Si pienso en las veces que he sido feliz, probablemente no tenga ningún recuerdo de aquellos días ,o quizás alguno que vague muy profundo por mi mente, tanto que desaparece y se vuelve imperceptible.
Esperé escribir acerca de hazañas e historias que me acompañen y que sean propias. Sin embargo,en esta espera donde siento la soledad a flor de piel ,las palabras a punto de explotar , mi garganta seca y mis entrañas revueltas, siento que lo único que puedo escribir es acerca de mi , un alma perdida con algunos días de suerte ,pero en su mayoría grises. No creí que serían versos tristes, monosílabos y vacíos que se encuentran dentro mío esperando salir, es entonces donde mi alma grita y cual niña perpleja se queda quieta esperando el fin.

















