El primer amor llegó a paso de gato. No lo oí ni lo vi llegar. Me invadió poco a poco, vivió en mí un momento antes de lanzar su flecha de Cupido a mi conciencia. Antes que tuviera tiempo de percibir su presencia. Antes de aceptar su presencia y confesarla.
Frida Kahlo, Rauda Jamis (via de-poesia-y-poetas)








