En las sagradas escrituras cuenta la historia de un zorro que vivió engañado,
El zorro viajaba ágilmente por aquellos recovecos perdidos en el tiempo,
Los siglos le habían pedido que su desgastada historia no fuese borrada,
Así que con astucia el zorro cazaba los pájaros del olvido,
Perforando la zona donde el recuerdo había sido retenido,
Las tormentas de los sueños estaban cayendo en los nidos,
Pero el ya estaba acostumbrado de aquellas gotas brillantes que en su pelaje caían,
De rojizo a blanco su cuerpo se convertía,
Pues necesitaba camuflarse en la nieve de las ideas que no servían,
para que su existencia no fuese desechada como una brújula que no sabía a donde iba,
El zorro en su camino no podía evitar escuchar los gritos de auxilio de personas que han sido lanzadas a los recuerdos sellados,
Y como siempre el con su fuego encendía las antorchas que lo mantenían bloqueado.
Podría llamarse como quiera,
Zorro,
Ser,
Universo,
Dios,
Tiempo,
Vosotros,
Nosotros,
Yo,
Tu...
O el viajero que en el pentagrama buscaba las notas de las almas en pena,
Pues como siempre la muerte toca una melodía siguiendo las partituras que atrapan para no soltar jamás,
y en las grietas de aquel viejo papel acariciaba con parsimonia los traumas que la tierra guardaba Y el impacto en el campo magnético de la lucha entre hacer lo correcto o dejarse llevar por la nada,
A la nada la alumbraba con una antorcha blanca, llevando la luz a las personas que se dejaban caer embriagados por las malas energías que los envolvían,
Pero el zorro estaba tan cegado por aquella luz,
Que no reconoció su presente pesadilla,
Tropezó con sus pensamientos y cayó torpemente,
La muerte se reía de lo que conllevaba perder el brillo,
La antorcha se apagó por unos segundos
Y cuando se encendió el zorro se sintió aliviado,
Pero ya no era un blanco puro,
Ahora su lienzo estaba manchado,
El negro fue esparciéndose por sus ojos y cola,
Pensó que estaba perdido esperando el final de los tiempos,
Pero se dio cuenta que en el principio el siempre había sido eso.
En las sagradas escrituras cuenta la historia de un zorro
Que nació de la oscuridad y se sentía muy solo
Conoció la luz en una gota de esperanza,
pero está se extinguió al momento de tocarla
Así que el zorro enojado se lanzó contra aquella cascada
Y despertó en un brillo sin poder recordar nada.

















