La vida es este maldito cigarrillo; te aspiro como aspiro alquitrán, sabiendo que nada bueno tienes para mi. La vida no es Dickens, no es Shakespeare, y mucho menos Tolstoi. La vida es Hemingway, es Bukowski, con su suciedad, su morbo, su celulitis. La vida está lejos de ser una aventura de Katzenbach y aún más lejos de ser una pasión de Cristo. La vida es ese deseo incansable de volver atrás sólo para repetir los mismos errores. Hay errores que besan bien y hieren mejor. Me encantaría ser ese error en tu vida, ese momento al que vuelves justo luego de tener un orgasmo con tu nuevo amante; prefieres dormir porque no tienes de que hablar. La vida es fingir que duermes. No hay mayor amor que la mentira. Cuanto te mentí, cuanto te amé. Cuantas veces me vi en ese cuarto de motel imaginando que devoraba otros rostros, cuantas veces te dije "te amo" como quien le da los buenos días al vecino sin nombre. Cuantas veces mi inseguridad me obligó a engañarme y opacar la realidad. Cuantas veces desconfié de ti sólo porque no confío en mi. La vida en un suspiro. La vida en un beso. La vida en un segundo. La vida en el puto recuerdo de lo que sueño y aún no pasa. La vida no es Brontë. La vida no es Hesse, y mucho menos Nietszche. La vida es Saint-Exupéry, llena de ingenuidad, lista para ser corrompida. No estamos listos para la vida, y con razón nos la quitan con tanta facilidad. Nos la quitan cada día, en esa despedida, en ese adiós, en ese último polvo en el que lloraste porque acertadamente pensabas que te engañaba. Eras mi vida y te odié por eso. Gracias por devolverme mi vida, y con ella toda su suciedad. No te merecías mis demonios y mis fantasmas. Son míos y de nadie más. No volverán a pertenecer a otra persona sino a mi. Eso te lo prometo. Te odio, te odio tanto, te odio porque tienes razón. Te odio porque viste quien soy, porque te asomaste al abismo. Luz y sombra. Eso soy. Ahora voy por ti, niña de manchas en la piel, de problemas y pocas soluciones. Asómate al abismo, no te gustará lo que verás, pero sin duda te entretendrá. Tal vez puedas salvar mi vida. Tal vez no. No.