Mis días sin ti, pero contigo.
Mis días sin ti, pero contigo, es básicamente intentar hacer lo mismo que antes compartíamos, pero a sabiendas que ya no las harás conmigo. Y descubrí que en realidad no me gustaban tanto esas cosas, lo que le daba sentido era poder hacerlas contigo. Ahora que te has ido pero sigues aquí, me cuesta retomarlas sin sentir que saben a ti. Sin ver más marcada tu ausencia. Te fuiste físicamente, pero siguen en esencia en cada una de ellas. A veces tengo que reprimir una que otra lágrima de nostalgia, porque creo que las lagrimas son para las almas puras y está claro que la mía esta tan contaminada, tan llena de pecados que ni siquiera merezco poder derramarlas. Mis días sin ti, pero contigo; es intentar mantener las cosas como antes, es procurar mantener una conversación, evitar decir algo que pueda estar fuera de lugar y te genere incomodidad. Es abstenerme a decirte lo que siento por ti, que me duele que fuese así como todo sucedió. Que me duele haberte hecho daño. Y lo tengo que hacer, porque quiero que estés bien, porque no quiero que al mostrarte cómo estoy realmente, te marches definitivamente. Quiero que crezcas, que sigas mejorando como persona, que sepas darte tu lugar y no dejar que nadie te haga menos y aprendas a recibir no menos de lo que das. Mis días sin ti son cada día más difíciles, pero me conforta y consuela saber que hiciste lo correcto para ti, que hicimos lo correcto, aunque nos duela. Que puedo verte mejor o eso es lo que aparentas y no sabes cuanto deseo que no sea así, que no lo aparentes, si no que realmente lo estés. Mis días sin ti, pero contigo; es recordar todo lo que me hizo feliz y quizás no supe valorar hasta que lo supe perdido. Y agradecer que, aunque te has ido de esa forma, decidiste quedarte conmigo y aunque sea formo parte de un pequeño pedacito de tu vida. No sé cómo sean los días sin mí, pero conmigo; pero deseo que sean mejor que mis días sin ti, pero contigo.
—Una chica cualquiera

















