¿Cuál es la naturaleza del espíritu peruano? (Ensayo agónico)
Artísticamente, veo muchas similitudes con el griego. Vallejo es como esos griegos llenos de jovialidad que encontraron belleza en lo trágico. Aunque el peruano nunca fue jovial, el indio siempre ha estado triste, y la tragedia nace de la jovialidad griega. ¿Entonces de dónde nace lo satírico en el peruano?. Lo que me lleva a pensar en el alemán, en su ser gótico, triste. Ahora sí ya mucho más similar al indio. Pero los alemanes no se burlaron de su miseria, sino q ahondaron en ella. De ahí nace Holderline, Kant, Hegel (seguimos sin sátira). Pero de ahí nace Nietzsche, y el sí celebra la broma. Aleluya! Volvimos a los griegos.
Ahora, el peruano tiende a ser triste, pero también querendón y bromista; no tiene la jovialidad del griego pero tampoco la profunda tristeza alemana. Y así es como aun no logro ver a este hombre (el peruano). Intuyo su grandeza (intuición que nace de rezagos racionales, pero ante todo, un salto de fe), pero mi razón moderna busca explicaciones, quiere entender su naturaleza, quiero confirmar mi intuición!
Nietzsche me diría: no lo hagas! Trasciende!
Por ahora quiero retar a Nietzsche.
Entonces continúo: solo veo imágenes de este hombre, predicados que se desprenden de él, como su ser triste pero también satírico. Ve belleza en la tragedia, se ríe de su miseria. Kant nace de la tristeza alemana, Platón nace de la tristeza griega, ¿cuál es entonces el destino del peruano? Sabio o Poeta? Tal vez la síntesis de ambos. Es hora de la síntesis de ambos. Me dirán que Nietzsche es esa síntesis entre lo sensible y lo racional, pero él es aun muy occidental. La síntesis en mí será distinta, la síntesis en el espíritu peruano es distinta. ¿Cuál es, entonces, esta síntesis? Deseo tanto amarla como conocerla. No me basta solo amarla o solo conocerla. Es que quizá he romantizado a mi razón? Romantizo lo racional?
Sí, pues la verdad es que ya no habrá una tercera Atenas. La nacionalidad ya no es tan esencial para el individuo como antes sí lo era. Influye, claro, pero no define; limita, claro, pero ya no tanto como antes. Un error de Mariátegui, y mío, es querer buscar el destino del hombre en un pueblo. No romanticemos más al hombre particular! Ya no podemos hablar de razas, de pueblos. Ratatouille tiene ahora más sentido que nunca: "no cualquiera puede cocinar, pero un gran chef puede venir de cualquier lado". Ya no habrá una tercera Atenas. La globalización impide que así sea. El Nuevo pueblo ateniense es el humano. Nunca antes la cancha había estado tan equilibrada. Behold the new explotion of greatness! Nunca antes en la historia se habían cultivado tantos grandes hombres tan separados territorialmente los unos de los otros, y sin embargo tan influenciados los unos por los otros. El contexto de un hombre ya no obedece únicamente a su territorio. Sino mírenme a mí! Flaca ayacuchana vive en Lima y lee a Hegel y Nietzsche. También ha visto la primera imagen de un agujero negro.
(reflexiones que empiezan en abril y terminan en diciembre del 2021)