“I just simply am not a dater. I think I have been on three official dates in my life. They are like job interviews and I refuse to be romantically employed.”

titsay
Sweet Seals For You, Always
EXPECTATIONS

❣ Chile in a Photography ❣

No title available
Noah Kahan
🩵 avery cochrane 🩵

Kiana Khansmith
Mike Driver
trying on a metaphor
Misplaced Lens Cap
macklin celebrini has autism
No title available
he wasn't even looking at me and he found me
Xuebing Du

roma★

★

gracie abrams
No title available
𓃗

seen from United States
seen from Germany

seen from Canada
seen from United States
seen from Hungary

seen from Honduras
seen from Italy
seen from United States

seen from Russia
seen from United States
seen from United States
seen from Italy

seen from United Kingdom

seen from United Kingdom

seen from Italy
seen from United States
seen from United Kingdom
seen from Switzerland
seen from T1

seen from Spain
@o-rosenstock
“I just simply am not a dater. I think I have been on three official dates in my life. They are like job interviews and I refuse to be romantically employed.”
Oh… eso es algo escalofriante. —Miré a la chica y de inmediato su cara se me hizo conocida, la había visto en alguna parte.— ¿Te conozco?
—Demasiado —coincidió con ella y observó sus rasgos por unos segundos, negando con la cabeza— No te recuerdo —confesó, encogiéndose ligeramente de hombros— si hablamos en algún sitio y lo olvidé perdóname.. mi cabeza es un caos.
Una sonrisa recorrió mi cara —No se si me gustan, nunca me he parado a leer ninguna, pero seguramente te haya visto en alguno de los posters de mi hermana, a ella si le gustan— Dije olvidándome por unos segundos que estaba encerrada en una casa con gente que no conocía. —¿Crees que nos han secuestrado?— Pregunté indecisa
Se sintió mejor al verla sonreír un poco y al escucharle compartir un dato de su vida— Me sentiría halagada si estuviera en un póster —confesó con una risita, si bien se había visto en espectaculares en varias ciudades como NY y Tokio.. aún conservaba su humildad— No parece un típico patrón de secuestro —comentó, girando su cabeza instintivamente para asegurarse que nada ni nadie estuviera detrás— pero cabe esa posibilidad.. aunque no sé exactamente por qué.
Abrí los ojos asustada. No sabía donde estaba, y no podía recordar mucho. Me removí algo asustada en el lugar donde estaba, y caí en cuenta de que era una cama. Una cama con sábanas blancas. Traté de pararme lo más rápido posible, y en un intento caí al suelo. Luego de un momento tratando de estabilizarme, me puse de pie, y caminé hacía la puerta. La abrí lentamente, provocando un largo chirrido mientras se abría, y salí al pasillo. Habían muchas puertas, muchas. Un frío recorrió el pasillo, en el momento que ví una persona caminar. —¿Hola? ¿Dónde demonios estoy?
Aquél chillido la irritaba más de lo que nunca la había irritado cualquier otra cosa, tal vez se debía por el echo de que sus sentidos se encontraban más alerta en ese sitio. Dio la vuelta y observó al cuerpo que había salido de la habitación que se encontraba a un par de pasos de ella, una más. Se recogió un mechón de cabello antes de hablar— Estás en una construcción con cuartos interminables, al parecer —comentó, señalando a su alrededor.
— Desperté de la nada, ni si quiera un ruido sonaba en este lugar. Miré el techo, la cama en donde me encontraba. No había visto esto nunca antes y me preguntaba porque. Me levanté de inmediato para examinar todo el lugar, recorrí un pasillo oscuro hasta que vi a una persona pasar. — ¡Oh dios! —Exclamó en inglés, su idioma natal.— Pensé que era la única acá.
Se llevó un susto de muerte al escucharla hablar, seguía sorprendida de cuanta gente albergaba aquél lugar y que todos, al igual que ella, estuvieran confundidos. Miró a la chica un par de segundos antes de responder —No eres la única, hay más.. —contestó en el mismo idioma que ella.
Donde demonios...?
Jake miró a la chica al momento en que la escucho. A simple vista pudo saber que se trataba de una chica de buena familia, de esas que le pagaban por asustar a sus ex novios o simplemente para que los golpeara hasta que no pudieran caminara más. — Hola…— dijo sin ningún tipo de expresión en su rostro, sin saber en realidad que pensar.
Había algo en el semblante del chico que no le agradaba del todo, pero decidió ignorar aquello y mostrarse tranquila, o lo más tranquila que aquél miedo le permitiera— ¿Sabes qué es este sitio? —preguntó, señalando a su alrededor con la mano derecha— ¿o por qué razón estoy yo aquí? —una mueca se le dibujó en los labios, pero no despegó su mirada de él.
Inhaló profundamente, queriendo poder procesar todos sus pensamientos de una vez, sin éxito. Lo único que conseguía era darse un dolor de cabeza —Espero que quien nos haya puesto aquí se dé cuenta de lo idiota que es… —negó con la cabeza.
—Ni tan idiota —contradijo instintívamente— algo de crédito se merece por tenernos aquí. Pero lo que si puedo decir es que en cuanto pueda salir de aquí.. mis abogados se encargarán de todo —se acomodó un mechón suelto de su cabello y giró un poco sobre su cintura— deberíamos explorar este sitio..
Escuchó la voz de una chica, se volteó para quedar frente a ella -¿Necesitas algo?- dijo algo curioso, no sabía si ella se encontraba en la misma situación que él o tal vez ella era una de los que lo habían metido en aquel lugar.
No pudo disimular la sorpresa que le causaba que aquella persona le contestara con aquella naturalidad y un pensamiento repentino pasó por su mente, relacionando al pelinegro con aquello que la llevó hacia ese sitio— Necesito salir de aquí —intentó que su voz sonara segura, como cuando hablaba en las entrevistas— ¿podrías decirme donde está la salida? —pidió educadamente, pero aún con miedo en la mirada.
...
Mientras caminaba empezaba a escuchar ruidos, dudo un poco en seguir pero finalmente lo hizo. Giro un poco sobresaltado al oír el llamado de alguien, observo unos segundos a la chica y trago saliva… —¿S-si?—
Había logrado atraer la atención del pelinegro, quien se veía igual de extrañado que ella por aquella situación, aunque no sabía si podía fiarse de él o no. Esperó, buscando en su interior el valor que no tenía y volvió a hablar —¿Sabes qué es este lugar? ¿S-sabes por qué estoy yo aquí? —preguntó, presionando sus labios en una línea cuando terminó de hablar.
Había vuelto a la habitación al escuchar pasos y estaba apoyado contra la puerta, listo para huir cuando escucho la voz femenina. Abrió lentamente la puerta, en caso de que fuera un engaño pero al ver la cara de la pelirroja supo que esta hablaba en serio —Ich kann ¿wer sind Sie?—respondió en alemán, saliendo lentamente de la puerta—¿Quem é você?—agregó en portugués, mirando aún cautela a la chica.
Se giró rápidamente, provocando que su cabello se alborotara más de lo que ya lo tenía. Su sorpresa fue mucha al ver a aquél muchacho salir de la habitación, ya no estaba sola, y ésta aumentó cuando le escuchó hablar dos de sus idiomas— Eu não estou sozinho —susurró, demorando su tiempo para responder— Olyv. Und wer sind Sie? —no quitó la mirada del castaño, analizándolo sin mostrarse muy obvia buscando alguna arma o algo que pudiera dañarla.
Imitó la acción previa de la chica, acompañando aquel movimiento por el rodar de sus ojos —¿Sabes por qué estamos aquí?
Suspiró un poco frustrada, pero sin perder sus buenos modales respondió— No lo sé. No sé absolutamente nada —en su tono de voz se podía reflejar cuan frustrada estaba con aquella situación.
Donde demonios...?
Jacob caminó por la habitación en la que había despertado algo des concentrado. No tenía idea de donde se encontraba y todo lo que recordaba era sobre la pelea intensa que había tenido en aquel vagón de tren de camino Beijin. Lo había golpeado en la nuca, y al recordarlo toco aquel lugar entre su cuello y su cabeza para encontrar una sutura de unos 5, 6cm. — Cómo demonios…?— se preguntó cómo había terminado teniendo suturas sin recordarlo, mientras salía al corredor para saber donde se encontraba.
No importaba cuanto tiempo llevara caminando ni cuanto tiempo hubiera estado dormida.. estaba cansada. Llevar aquellos tacones representaban un gran reto para cualquier persona normal, y aunque ella ya estaba acostumbrada toda la tensión que tenía por no saber donde estaba contribuía a su cansancio. Se detuvo de inmediato al ver un cuerpo salir de una de las habitaciones, sorprendida y un poco asustada dio un paso atrás antes de hablar— ¿Hola? —preguntó en inglés, con una voz suave y en un tono de voz bajo.
...
Salió de la habitación, todo aquello era desconocido para él ¿donde estaba?. Una sensación extraña recorrió su cuerpo mientras caminaba por uno de los pasillos del lugar..
Intentaba modular el sonido de sus tacones hacían al pisar aquél suelo, pero cualquier intento por acallarlos era imposible. Dejó sus esfuerzos de lado y al alzar su mirada notó una presencia masculina en el cruce con otro pasillo —Hallo.. —intentó llamar su atención, aunque sin hablar muy fuerte para no asustar ni hacer enojar a aquella persona.
—Se escondió tras un pilar al escuchar ruido, podía ser cualquier persona o incluso quien los había llevado ahí y era demasiado cobarde como para enfrentarlo en caso de que de verdad lo fuera. Intento contener la respiración hasta que una chica estuvo a su lado y se armo de valor— ¿Tu me trajiste aquí?— dijo en ingles— ¿Donde estamos?—.
La presencia de la chica la asustó, pero inmediatamente bufó al escucharla —Mm.. no —contestó a secas poniendo la mirada en blanco automáticamente. Al notar que había sido un poco grosera intentó mejorar su tono de voz y volver a articular palabra— No sé donde estamos, es lo mismo que quisiera saber —le comentó, encogiéndose de hombros.
—¿Dónde estamos? —formuló aquella pregunta que llevaba rondandole por la cabeza desde que había recuperado la conciencia.
Se encogió de hombros instintivamente— No lo sé, ni sé donde estamos —añadió, cruzándose de brazos.
Miré a aquella chica pelirroja intentando clarificarla en “Buena o Mala” Pero el miedo me consumía, el mio a lo desconocido. -Zoe- Me presenté mordiéndome el labio. Aquella chica era realmente preciosa y recordaba haberla visto en algún otro lado. -Yo igual, me acabo de despertar.- me mordí el labio, intentando atar cabos - Me suena tu cara y no se de que…- Di un paso hacia ella lentamente -¿Sabes cuanto llevamos dormidas?
Asintió levemente al escucharla—Hola —una pequeña sonrisa apareció en su rostro. El miedo que reflejaba el rostro de la rubia hacía que una parte de ella intentara protegerla, a pesar de ser una completa extraña que acababa de conocer— Olyv Rosestock, si te gusta leer revistas de moda tal vez me hayas visto en alguna página —se encogió ligeramente de hombros, no quería alardear ni nada por el estilo, simplemente quería que confiara en ella, no la iba a dañar— no, no tengo idea. Y no encuentro mi celular ni algún reloj para poder medir el tiempo.
Se detuvo al escuchar aquella voz y giró la cabeza en busca de su procedencia hasta posar los ojos en la pelirroja —Hey… —llamó en un tono lo suficientemente alto para que ésta le escuchase, pero sin acercarse a ella, quería medir su reacción antes de hacerlo.
Aquél llamado la asustó, girándose rápidamente y trastabillando por culpa de los altos tacones que llevaba. Miró el cuerpo de una chica a lo lejos y supuso automáticamente que era ella quien le había hablado— ¿Si? —preguntó sin acercarse.