¿Ubican cuando Peter Parker dejó de ser Spider Man? Los nerds (como yo) lo leyeron en el cómic y otros más lo vieron en la película donde Tobey Maguire (el mejor Peter Parker, por cierto) se enfrentaba contra el Dr. Octopus. Ahí, el arácnido pasaba por una crisis de identidad muy cabrona.
La decisión no fue fácil. De hecho, lo hizo con total intención ya que estaba sacrificando su vida estudiantil, personal, familiar y laboral por salvar a todo New York que, lejos de verlo como el gran héroe que era, sólo recibía críticas y el rechazo de la gente, en especial de Mary Jane (María Juana pa' los cuates).
Bueno, pues justamente me está pasando lo mismo y supongo que la gran mayoría a tenido la misma experiencia. Obvio estoy hablando en sentido metafórico, no es como que voy a dejar de trepar por las paredes (ojalá pudiera hacerlo) o columpiarme por toda la avenida Independencia (calle principal de mi ciudad) para comprarme un trole.
Lo digo en el sentido en que a veces me pregunto si está valiendo la pena todo lo que hago, el "estar salvando" a la gente por medio de la pedagogía, el diseño y la innovación. Por primera vez en toda mi vida, me estoy preocupando más por mí y lo peor (o mejor) es que me está gustando.
Quizá, al igual que Spider Man, a veces debemos dejar que las personas empiecen a sentir un poco (o un mucho) la ausencia de un Hombre Araña, de un Batman, de un veterinario, de un hijo, de un esposo o de un pedagogo.
La vida a veces funciona así. La ausencia es igual de importante que la presencia: sientes frío porque te falta calor. No hay más.
A lo mejor estoy divagando mucho pero es como una vez leí en un libro "...se nos olvida que hay veces que debemos ser salvados por uno mismo"; aunque también pasa que no pasa nada y es bonito y esta bien.











