LA MUERTE POR MI CALLE
La muerte es algo de todos los días, una acción necesaria para cerrar nuestro de ciclo de vida, pero como todas las cosas en el mundo es tan misteriosa. Mi vecino ha partido el día de hoy, en el silencio de la madrugada, en el descanso de otros, el dolor a travesó su cuerpo y le quito el aliento. El ruido, las palabras hicieron su presencia en la mañana, cuando la noticia empezó de casa en casa de voz a voz, unos sorprendidos, otros pensativos y yo, yo tuve que venir a decirlo en palabras. Por algo dicen que no hay muerto malo y si lo pienso, si bien tenía defectos, como tú que lees esto y como yo, hablar de ello se siente pesado, es decir, la muerte a todos nos llega, pero se siente triste mi corazón porque a pesar de sus defectos o la crítica que siempre hemos tenido de su vida. Hoy ya no está, su vida acabo, en el suelo de su casa, quien sabe si con dolor. ¿Se daría cuenta? ¿Pediría a Dios? ¿Pasa su vida por su mente? ¿Dolía? Siempre llore en funerales de desconocidos y cuando experimente la perdida de mis familiares cercanos estaba en diferentes etapas de mi vida. Así que, de muchas lágrimas, ha lagrimas sentimentales a encerrarme para llorar cuando había personas hasta el absoluto llanto cuando estaba sola. Ahora que mi vecino a partido en un mundo donde la muerte es una constante, una cifra en las noticias, una página diaria de la vida, me pregunto, ¿por qué duele?
Puede que no fueras el mejor hombre, puede que criticara tu vida, pero a la final que sabia yo de ella en verdad, además de los rumores, puede que muchas veces mintieras y la forma de vida que tenías era absolutamente critica, pero hoy ya no estas, espero Dios te revisa en su reino pues él es el único que conoció tu verdad.
Un desconocido más de mi vida por el cual llorar, un vecino que ha partido a la eternidad.
















