Desde el primer día que te vi, cuando volteé mi cara a la puerta de cristal en casa de Gian y te vi de negro entero, saludando y mirando a las personas, me intrigaste. Eras misterio, eras lujuria y eras deseo. Eras ese terreno desconocido que enloquecía por conocer, y lo más sorprendente es que ni sabía que existía hasta ese momento en el que vi, en el que te vi…
Fuiste veneno y fuiste salvación. Fuiste el impulso, la causa y la consecuencia.
Hoy sigo sorprendida de lo que me atrae a ti, de ese imán que me hace caer en tu red. Curarme de ti? no lo se y no realmente no quiero saber. Siempre volvías y cautivabas todo el alrededor, hacías que nadie importara y que mi atención se plasmara en ti, solo en ti. Es increíble como nadie nunca me había hecho sentir esa fuerza de atracción como lo haces tu. Todo vuelve al lugar donde empieza. Deseo.
Por que apareciste? Por que la vida me atrajo a ti? Cual será el aprendizaje?
Después te acostumbras, decían. Un año y medio y cada vez que te veo siento esas mariposas y la misma intriga que florecía dentro de mi desde ese 15 de diciembre del 2019. Me condenaste, me atatste.
Ya te veo en todo lo que hago, en todo lo que me imagino y en todo lo que digo. Aunque me quede callada y solo salga un suspiro de mi boca, nace una sonrisa agridulce al pensar y soñar en nosotros.
Si me dejaras, si quisieras, fuera la mujer que siempre te cuidara, fuera tu compañera, fuera tu amiga y tu mano derecha.
Que si te amo? No. Como puedo amar lo que no conozco? Como puedo odiar partes que ni se de ti?
Me encanta todo, absolutamente todo lo que se de ti, aunque sea solo un 10% de lo que eres, ese porciento que tengo me encanta, me derrite y me llena de pasión.
Eres un circulo vicioso, un mundo desconocido, un enigma que desde el primer día no puedo descubrir y aún así no me rindo.
Esta carta es de despedida, pero cada fibra de mi cuerpo me pide que no lo haga… Así que soltaré todo lo que he aguantado todo este tiempo.
Eres una adicción de la que no quiero cura. Ya no me interesa nadie, no quiero que me hable nadie. Quiero tu nombre en mi pantalla, quiero tu cara en videollamadas, quiero un Asían Market contigo.
Quiero que me presumas así como te presumo en mi mente todos los días, y eso, que solo se un 10% de ti.
Te elijo entero, con todo y sin nada. Me desprendo de los estereotipos, de las peticiones, de las burlas y del sanganismo. Me uno a ti.
Te haz convertido en una de mis pasiones y no puedo disfrutarte…
Por eso ahora expongo todo lo que oculte. Quiero verte a ti, quiero apoyarte y cuidarte, quiero seguir llevándote el desayuno al destacamento, quiero que seas el motivo de mis idas a Juandolio y yo el motivo de tus venidas a la Capital. Quiero un combate de besos sin amarres. Quiero que seamos L&L. Quiero tus rizos, te quiero a ti.
Que si estamos condenados? No lo se, ya que siento que solo yo estoy condenada a ti.
Me haz robado el aliento, pero me haz regalado vida, deseo…
Tan solo si aceptaras mi eternidad, si la quisieras mas bien, sería la manera perfecta de disfrutar mi pasión. Pero busco algo que no quieres encontrar, quiero algo que no sabes que existe, no en esta mangnitud. Tu nombre resuena en las paredes de mi habitación mental, tu mirada me desconcierta y me sigue intrigando como el primer día que te vi.
No me canso de ti, ni me cansaré nunca, pero si me retiraré si no gustas aprovechar esta oportunidad. Quisiera estar disponible para ti la vida entera, pero quiero mas volverme indispensable en tu vida, y lamentablemente no puedo conseguir las dos.
Sabes donde estaré, si algún día antes de que sea muy tarde decides darme la oportunidad de volverme tu pasión descontrolada, solo hazte sentir, pero de verdad, sin juegos ni niñatadas, hazte sentir como el hombre que quisieras ser a mi lado.
Mientras tanto, hasta pronto, ce vediamo, ciao L.