Todo me tienen mal, todos me tienen mal.
Mis pensamientos son tan constantes que creo estar loca, no pienso nada estable y muchas veces me mareo.
Las personas cada vez me decepcionan más y todo me duele, las que me hacían feliz ahora son las que más triste me ponen, no puedo hablar con nadie sobre lo que me pasa, me duele cuan indiferentes son, siempre pienso en cómo ayudar a los demás y hacerlos sentir mejor pero ellos parecen no verlo, aún creen que los lastimo por gusto.
Me siento muy mal, me siento demasiado mal, ya no se que hacer, ya no sé a dónde ir o a quién acudir.
Todos al principio son geniales, siempre están para mí, pero con el pasar de días u horas todo cambia... Parece que les diera asco mi presencia o el solo hecho de oír mi nombre.
Nuevamente me siento como hace unos 5 años, donde todo era soledad, lágrimas constantes y deseos lamentables.
Algunas veces deseo no existir más, algunas veces sueño con desaparecer y no dejar ninguna lágrimas brotar otra vez; pero recuerdos mis sueños y lentamente digo: sigamos, quizá llegará algo que valga la pena.
Espero que ese día llegué pronto, espero con todos los deseos posibles nunca volver a sentirme así, porque me acaba, me consume lentamente carcomiendo aún mis más puros deseos.