Día Normal
Habían sucedido muchas cosas ultimamente. De golpe apareció una humana en el lugar, que literalmente le cambió la vida. Pasó de solo preocuparse de cuándo iba a tener su próximo manga o juego a preocuparse de que ella estuviera a salvo, sin problemas, y de tener que revivirla. No solo eso, sino que se había tenido que reencontrar con sus hermanos, había conocido a una extraña chica que al principio no paraba de probarle, descubrió que su hermano no había querido matarlo y solo lo estaba protegiendo de su propio poder, poder que no quería pero que tuvo que aceptar ya que no estaba dentro de su decisión el poder rechazarla o no.
De la nada, todo había cambiado y a pesar de que él estaba bien con eso, quería tomarse un descanso. En su mente solo apareció una persona, un único demonio con quien podría estar ahí, sin tener que preocuparse de nada más. Llamó a los divertidos taxis, muy a su pesar, para llegar rápido al lugar. La verdad es que no tenía idea de dónde estaba Wolf, pero sabía que llegando al lugar no tendría problemas en encontrarlo, o eso era lo que esperaba.
Se había dedicado a golpear a un par de tipos que trataron de hacerse los graciosos y lo desafiaron, aunque resultaron ser unos simples debiluchos que al parecer habían bebido mucho. Los dejó a su suerte una vez que notó esto y siguió su camino, hasta llegar a la azotea de un edificio, de ahí podría ver mejor lo que ocurría.
Su territorio parecía estar sorprendentemente tranquilo hoy, quizás demasiado, pero eso no le preocupaba. Es más, así sería más fácil notar si algo se salía de control, por lo que decidió descansar un poco. Se echó de espaldas en la azotea y cruzó los brazos tras su cabeza. No llevaba más de 5 minutos ahí cuando vio un taxi aparecer, y saltó a sus pies rápidamente, siguiendo al taxi hasta su destino.
















