Cuando era chica y levantaba fiebre, tenía un sueño recurrente: un desierto del Sahara en constante movimiento, arenas movedizas y mi sutil presencia intentando respirar allí dentro. Mi memoria, que últimamente hace lo que quiere e inventa más de lo debido, me recuerda acostada en una habitación contigua a la cocina de mis abuelos, afiebrada y nadando dentro en un mar de arena. Ahora que soy adulta y ya no tengo fiebre asiduamente, mis sueños recurrentes son otros; más temibles e insistentes, con el terror instalado de que se hagan realidad. Tal vez se alimentan del miedo galopante a que se materialice lo soñado y la vida se convierta en esa pesadilla que me produce bruxismo por las noches. No he probado grandes cosas ni he aplicado estrategias para dejar de tenerlos, me rendí cuando mi psicoanalista levantó los hombros y se quedó sin respuestas contundentes. Esta semana, gracias a la aplicación de la vacuna, volví a tener fiebre como cuando era chica. Mientras investigaba las reacciones adversas -en Twitter obvio- y las minimizaba porque “a mi nunca me pasa nada”, leía que muchos habían tenido sueños psicodélicos mientras enredaban y humedecían las sábanas. Tal vez fuera el temblor corporal, el agudo dolor de cintura, la molestia en mis piernas, o lo poco que dormí, el caso es que la noche estuvo bastante silenciosa. Si había monstruos, quedaron agazapados entre el borde de la almohada y el respaldar de la cama a la espera de noches mejores. Patricia Lohin Imagen Eternal sunshine of the spotless mind. #escritos #blog #poesía #amor #patricialohin #escritores #literatura #libros #escritor #frases #escribir #escritos #poemas #autor #amor #letras #textos #reflexiones #leeresvivir #vida #poesía #escritoresdeinstagram (en Tres Arroyos) https://www.instagram.com/p/CQqp-ElpvGI/?utm_medium=tumblr














