo profundamente antes de mirarlo.
Harry se inclinó para conectar sus labios una vez más, y llevando su mano a la cara del rubio, lo tomó de la parte superior de la cabeza para conducirlo hacia arriba de la cama.
Sus labios se movían al ritmo de sus respiraciones; sus cabellos se enredaron entre sí, y sus frentes de deslizaron una contra la otra cuando Harry se acercó lo más posible.
Harry empezó a pensar frenéticamente sobre lo que Zayn había dicho.
Él va a dejarte
El corazón de Harry comenzó a latir con fuerza y todo se volvió borroso, haciendo que su respiración se convirtiera en jadeos.
Pero no he perdido a nadie, no; y sé que aquí es donde quiero estar. Se defendió Harry. Niall es diferente.
Harry pasó la mano por el flequillo de Niall y vio como sus mechones caían de nuevo en la frente.
Sus ojos eran tan azules, y Harry se encontró deseándolo, queriéndolo y necesitándolo.
“Niall” susurró Harry. Tragó saliva nerviosamente, y su garganta se cerró, haciendo que fuera un reto estabilizar su respiración, haciendo que sus labios comenzaran a temblar todavía cuando clavó sus dientes en el labio inferior.
Sus largos ríos caían sobre su frente, ocultando sus dilatados ojos verdes.
El muchacho mayor estaba completamente inmóvil, en silencio y sin aliento mientras volvía la aturdida mirada al chico encima de él. Los dedos de Niall patinaban sobre la camisa de Harry, trazando las líneas y el tejido entre los botones.
Dejando sus pensamientos de lado, la voz ronca de Harry resonó en su acelerada mente.
“Niall—“tartamudeo Harry, mientras centraba su mirada en las pecas de Niall. “—Niall, quiero ser capaz de amarte”.
Harry dejó escapar un suspiro suave, cuando finalmente sintió el coraje de decirlo, y Niall respondió con un pequeño sonido debido a la sorpresa.
“Quiero amarte, quiero capaz de decir “Te amo”” divagó Harry, respirando tranquilamente después de decirlo.
Pero antes de que pudiera dejar pasar el momento, antes de que pudiera prolongar esa sensación de triunfo, cayó hacia adelante y se encontró con los labios que se ajustaban perfectamente a los suyos.
“¿Cariño?” dejó escapar Niall entre respiraciones, mientras reprimía una risita, “Yo ya te amo”.
Harry se quedó inmóvil, mirando a Niall. Recordando aquella noche que habían compartido en Londres, aquella vez en la que por primera vez había besado a Niall.
Y así como estaban ahora, Harry encima de él, el moreno recordó la noche en la que se preguntó si alguna vez iban a ser algo más que miradas anhelantes.
Y ahora, parpadeando lentamente mientras cerraba la distancia entre ellos, Harry pensó que tal vez esta noche, podría ser su noche.
Sé que dije que el capítulo iba a ser publicado jueves o viernes, pero por falta de tiempo (como siempre) tuvo que ser hasta ahora, pero bueno, espero que lo disfruten.
Aún sumergidos en lo que parecía ser un mar de oscuridad, a excepción de las luces que iluminaban la pasarela que se encontraba en medio de la habitación, el público centró su atención en el presentador cuando finalmente apareció en la pasarela.
Una reconocida modelo italiana se difirió al centro de la plataforma, justo al final de la pasarela.
“Buenas noches, damas y caballeros. Es lindo verlos a todos en el evento. En nombre de mi buena amiga, Signora Donatella Versace, nos gustaría dar las gracias a todos los que formaron parte del proceso de diseño, todos los magníficos modelos, y a los patrocinadores de este evento”, anunció con un suave acento.
Ella dio a la multitud una deslumbrante sonrisa “y sin más, Addio, comenzamos”.
Bajó las escaleras que se encontraban al lado de la plataforma, y se sentó, dejando al público deseoso, esperando a que el primer modelo apareciera.
Harry tenía sus dedos entrelazados mientras cruzaba su pie anticipando el próximo movimiento. Pero incluso en su propia ansiedad, se sentía a gusto una vez que recordó que Niall había tomado su mano, mientras la acariciaba suavemente con el pulgar.
Se reinició la música y el primer modelo salió a la pista. Su ropa, al igual que Louis había predicho, era bastante extravagante y con colores salvajes, lo que hizo que los ojos de los invitados recorrían el cuerpo de la modelo.
Harry volvió a mirar a Louis y vio que el fotógrafo tenía el dedo en la barbilla mientras asentía lentamente, al parecer tenía un sincero y profundo interés en el diseño. Y una vez que la modelo alcanzó el final de la pasarela, se detuvo por un breve segundo y las cámaras destellaron y capturaron su postura.
El moreno de pelo rizado, realmente no veía nada especial en la ropa, lo único que veía era que alguien era muy valiente para usarlo así que se volvió a mirar al rubio que yacía muy tranquilo junto a él para ver qué era lo que pensaba de los diseños.
Niall tenía los labios fruncidos y la frente arrugada, mirando fijamente a la modelo mientras caminaba de vuelta por la plataforma y Harry supuso que compartía su opinión.
El joven empresario se rio en voz baja, había encontrado otra cosa que tenían en común: ellos no entendían la moda.
La línea de ropa para mujer duró un cuarto de hora. Una última modelo salió de uno de los extremos y todas las demás comenzaron a moverse por la pasarela de manera sincronizada, una inmediatamente después de la otra.
Harry finalmente se relajó y se desplomó en su asiento suspirando, dejando escapar el aliento que tenía contenido.
Un tiempo después, él y Niall soltaron sus manos debido a que se estaban poniendo húmedas, lo que llegó a ser un poco incómodo pero riendo en voz baja, los dos limpiaron la palma de la mano sobre sus piernas.
“¿Te sientes mejor?” preguntó Niall, con los ojos brillantes y grandes.
“Supongo” respondió Harry en voz baja, “gracias”.
“Por cierto, ¿Por qué estás tan nervioso?” preguntó mientras se inclinaba hacia Harry.
“Yo—“
Entonces, una voz sonó por los altavoces y anunció la línea de ropa para hombres, la línea que Versace se sentía orgullosa de haber creado.
En cuestión de segundos, un nuevo grupo de modelos masculinos aparecieron y sus ropas eran tan escandalosas como las otras, aunque a Harry y Niall les parecía aún más ridícula.
Los colores brillantes y diseños atrevidos contrataban completamente con los rostros afilados de los modelos, quienes miraban al final de pasarela sin hacer contacto con alguien.
Harry contó uno, dos, tres, cuatro modelos antes de que un rostro familiar apareciera.
“¿Es—?” Niall se volvió hacia Harry cuando el modelo camino frente de ellos sin notarlos.
“—Zayn—“respondió Harry, “—Sí”.
Pero los pensamientos de Harry comenzaron a aclararse cuando vio que la expresión de Niall cambió a un aspecto protector.
Sus cejas se fruncieron y su mandíbula se apretó cuando el bronceado modelo camino de vuelta por la pasarela.
Harry estaba sorprendido, y muy conmovido por la forma instintiva en la que Niall reaccionó, por lo que con entusiasmo se inclinó hacia adelante y besó al rubio angustiado en la mejilla.
“Te ves lindo cuando gruñes” susurró Harry, riendo cuando Niall tomó un momento para abrir y cerrar los ojos.
“Yo no estaba gruñendo” negó Niall tímidamente, viendo lo divertido que estaba Harry “bueno, quizás le estaba gruñendo un poco. Simplemente no me gusta lo que me dijiste sobre él, y lo que te hizo”.
“Tú me gustas más” Harry aseguró descaradamente.
Niall dejó escapar una risa, ganando un par de miradas de la gente alrededor de ellos. Lanzó una mano hacia su boca con la vergüenza reflejada en sus ojos, pero Harry no pudo contenerse y él también comenzó a reírse.
Así que los dos chicos terminaron mirando al modelo cuando caminó por la pasarela, sintiéndose incómodos.
Todos los modelos que desfilaron salieron por última vez, mostrando la nueva colección de primavera. Las modelos salieron aplaudiendo con delicadeza, mientras que los modelos la seguían de cerca.
Fue entonces cuando toda la sala estalló en flashes y los gritos de los invitados llenaron de aliento a los modelos un vez que salieron de la plataforma.
Y con eso, la habitación brillo una vez más en una luminiscencia increíble antes de apagarse por completo, la multitud estalló en aplausos cuando la habitación comenzó a aclararse lentamente.
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“Versace es bastante audaz” comenzó Liam a los tres chicos, cuando se encontraban de camino hacia otra habitación donde se realizaría la exclusiva fiesta.
“Yo la admiro” respondió Louis, mirando por encima del hombro a Liam mientras guiaba a los chicos a través de las personas que se encontraban en el amplio atrio del edificio, “aunque nadie es lo suficientemente atrevido para vestir de esa manera, y si lo es, debe de ser elogiado. Aunque, yo lo soy, no creo que me vea bien con rayas”.
“Estoy seguro de que te verías muy bien” añadió Niall mientras empujó el codo de Louis contra el suyo, pensando en los diseños que desfilaron sobre la pasarela.
“¿De verdad lo crees?” rio Louis alegremente, sacando sus pases y entregándolos al guardia, y luego entraron a la habitación mezclándose con los cuerpos danzantes.
“Bueno, tal vez no la moda masculina de rayas de Versace, pero Topman se adaptaría a cualquier tipo como nosotros” continuó Niall.
“Mh” tarareó Louis, mientras llevaba a los chicos a la barra para conseguir al para tomar “estas en lo cierto”.
El mayor de los muchachos sonrió mientras tomaba un par de copas y se las ofrecía a Liam y Niall, y después tomó una para Harry y para él “Adoro tenerte cerca, Niall, eres un buen partido”.
El rubio se encogió de hombros y sonrió para después mirar a Harry, quien por supuesto, le sonreía como lo tenía acostumbrado, con los ojos arrugados y con sus hoyuelos en las mejillas.
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La fiesta no era más que un grupo de italianos y varias celebridades con las que Harry se había reunido una vez, y otros aristócratas ricos, la reunión típica a la que el joven empresario estaba acostumbrado.
El pop europeo estalló en los altavoces, y Niall comenzó a moverse al ritmo de la música mientras reía porque Harry no quería bailar con él.
“No seas aburrido” Niall le susurró al oído al chico más alto, “baila”.
El moreno sacudió la cabeza e hizo un puchero, nunca se consideró alguien a quien le gustara bailar, e incluso si lo hiciera, sabía que iba a ser malo en ello.
“Por desgracia, no tengo ninguna gracia para bailar, así que no, lo siento” respondió Harry rápidamente, “además, cuando lo intento es atroz así que mejor no hacerlo”.
Levantando una ceja ante su respuesta, Harry volvió a sacudir con fuerza la cabeza mientras Niall le agarró la mano.
“Vamos, es de noche y nadie nos verá, te lo prometo” rio Niall, enlazando sus dedos mientras tomaba otro sorbo de vino, “Yo iré primero”
Inducido por el vino, el rubio los acercó a la multitud, pegando su cuerpo uno contra el otro mientras bailaban al ritmo de la música.
Niall sonrió mientras colocó una mano en la cintura de Harry y mantuvo la otra mano en el aire. El muchacho más pequeño hizo un gesto con la nariz, indicándole a Harry que debía colocar su mano libre en su hombro a lo que Harry respondió con una mirada confusa.
Se tropezaron con sus propios pies, por supuesto y mantenían la cabeza baja para mirar sus pies todo el tiempo ya que como se vio después, Niall tampoco sabía cómo bailar.
“Nadie más está bailando, por lo que, ¿Por qué te empeñas en que lo hagamos nosotros?” se quejó Harry, riéndose de su malestar.
“Quería una excusa para tomar tu mano”, respondió Niall cordialmente con una sonrisa.
Siguieron girando, girando y girando torpemente, riendo cada vez que uno de ellos tropezaba con sus propios pies.
“Cariño—“Harry apretó los dientes, aunque en sus ojos se reflejaba una tierna mirada, mientras miraba las mejillas enrojecidas de Niall.
La expresión de Harry era debido a su horrible vergüenza, pero cuando gruñó y se quedó perfectamente rígido e inmóvil, Niall se rio y lo animó a intentarlo.
“Esto es ridículo, aparte es una prueba para mi dignidad” gruño Harry, y aunque lo intentó no pudo reprimir la risa.
"'Esto es ridículo y es una prueba para mi dignidad”, Niall imitó con una sonrisa en su cara ebria. Su rostro era de un rojo nervioso y sus ojos parpadeaban con deslumbramiento.
“¿Me estás tomando el pelo?” sonrió Harry, acercando su rostro al del rubio. Su mano estaba todavía en el hombro de Niall, y la mano de Niall estaba todavía en su cintura.
“Tal vez” Niall le devolvió la sonrisa, y mientras lo hacía, sintió como sus labios hacían contacto enviando una descarga eléctrica a lo largo de todo su cuerpo.
Se quedaron así durante un tiempo, balanceándose mientras apoyaban sus cuerpos.
“Sabes que no podemos” comenzó Harry, trazando la lengua por el labio inferior de Niall, “no puedo, no aquí”.
“¿Por qué no?” murmuró Niall en voz baja, la mano que colgaba en el aire cayó y ahora estaba posada sobre la cintura de Harry.
Harry tomó la oportunidad y cerró los ojos mientras se encontraba con los labios de Niall, y sintió la familiaridad que había aprendido a amar.
Harry deslizó su mano detrás de la espalda del rubio y lo atrajo un poco más de cerca, completa y absolutamente ahogado en Niall.
Se obligó a parar, dio marcha atrás antes de que él lo lamentara, dejando pequeños besitos en los labios de Niall antes de alejarse.
Pero cuando Niall dejó escapar un gemido suave fue que Harry se sintió obligado a empujar rápidamente sus labios de nuevo, porque Niall tenía ese poder sobre él, sobre todo cuando soltaba pequeños suspiros.
Pero Harry sabía muy bien que era mejor que se detuvieran.
Pero antes de hacerlo, lamió poco a poco la boca de Niall, y Harry no creía encontrar el suficiente valor para terminar algo que no quería que terminara.
“Hey” murmuró Niall, mirando a Harry con ojos tímidos.
“Hey” respondió Harry mientras recuperaba el aliento.
“Ahora vuelvo”.
“Espera, ¿a dónde vas?” Harry se apresuró a responder.
“Baño” se rio Niall.
"Está bien" murmuró Harry con un hilo de voz.
Niall frunció las cejas, preocupado, pero al final le ofreció al muchacho de pelo rizado otra de sus brillantes sonrisas.
El rubio golpeó juguetonamente el brazo de Harry antes de volver a salir para el baño.
Harry se quedó solo entre la masa de gente y por eso volvió a la mesa, esperando encontrar a Louis o Liam para que le hicieran compañía.
-
Niall finalmente encontró el camino hacia el baño después de chocar accidentalmente con un montón de gente. Al doblar una esquina en un pequeño pasillo, y caminar un poco más, se dio cuenta que se encontraba en un callejón sin salida.
Se dio la vuelta y vio la entrada un par de pasos más atrás, pero a medida que se acercaba a la puerta, alguien lo detuvo en seco.
“Hey, amigo” el chico susurró mientras fumaba un cigarrillo.
Niall, confundido, miró a ambos lados detrás de él antes de darse cuenta que el extraño estaba dirigiéndole el saludo.
“Buenas noches” respondió Niall lentamente, dando un paso vacilante hacia la puerta para indicar a la otra persona que en realidad no tenía tiempo para platicar.
La figura alta y sombría exhalo una nube de humo y asintió al rubio para despedirse, haciendo que Niall se sintiera nervioso.
Al entrar al baño, Niall notó el aire inquieto, y no le gusto en absoluto.
Después de usar el baño, Niall se acercó a los lavabos de mármol para lavarse las manos antes de regresar con Harry. Se miró en el espejo, y juzgó su aspecto.
Sus ojos estaban bordeados con tenues círculos de cansancio y su cabello era un salvaje desorden. Se apresuró a peinarlo hacia abajo, haciendo que su flequillo se acomodara sobre su frente, como lo había hecho la estilista durante la sesión de fotos, y asintió al ver el resultado.
Niall también notó sus labios color de rosa. Los tocó ligeramente, trazando el contorno de su boca, justo como Harry anteriormente habían deslizado su lengua.
El rubio sonrió al pensar en el muchacho más joven, en lo encantador y apuesta que era.
Niall dejó los pensamientos felices de lado, y camino de regreso a la atmósfera caliente de la fiesta.
Pero muy a su pesar, el desconocido seguía en el mismo lugar. El cual terminó su cigarrillo justo a tiempo para atrapar a Niall a su salida.
“¿Cómo ha estado tu noche?” preguntó el chico de pelo oscuro, acercándose con cada palabra que decía.
Niall entrecerró los ojos hasta que el desconocido llegó lo suficientemente cerca como para poder reconocerlo.
“¿Zayn?”
El otro muchacho se detuvo, “¿Cómo sabes mi nombre?”.
Interiormente, Niall se dio un puñetazo en la boca, mordiéndose la lengua porque siempre, siempre, decía las cosas sin pensarlo, pero esta vez no había sido su culpa.
La respiración de Niall se incrementó rápidamente y pudo sentir el calor de la adrenalina del cuerpo de Zayn, el olor de su ebriedad y del humo, el cual aumento al acercarse más, alejando a Niall cada vez más de la multitud.
“No importa” se rio roncamente, “probablemente sabes de mi por lo que has escuchado de otras personas”.
Entonces, de repente, levantó la mano y empujó a Niall contra la pared, y golpeándose la cabeza contra la superficie fría, Niall dejó escapar un sorprendido gemido de dolor.
“Mhh, eso es tan excitante, haz ese sonido de nuevo”.
El chico de pelo oscuro había puesto a Niall contra la pared, y el rubio se asfixiaba por el olor del humo y cerveza que emanaba de la piel de Zayn.
Zayn comenzó a arrastrar dolorosamente el cigarrillo por la mejilla de Niall, por lo que el rubio hizo una mueca de dolor mientras contorsionaba su rostro.
Él hizo todo lo posible para no hacer ningún tipo de sonido, pero una vez que sintió el cigarrillo sobre la comisura de sus labios, no pudo dejar de llorar.
“Bueno” se rió el chico de pelo oscuro.
Zayn se empujó contra el cuerpo desorientado de Niall y usó su rodilla para separar las piernas del rubio. Y comenzó a moverse fervientemente contra él, y Niall sentía que iba a desmayarse por la fricción abrumadora.
“Entonces, ¿qué hace una cara bonita como tú vagando solo en un desfile de modas? ¿Eres modelo? No creo haberte visto en los vestuarios, cariño”. Zayn susurró contra el cuello de Niall, y mordió cruelmente la piel suave haciendo que el rubio ahogara un ruido.
“No te atrevas a llamarme de esa manera” dijo Niall entre dientes, haciendo todo lo posible para empujar a Zayn fuera de él de la manera tan agresiva como pudo.
“Hm, me gustas más cuanto te enojas”, rio Zayn, y su suspiro cubierto de alcohol alcanzó los labios temblorosos de Niall.
“Juro por dios que si no me dejas ir, voy a —“
“—¿Qué es lo que vas hacer?” Zayn se burló, tirando una de las sonrisas más oscuras que Niall hubiera visto.
El chico más alto se tambaleo hacia adelante y capturó los labios de Niall con los suyos y comenzó a mover su lengua en la boca del rubio, empujando a Niall contra la pared.
Su mano se extendió hasta la parte superior del pelo de Niall y lo agarró con fuerza por las raíces, tirando de su cabeza hacia atrás, consiguiendo más altura sobre el rubio.
Con el dolor desgarrador en el pelo y la boca, junto con el placer que sentía en conflicto por la tener la rodilla de Zayn en su entrepierna, Niall se rindió ya que sin duda no era capaz de luchar contra él, sobre todo con la posición en la que había sido empujado.
Zayn deslizó su lengua fuera de la boca de Niall, sintiendo las respiraciones irregulares del muchacho más pequeño sobre su cara, volvió a tirar del pelo del rubio para conseguir el mismo sonido estrangulado que quería escuchar una y otra vez.
“Eres tan caliente, supongo que estas aquí solo” susurró Zayn, lamiendo el cuello de Niall.
“Como Morton Shapiro dijo: nunca asumas nada”, logró decir Niall entre la tormenta de toques.
“¿Con quien estas entonces, cariño?” Zayn rio roncamente, chocando sus labios otra vez, y gruño cuando engancho sus dientes en la vulnerable piel de los labios de Niall.
Mordió los labios hinchados de Niall y hundió sus dientes en ellos, y la sangre brotó de inmediato, y se rio cuando oyó que el muchacho más pequeño enojado soltó una maldición de dolor.
Zayn se hizo hacia atrás y vio al horrorizado rubio tratando de recuperar el aliento, y después se dio cuenta de la sangre que bajaba por la barbilla de Niall.
“Eh” el chico más alto se burló “la sangre se ve sexy en ti”.
“Vete a la mierda” escupió Niall, limpiándose la sangre con el hombro.
“Si insistes”.
El chico moreno se rio de nuevo, enviando escalofríos a lo largo de la columna vertebral de Niall.
Él se apresuró a tomar el cinturón de Nial para desabrocharlo, haciendo silbar a Niall una letanía de maldiciones mientras trataba de evitar que deslizara la mano por sus pantalones.
Empujarlo, empujar, alejarlo.
“¡Harry!” gritó Niall. “¡Harry, ayuda!”
Zayn se lamió los labios antes de parar lo que estaba haciendo, con los dedos en la línea de la cintura de los boxers de Niall, “¿Harry?”.
Con su distracción, Niall fue capaz de empujar a Zayn, e incluso consiguió golpearlo en la barbilla, haciendo que el modelo se tambaleara hacia atrás.
Niall se apresuró a subir la cremallera de su pantalón antes de que Zayn lo empujara de nuevo contra la pared, pero antes de que pudiera dar dos pasos hacia el resto de la gente, Zayn rápidamente había envuelto sus largos dedos alrededor de su garganta.
“No puedes ser, ¿estás con Harry?” se burló Zayn, “¿Con Harry Styles y toda su empresa?”.
“Él estaba en lo cierto acerca de ti” dijo Niall, “eres una basura”.
El modelo de ojos oscuros frunció el ceño y arrugó la frente mientras apretaba su agarre alrededor del cuello de Niall, empujándolo hacia atrás, atrapándolo en el pasillo.
Niall continuó, haciendo uso de su último esfuerzo y con coraje escupió su última ofensiva “Él nunca te necesitó, el nunca necesitó tus mentiras. Todo lo que hiciste fue herirlo, y por eso no eres más que una mierda”.
“Oh, rubio ¿tienes un pequeño enamoramiento con el monstruo vanidoso de pelo rizado?” Zayn susurró: “Sabes, si no fuera por su padre, él no sería nada”.
Niall tomó los dedos de Zayn con sus manos, pero no pudo conseguir que se despegaran de su cuello. “Él es el chico más brillante que conozco, y tú nunca tendrás todo el éxito que él ha conseguido”.
“Cuida tu boca, pedazo de mierda. Si no fueras tan condenadamente atractivo te hubiera dejado ir corriendo con tu novio, pero ahora es demasiado tarde. Así que ahora vamos a ver cuánto tiempo puede pasar sin que llores por querer a alguien a quien abrazar” dijo Zayn.
Zayn mantuvo su mano en el cuello de Niall, haciendo que goteara más sangre del labio del rubio mientras seguía tratando de aflojar el apretón, y usó su otra mano para tratar de conseguir desabrochar de nuevo el pantalón de Niall.
“Escucha, debes de estar feliz porque estoy haciendo estoy de forma gratuita” le susurró Zayn a Niall en el odio, “vas a dejar de luchar muy pronto, sólo hay que preguntarle a Harry—“.
“¿Preguntarme qué?”
Una nueva voz estalló entre ellos, el sonido grueso llevo atravesar el corazón de Zayn.
Harry estaba en al final del pequeño pasillo, cerró los puños a su lado y miró horriblemente al chico que tenía la mano sobre el cuello de Niall.
Exasperadamente dio un paso hacia adelante, con la mandíbula apretada.
La cantidad de veneno que echaba por los ojos el joven millonario era suficiente para debilitar al chico de pelo oscuro. Con la pregunta de Harry todavía resonando en el aire, Harry gritó con voz ronca, la cual se sumergió como dagas en la piel de Zayn.
Hermoso capítulo :) Aww no puedo esperar por el siguiente, ok si puedo hacerlo sin presiones ni nada de eso ;) Ten una grandiosa semana
Sí, el capítulo fue muy tierno, estos dos derraman miel. Y en cuanto al próximo capitulo, estará yo creo que, jueves o viernes, sorry ;( . Ten una gran semana tu también, Zulmha.
Algunas personas pueden pensar que el amor comienza compartiendo miradas que producen mariposas en el estómago o cuando esa persona importante te susurra palabras de amor al oído. Como el amor que ha surgido entre Harry y Niall, aquel que los ha envuelto en un mar de sentimientos codiciados por aquellos que no han conocido una cosa así.
Han pasado varios días, y los dos chicos se han despertado ansiosos por verse.
Harry había insistido en que Niall se mudara a su casa, se lo había ofrecido generosamente porque sabía que el rubio había tenido problemas para pagar el alquiler.
Dándole las gracias, Niall envolvió sus brazos alrededor de la cintura de Harry, y el chico más joven le devolvió el abrazo mientras enterraba su rustro en el pelo rubio.
Se había convertido en algo habitual que cada que se veían se demostraban su amor. Harry había decido que tenía que hacer todo lo posible para no volver a dormir solo, porque ahora tenía una razón de brillantes ojos azules para despertar cada día.
Durante los dos primero días, Harry y Niall realizaron un recorrido habitual por todo el edificio de Styles Industries, pasando por los pasillos que Liam no se había molestado en mostrarle a Niall cuando visitó por primera vez el edificio.
El joven director ejecutivo señaló las diversas pinturas de arte moderno que colgaban de manera uniforme sobre las paredes blancas y Niall únicamente arrugo la nariz ante ello, haciendo que Harry bufara por la forma en que Niall era tan expresivo en su gusto por el arte.
“Soy más post—impresionista y del romanticismo que un fan de lo contemporáneo” respondió Niall ante la mirada de ofensa que fingía Harry.
“Yo soy más romántico” sonrió Harry, con sus ojos parpadeando lentamente mientras miraba a Niall. Sus manos patinaron sobre el antebrazo de Niall y el rubio sonrió.
“Romántico como Théodore Géricault y Eugène Delacroix, los pintores de “La Balsa de la Medusa” y de “La Libertar guiando al pueblo”, se rio Niall entre dientes, “respectivamente”.
Harry cerró los ojos y sonrió lejos de Niall. Le encantaba oírle hablar, le gustaba aprender de todo lo que tenía para decir, y aunque sólo era un comentario sobre el artista, Harry se acercó un poco más para captar cada palabra.
“Me encanta cuando hablas de arte” le susurró Harry al oído. Agachó la cabeza y besó el cuello del rubio, provocando que Niall se estremeciera ligeramente, haciéndole olvidar todo razonamiento al no querer que Harry se detuviera.
Las semanas pasaron tan rápido, y Liam estaba comenzando a notar la creciente amistad entre los dos muchachos, o cualquiera que fuera su relación.
El malestar y la incertidumbre se desvanecieron una vez que Harry y Niall finalmente comenzaron a sentirse cómodos con tenerse el uno al otro.
En bastantes ocasiones Liam había ocultado su sonrisa detrás de su carpeta cada vez que Harry caminaba sigilosamente detrás de Niall para asustarlo y así callarlo con un beso cuando diera la vuelta.
Liam tuvo que recordar que Harry era un hombre de negocios que tenía que cumplir con su trabajo, porque parecía que lo olvidaba al presenciar en lo infantil que se comportaba cuando tenía a Niall a su lado.
Aunque a Liam realmente no le importaba, porque prefería ver a su jefe siendo finalmente feliz después de encontrar la luz en su vida ahora que Niall estaba con él.
Además, Harry y Niall eran dos personas bastante comprometidas con su trabajo, así que mientras el trabajo se realizara y la empresa continuaba sin problemas, Liam estaba contento.
Así que las semanas siguieron corriendo, y los dos muchachos se convirtieron en inseparables. No desayunaban el uno sin el otro, y ninguno de ellos iba a la cama sin haberse deseo antes las buenas noches.
Y sin pensarlo, ya no sobrevivían sin escucharse reír, como Liam lo habían pensado, eso era indició de que ninguno de los dos se había sentido así con nadie.
Incluso, aunque Harry hubiera besado a otros chicos, por primera vez sentía un estirón en el estómago cada vez que la risa de Niall sonaba cerca de sus idos, provocándole unas inmensas ganas de presionar sus labios contra los del rubio.
Hasta las cosas más pequeñas, como cuando besaba a Niall en la mejilla cada vez que pasaba por su escritorio hacían que el corazón de Harry se hinchara de amor. Todo parecía natural, e incluso todas aquellas historias (que Harry consideraba ridículas) que hablaban de encontrar a alguien con quien te sintieras completamente tú mismo ahora parecían tan reales.
Hubo una tarde en la que Harry estaba al teléfono, preocupado mientras pasaba una mano por su pelo en señal de frustración mientras hablaba con un importante empresario, Niall se acercó para envolver un brazo alrededor de la cintura del muchacho de pelo rizado, y se quedó a su lado hasta que terminó la llamada.
Él siempre quiso consolarlo, porque ver a Harry angustiado era lo primero que quería evitar.
Y por eso era que Harry siempre devolvía el gesto cariñoso, pero a su manera, por supuesto. Así que ya se estaba haciendo bastante común que siempre estaban pensando la manera de robarse un beso para luego reírse de ello.
Una mañana, cuando Niall estaba caminando por una habitación, Harry lo vió desde el final del pasillo, y tranquilamente, tomando su tiempo y con una enorme sonrisa en la cara, sin que Niall lo viera, le plantó al rubio un enorme y dramático beso y sin más siguió caminando en la dirección opuesta como si nada hubiera sucedido.
Estaban tan obsesionados el uno con el otro, que nada mantenía a Niall lejos de Harry, y no había nada en el mundo que pudiera mantener lejos a Harry de su Niall.
Casi un mes había pasado, y sus besos aparentemente alegres han progresado a sesiones alargadas de conversaciones donde platicaban sus secretos más profundos.
Niall y Harry siempre estaban cerca, tanto que podrían pasarse besándose hasta que sus respiraciones se dificultaban y tenían que separarse para tomar aire.
Una noche, Harry había puesto a Niall contra la misma pared en la que se habían besado por primera vez, presionando su cuerpo contra el del rubio, sintiendo el calor de su lengua contra la de Niall.
Habían pasado bastante tiempo platicando, pero ahora se encontraban en una mezcla borrosa de pieles calientes y suspiros entrecortados. Aunque ninguno de ellos había estado bebiendo, estaban borrachos debido al sabor embriagante de sus labios, y al darse cuenta, Harry sintió el mismo fuego su cuello y mejillas.
“Eres mío, ¿no es así?” susurró Harry contra los labios de Niall.
El chico más alto pasó cariñosamente un dedo por la cara de Niall, y su toque se volvió mucho más íntimo cuando colocó un dedo sobre los labios de Niall esperando que respondiera.
“Si” respondió Niall sin pensar, suspirando como Harry.
Harry cerró los ojos, presionando un poco más fuerte sus labios contra los de Niall, mientras asentía.
“Y nunca me vas a dejar, ¿verdad?” preguntó Harry, separándose de los labios de Niall para ahora juntas sus narices.
Niall negó, con su mirada soñadora clavada en los grandes ojos de Harry.
Pero Niall pronto sacudió la cabeza, más fuerte que la primera vez, asegurándose de que Harry supiera que jamás lo iba abandonar.
Se inclinó, y volvió a besarlo, y Harry intensifico el beso y las mejillas de ambos se tornaron rojas.
“Bien” murmuró Harry, besando la nariz de Niall.
Con el tiempo, poco más de un mes para ser exactos, Harry se encontraba acostado en el sofá, descansando mientras sus ayudantes arreglaban la cocina después de haber cenado.
“El resumen de la jornada, ¿muchachos?” preguntó Harry desde su cómoda posición, bostezando un poco debido al cansancio.
“Todo está terminado, lo hicimos antes de lo previsto” anunció Liam orgulloso de que todo en la empresa marchara viento en popa.
“Excelente” Harry bostezó de nuevo, volviendo a colocar la cabeza sobre el brazo del sofá, “el resumen de la semana, ¿Liam?”
“Los archivos están en orden, los horarios de este mes ya están previstos, y la agenda está en orden” informó Liam. Suspiró felizmente mientras dejaba su carpeta llena de papeles encima de la mesa, dejándose caer en el cómodo sillón reclinable.
El chico más joven se frotó los ojos cansados, y bostezó por tercera vez, antes de dirigirse al rubio que estaba en el otro extremo del sofá “y el resumen del mes, ¿Niall?”
El soñoliento rubio inclinó la cabeza y le sonrió, arrastrándose sobre el brazo y las piernas de Harry hasta que pudo bajar la cabeza para besarlo. Niall casi se cae cuando los brazos de Harry se alzaron para agarrar su cintura para tirar de él hacia abajo esperando que sus pechos se tocaran, aunque Niall se las arregló para dejar un camino de pequeños besos por todo el rostro cansado de Harry.
Las mejillas de Liam se volvieron de un tono rojizo claro, porque ver a su jefe y a su compañero de trabajo ser felices era una cosa, pero verlos besarse frente a él era otra completamente diferente. Así que tomó su carpeta, y se aclaró la garganta.
“Luis llamó esta mañana” dijo, ganando la atención de los otros dos chicos. Niall se sentó correctamente, descansando la cabeza sobre el brazo extendido de Harry.
“¿Qué dijo?” preguntó Harry, suprimiendo otro bostezo.
“Finalmente confirmó la fecha del desfile en Italia, y quiere que nos reunamos con él. Tiene asientos en primera fila, y pases para la fiesta después de que el show termine”.
Liam continuó aclarándose la garganta otra vez antes de tomar un sorbo de agua, “ya he programado el viaje, así que nos vamos a Milán dentro de dos jueves, el evento se llevará acabo dos dias despues de que lleguemos"
“Oh, ya he estado en Italia” comentó Niall, volviéndose hacia Harry con una sonrisa en su rostro, “viajé a Milán y Roma cuando estaba en la secundaria”.
Niall comprobó la reacción de Harry, y vio como el moreno estaba escuchándolo atentamente como siempre lo hacía, y eso de alguna manera lo hizo reír. Y luego, se dio cuenta de que se estaba riendo sin ninguna razón y eso lo hizo reír aún más fuerte.
Liam sonrió al escuchar reír a Niall, porque sólo él podía divertirse de la situación más inesperada, aunque Harry se limitó a mirarlo con su habitual admiración.
Quería creer que Niall se reía porque él estaba satisfecho, porque entonces eso significaría que estaba contento debido a él.
Mordiéndose el labio inferior y entrecerrando los ojos, Harry miró a Niall como si estuviera mirando a un árbol perder sus hojas cuando soplaba el viento, con fascinación, en silencio y con un inquebrantable sentido de delicadeza.
-
Durante el siguiente par de semanas, los tres chicos se prepararon para su vuelo a Florencia, donde luego abordarían otro avión con destino a Milán.
Harry se preguntó por qué no podían simplemente volar en su avión privado, por lo que Liam le recordó que Louis había pagado por sus boletos y sería una grosería si no los utilizaban.
Y así, dos jueves después de que Liam había anunciado el viaje, se encontraban abordando su avión por la tarde.
El vuelo fue muy tedioso, incluso en primera clase, debido a que los pasajeros estaban sollozando y quejándose de tener la nariz congestionada debido al frio clima de primavera. Pero en cuestión de pocas horas, utilizando la estrategia de Liam; dormir todo el vuelo, llegaron a Florencia a las nueve en punto.
Mientras encontraban un buen lugar donde esperar, Niall, sin saberlo, se quedó mirando al exhausto muchacho de pelo rizado desabrocharse la chaqueta, gimiendo en voz baja mientras se sentaba frotándose el puente de la nariz.
“Sólo un par de horas más, Harry, lo prometo” dijo Niall, consolando a Harry como siempre lo hacía.
Harry adormilado le devolvió la sonrisa y echó su brazo sobre el respaldo de la silla de al lado, invitando a Niall a sentarse en ella. Y una vez que Niall se sentó apoyó su hombro sobre el pecho de Harry, y fue cuando el moreno encontró consuelo en medio del bullicioso aeropuerto.
Tuvieron que esperar cuarenta y cinco minutos para su próximo vuelo, así que cuando subieron al avión que los llevaría directamente a Milán, no pudieron hacer mucho para mantenerse ocupados, excepto más que dormir durante el resto del camino.
Eran las once cuando finalmente salieron del aeropuerto y tomaron un taxi al hotel, el cual le pareció a Niall hermoso debido al diseño imperial de la arquitectura.
Aunque a Harry le gustaba que Niall estuviera entusiasmado con el arte, tuvo que darle un beso para que finalmente dejara de hablar de las columnas que sostenían los arcos del gran edificio.
“Tengan una buena noche de descanso, mañana podremos salir a conocer” murmuró Liam, mientras apagaba la luz de la habitación que compartían.
Naturalmente, Niall decidió dormir con Harry, y se pegó al cuerpo de su jefe metiendo sus pies entre los tobillos del moreno. Sintiendo el familiar cosquilleo en la mejilla a causa del pelo de Niall, Harry asintió con la cabeza y después la dejo caer sobre la frente de Niall.
Una buena noche de sueño, eso sería perfecto.
-
Después de haber comido, los tres se dirigieron a las grandes plazas en el centro de la ciudad, con la esperanza de sumergirse en la vida italiana antes de asistir al espectáculo del día siguiente.
Niall incluso vio un puesto de helados y le rogó a Harry que comprara algunos, y con Liam de su parte, Harry cumplió el antojo de sus amigos.
“Gracias” murmuró Niall.
“Eres un niño” respondió Harry, lamiendo su helado de chocolate, y sonrió cuando observó que Niall tenía un poco de helado en la punta de su nariz.
El rubio cruzó los ojos con confusión y trató de lamerlo, pero sólo consiguió frustrarse más, haciendo que Harry estallara en carcajadas. Entonces, Niall inclinó la cabeza hacia el moreno, señalando que tenía que hacer algo antes de que goteara de su nariz.
Harry rodó los ojos con la intención de limpiarlo con la mano, pero al final deslizó la lengua por la nariz de Niall, ganando un maullido del rubio en agradecimiento.
“Chicos, no en público” advirtió Liam, “¿Qué pasa si hay paparazis?”
El jefe no quiso oír nada de eso, y calló a Liam empujando su helado en sus labios, chillando se risa cuando el asistente reaccionaba como loco.
Liam se limpió y negó con la cabeza, pero sonrió sin importar el gesto inmaduro de su jefe, ya que era imposible permaneces más de un momento enojado con Harry.
Más tarde, cuando los tres continuaron su paseo por la plaza y por las sinuosas calles de la ciudad, Harry no podía dejar de notar a todas las parejas que pasaban al lado de ellos.
Algunos tomados de la mano, algunos riendo sobre el hombro del otro, y Harry parecía perderse en sus pensamientos.
Miró por encima del hombro al rubio que caminaba junto a él, que mordía su cono haciendo un crujido desagradable. Pero nada podía hacer que dejara de pensar que Niall era lindo, por lo que Harry comenzó a reflexionar sobre cómo podría describir lo que eran.
No debería de obligarse a llamar de alguna manera a Niall, además de su asistente, ¿no? La relación del director ejecutivo y su asistente no debía de ser nada más que una amistad platónica, una hermandad. Pero era obvio que siempre habían quebrantado ese estereotipo, incluso antes de que se hubieran besado.
“Piazzo del Duomo es mucho mejor de lo que recuerdo” mencionó Niall a su lado.
El chico más alto sacudió la mente para olvidar sus pensamiento y se centró en lo que Niall estaba diciéndole, pero todavía se sentía distraído por todo el mundo a su alrededor.
Harry se sintió un poco tímido para siquiera mirarlo, porque cada pareja que pasaba tomada de la mano se miraban tan felices, y él deseaba eso para él y Niall.
“Tú me haces feliz” susurró Harry, preguntándose si Niall pudo oír su voz a pesar del silbido del viento y del parloteo de la multitud.
El muchacho irlandés movió un poco la cabeza hacia Harry antes de procesar lo que le había dicho, y cuando finalmente miró los ojos verdes sonrió. Niall alzó su hombro mientras seguía sonriendo, tocando su mejilla sonrojada y dándose la vuelta tímidamente.
No hubo respuesta, la inminente crisis en la cabeza de Harry le dijo que no debía de pensar así en el rubio, ya que estaba seguro que Niall era suyo y nadie más.
Aunque el recuerdo de una de las mejores noches que habían compartido inundó la mente de Harry, recordándole cuan preocupado estaba de que Niall lo pudiera olvidar, porque Harry podría no ser suficiente para Niall.
Eres mío ¿verdad, Niall?
Sí.
¿Alguna vez me dejaras, cariño?
No, nunca.
Harry se mordió el labio inferior y se quedó mirando como Niall alzaba sus manos para poner un mechón de pelo rubio detrás de la oreja. Sus dedos se cerraron sobre su nunca y movió un poco su pelo hacia afuera, para después dejar caer de nuevo la mano a un lado mientras miraba a Harry con una dulce sonrisa.
Y así, con un convocado coraje, su mano se lanzó hacia adelante, casi rozando los dedos de Niall, y los entrelazó sin apretarlos.
El rubio rápidamente se miró los dedos, viendo como Harry trataba de mantener sus manos entrelazadas.
Fue sólo un momento de triunfo para el moreno cuando Niall apretó su mano una vez antes de soltarlo, pensando que se trataba de un simple gesto.
Harry poco a poco se retractó, pero mantuvo su posición con Liam y Niall mientras doblaban una esquina para volver a su hotel. Así que Harry no se quejó ni hizo un escándalo, porque había sostenido la mano de Niall, aunque hubiera sido por un momento, ya que eso era suficiente para él.
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El trío pasó una noche tranquila en su habitación del hotel, oyendo el tenue canto de los ciudadanos en la calle mientras los vencía el sueño. La luna se volvió fina, reluciente, tan brillante como lo haría si estuviera llena.
Su ventana estaba abierta, ya que el hotel no era capaz de proporcionar el servicio del aire acondicionado toda la noche, debido a que eran edificios antiguos de Milán.
Harry miró a Niall, quien seguía acurrucado cerca de su pecho, y suspiró mientras se obligó a cerrar los ojos.
Esto debía de significar algo más pensó Harry, bostezando hasta quedarse dormido.
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El día siguiente comenzó con un adormilado Harry revoloteando sus ojos al notar que su posición y la de Niall había cambiando en algún momento durante la noche.
De algún modo habían terminado volteando hacia la ventana, con la barbilla de Niall en la parte superior del cuello de Harry. Era curioso como había pasado, y no tenía que mirar debajo de las sabanas para adivinar que sus dedos estaban entrelazados.
Harry se dio la vuelta después de disfrutar por un tiempo el abrazo de Niall, por lo que sus rostros quedaron de frente.
Era otra peculiar forma de ver a Niall despertar, y finalmente lo hizo y se rio incómodamente contra la mejilla de Harry, Niall se levantó de la cama llevando a Harry con él, para que ambos pudieran prepararse para el día.
Y una vez que habían molestado y despertado a Liam, Harry se aclaró la garganta antes de exigirle que se levantara, sonando firme e intimidante.
“Sigo siendo rudo” le dijo Harry a Niall cuando Liam lentamente se dirigió al baño, bostezando increíblemente fuerte a propósito.
"Claro” Niall resopló mientras se ponía una camisa nueva.
"Todavía soy intimidante" Harry continuó con puchero mientras se acercaba a Niall y le ayudaba a abrocharse la chaqueta.
"Me haces sentir como una chica, Harold." El rubio miró al chico más alto.
"¿Quién te ha dado permiso de llamarme Harold?" Susurró Harry, levantando las cejas.
Niall sólo le devolvió la incredulidad con sus cejas hacia arriba y riéndose justo en frente de la cara de Harry.
“Está bien” murmuró Harry, gruñendo mientras dada un paso hacia atrás “tal vez soy un poco posesivo”.
Niall suspiró, odiando cómo Harry parecía que acababa de recibir un puñetazo en el estómago.
“Hey, no te vayas a reprimir por eso” rio Niall alegremente dándole pequeños puñetazos a Harry en el pecho.
Los ojos de Harry cayeron al suelo, una vez más, incapaz de seguir mirando al muchacho de ojos azules. Pero, impulsado por el hábito de ver sonreír a Harry, Niall agachó la cabeza para poder mirarlo.
El ángulo era extraño, la forma en que inclinó la cabeza hacia un lado sólo para ver al moreno tuvo sentido cuando se acercó para darle un beso.
Sus cuerpos se enderezaron y los pies de Niall accidentalmente pisaron los de Harry, y el moreno enroscó sus dedos en el cabello del rubio, tirando ligeramente de modo que podía ganar altura, mientras las manos de Niall descansaban sobre el pecho de Harry,
Harry se relajó, y dejó que sus preocupantes pensamientos se desvanecieran, y simplemente saboreo el hecho de que las cosas con Niall parecían estar funcionando.
Fue cuando Niall comenzó a hacer sonidos jadeantes como ronroneos sobre los labios de Harry que Liam salió del baño y se detuvo en seco, listo para dar la vuelta y caminar hacia otro lado.
“Oh, por el amor de dios, si quieren tener tiempo para seguir recorriendo Milán, tendrán que guardar eso para más adelante”:
Sorprendido por la repentina explosión de Liam, Harry golpeó con el codo varios vasos de agua que se encontraban en la mesa al lado de ellos.
“Henry” llamó Harry de inmediato, y luego abrió los ojos cuando los otros dos muchachos comenzaron a reír.
“Mierda”
“Te tocará limpiarlo, compañero” dijo Liam riendo, mientras se acercaba a su maleta para vestirse.
-
Otro día, otro millón de dólares, y el joven director ejecutivo estaba disfrutando Milán mucho más de lo que esperaba. Sin embargo, hubo una parte del día en el que un par de docenas de palomas siguieron a los tres muchachos, especialmente al moreno de pelo rizado.
Al ver que Niall estaba molesto, Harry les ahuyentó con pequeñas patadas en el aire, lo suficientemente sutiles como para no atraer la atención de la gente, pero pronto fueron invadidos por más y los muchachos terminaron escondiéndose bajo el frente arqueado de una catedral.
Más tarde, cuando el sol estaba a punto de ponerse, Harry, Liam y Niall tomaron un taxi de vuelta a su hotel para prepararse para el desfile. Tuvieron el tiempo suficiente para vestirse con los trajes de diseñador que Harry había ordenado.
Una vez que llegaron, Liam recibió una llamada de un muy emocionado Louis Tomlinson, mientras se abrían paso entre los flashes de las cámaras y reporteros acosando la fachada del edificio.
“¡Harry, Liam, los he extrañado tanto!” exclamó Louis, envolviendo sus brazos alrededor de ellos dos mientras mencionaba como le había ido en su viaje por España.
“Niall” le sonrió Louis, atrayéndolo para abrazarlo, “yo tenía razón”.
“¿Acerca de qué?” preguntó Niall, metiendo las manos en los bolsillos.
Louis no respondió, y en lugar de eso levantó la barbilla del rubio con el dedo y arrugó la nariz, haciendo que Harry se estremeciera un poco, antes de volver su atención al teléfono cuando acompaño a los muchachos a la pasarela.
La habitación era absolutamente enorme, lo suficiente para adaptarse a varios cientos de personas, contaba con una larga pasarela de cien pies y vestuarios en la parte posterior. Las sillas están alineadas y la gente comenzaba a sentarse en sus asientos reservados.
Louis los acercó a la primera fila, como había prometido. Se sentaron y miraron como el resto de los invitados entraban a la sala, algunos de ellos eran estrellas y Niall ni siquiera notó que Harry saludaba a algunos de ellos cuando entraron a la sala.
“Vamos a ver la nueva colección de primavera de Donatella Versace” le susurró Louis en el oído a Harry.
“He oído que es estrafalaria, pero convincente de todos modos” continuó Louis.
“¿Moda para hombres, mh?” repitió Harry distraídamente, tarareando para si mismo mientras jugaba con sus dedos, explorando el salón cuando las luces finalmente se apagaron.
“Absolutamente, yo mismo hablé con Donny” Louis rio suavemente por el apodo, y para total sorpresa de Harry, se refería nada menos que a Versace “y dijo que estaba entusiasmado con la contratación de nueva gama de modelos para mostrar la rejuvenecida vitalidad de su nueva línea de ropa”
“Jóvenes modelos, ¿eh?” repitió Harry una vez más, dando golpecitos con el pie, ya que no estaba seguro de por qué se sentía inquieto.
“Si, varios de ellos son Ingleses, pero la mayoría son Italianos”.
“Modelos” murmuró Harry de nuevo confundido, y sintiendo aun una sensación de profunda ansiedad en el estómago por alguna razón desconocida.
Las cambiantes luces de la habitación se detuvieron, permitiendo que los últimos invitados tomaran asiento.
De repente, las luces se apagaron completamente, sumergiendo a la multitud en lo que parecía ser un mar de oscuridad. Con graves golpes, la música hacía vibrar los amplificados llenando toda la habitación.
Harry deslizó su mano en la de Niall, sintiendo la seguridad que encontraba en su suave piel.
Una multitud de luces comenzaron a parpadear en diferentes colores que combinaban al ritmo de la música. A medida de la excitación creciente en los huesos de Harry, el moreno detuvo su respiración cuando finalmente fue consiente de algo.
“Espera, Louis” Harry alzó la voz para que lo oyera, “¿jóvenes? ¿Modelos ingleses? ¿Hombres?”
“Si, ¿Por qué?” respondió Louis distraídamente.
Harry sintió una presión en el estómago, mientras que su corazón se disparaba hacia su garganta. Tragó saliva nerviosamente, reclinándose en su asiento mientras su respiración se volvía irregular y entrecortada.
Es mejor que—que esto no sea lo que yo creo que es— Harry tragó saliva mientras su mente disparaba un sin fin de pensamientos.
Niall notó su angustia, y la sensación temblorosa de la mano de Harry.
Harry miró a Niall, con los ojos llenos de miedo.
El rubio apretó su mano para consolarlo, mirando a Harry mientras le dedicaba una sonrisa tranquilizadora, con la esperanza de calmarlo.
Asustando al moreno, las luces a lo largo de los bordes de la pasarela se encendieron.