Cómo conseguir no ser un apestado
La Peste (The Plague) es una serie original de Movistar+, creada por Alberto Rodríguez y Rafael Cobos. Basada en la época del siglo XVI, la obra narra los diferentes crímenes que se cometen en la ciudad de Sevilla, conforme la epidemia de la Peste avanza sin control por sus calles.
Pero entre tanto Netflix, HBO y Prime Video, ¿qué hace de esta serie diferente al resto?
En plena era digital, compuesta por un público multipantalla, indeciso y distraído, a menudo las buenas obras acaban por perderse entre las otras mil millones de propuestas que existen.
Con tanta competencia, pueden parecer tiempos difíciles para los creadores de contenido. Pero si se utilizan bien los recursos, podrás evitar ser otro apestado de la industria.
¿La clave del éxito? Desarrollar un proyecto transmedia.
Este ha sido el caso de La Peste, una serie que logró enganchar a millones de espectadores conectando la ficción con la realidad.
Todo comenzó con la creación de un mapa en formato web. Y sí, para todos aquellos que esperabáis algo más revolucionario y futurista, ¿acaso hay algo mejor que un mapa para guiarte por el buen camino?
Pues eso. Este mapa dió a conocer el universo que existía más allá de los seis capítulos que componían la primera temporada. Desde sus barrios y protagonistas ficticios, hasta personajes históricos y hechos reales de la época. Un viaje de ida vuelta entre la historia y el presente, la ficción y la realidad.
A partir de ahí se desarrollan otros medios de forma paralela, que narran una historia digital e interconectada. Desde webseries y podcasts, hasta redes sociales y cooking shows que ampliaban las tramas de los diferentes personajes, además de aportar realismo y conexión con el espectador.
Como bien menciona el artículo, “La expansión transmedia de La Peste es un maravilloso campo de juego que cada usuario va a hacer suyo para disfrutarlo a su manera”.
Cada medio fue diseñado y desarrollado con el fin de alcanzar y conquistar un perfil de público diferente. Y de esta manera, el proyecto fue capaz de superar los diferentes problemas que existen en la actualidad: la "multipantalla", la diseminación del público y la dificultad de fidelizar a los espectadores.
Sin lugar a dudas, la forma de contar historias ha cambiado drásticamente. Y a día de hoy, la optimización de los recursos, la diversificación de los contenidos y la interconexión de los mismos comienzan a ser tres conceptos claves dentro de este sector tan saturado.














