Escribir cuando me sentía mal y no lo podía expresar era mi salida, escribir en mis momentos más oscuros, mis momentos más difíciles y en los que más sumida en la depresión estaba.
La depresión es un virus, a veces esta latente haciéndote pasar por todos los síntomas y dolores que conlleva, y otras se duerme por mucho tiempo, crees que sos fuerte, que lo superaste y que podes con el mundo. Pero como todo virus nunca se va, después de estar mucho tiempo dormido vuelve con una fuerza imparable y te golpea más fuerte que la ultima vez, te rompe mucho más, te hunde y te hace pensar que vas a morir, te enferma en todos los aspectos, te agota y lo único que queres hacer es dejar de sentir tanto dolor y la única solución para que el virus deje de destruirte es morir con él.
Me siento una persona egoísta y la peor mierda del mundo, me cago en mi hermosa familia y los mejores amigos que alguien pueda tener, no lucho porque se que los virus no tienen cura, pero tampoco trato de aliviar el dolor porque se que el virus sigue actuando para destruirme y podamos morir juntos. Luchar es en vano cuando sabes que solo te engañas porque va a seguir ahí.
Pasan los años y me doy cuenta que no existe la libertad, nadie pidió venir al mundo y sin embargo estamos acá, padeciendolo, tratando de llevarnoslo por delante pero es imposible, cuando te das cuenta de lo crueles que son las personas que lo habitan, cuando te das cuenta de la realidad te enfermas y sos una victima más de la depresión.
Escribir me ayuda a aliviar ese dolor, a no sentirme una carga para nadie ni cargar a nadie con mis sentimientos oscuros.
No sé cuando apareció el virus en mí, supongo que cuando me dí cuenta del mundo en el que vivo, busque todas las posibles soluciones para que deje de afectarme, un tiempo fui a la iglesia y me sentía bien pero no completa, después empecé a salir a fiestas y me encantaba pero tampoco llenaba nada en mi, era una felicidad que duraba muy poco... Con el tiempo conocí a una persona que me tenia fascinada, que me gustaba mucho, que tenía todo lo que llamaba mi atención, tierno pero reservado, amoroso pero misterioso.
Pasaron los meses y mi atracción hacia su persona aumentaba, pasabamos momentos que nunca había pasado con nadie.
Me sentía especial, sentía que alguien tenia interes en mi y en lo que me pasaba, que alguien quería pasar tiempo conmigo y hacerme feliz. Nunca jamás habia sentido todas esas cosas lindas, estaba tocando el cielo con las manos, todo era hermoso, estar con esa persona era lo mejor de mis días.
Pasaron los meses y no solamente era atracción, apareció un sentimiento que nunca hacía experimentado, supe que era amor y que era la primera vez en mi vida que sentía algo así, un sentimiento profundo y según mi parecer eterno.
Era un sentimiendo tan profundo y hermoso que tenia miedo de expresarlo, lo sentia pero estaba guardado en mí, no sabia como gritarlo... hasta que un día tuvimos una pelea y salió de su boca “pero yo siento que te amo” y fue lo mejor que me pasó, sentir que nuestro amor era correspondido.
En mi interior sentía mucho miedo, pero me demostró que era la persona indicada para abrirme, para ser yo, mis fantasmas siempre estuvieron ocultos, este virus también. Creo que en esos tiempos de felicidad plena la depresion desapareció y senti que Dios me habia enviado a este ser maravilloso, que era él y que iba a ser él para siempre, estaba completamente cegada por lo que sentía.
Pasaron 2 años y media y mi virus volvió a salir a luz, pero lo despertó la misma persona que lo había apagado. Mi cabeza tuvo, tiene, un corto circuito, aquella persona que fue una salvación en algún momento hoy decidió ser mi tormento, decidió ser quien iba a destruirme más fuerte que la primera vez, y volví a lo mismo.
Pensaba que era la persona indicada, la que me iba a cuidar para siempre e iba a hacer que mi virus muriera, pero ahora dejó que me muera yo sola con esta espantosa enfermedad.
Contar detalles me rompen y hacen que mi depresión se apodere de mi, de todo mi cuerpo.
Hoy, cuando el virus despertó, decidí escribir para aliviar el dolor solo por un momento, pero hoy volvió a despertar para no dejarme por un largo tiempo. Para volver a ser mi compañero de vida hasta que tenga la valentía de luchar y buscar por mis medios algo que lo destruya para siempre.