Del rigor del relato
Mozart no usaba el Si bemol. Concretamente el Si bemol 3. Eso es lo que nos ha hecho creer Jaime Altozano durante media hora. (Por qué Mozart no usaba el Si bemol)
El vídeo en total dura unos 46 minutos y hay que verlo hasta el final. Durante ese tiempo Jaime ha hilado una historia que nos ha mantenido enganchados y espectantes. Con la participación de profesionales de la música como profesores, musicólogos y compositores, ha tramado un relato que no deja indiferente a nadie.
Por supuesto que Mozart SÍ usaba el Si bemol y todas las notas que tenía a su alcance. Entonces, ¿qué sentido tiene que Jaime haya hecho este vídeo? Ninguno. Nos ha engañado a todos. Nos ha mentido. ¿O debería decir que nos ha hechizado?
He de reconocer que me creí gran parte del vídeo. Acostumbrada a la meticulosidad de Altozano y a lo bien documentados que están sus vídeos, no esperaba encontrarme con esto. Había muchas cosas que chirriaban, datos ridículos y sin sentido. Pero, por culpa de mi confianza en Jaime, no paraba de justificarlas.
Mi parte favorita sin duda es cuando Luis Piedrahita, el “aclamado musicólogo”, dice eso de: “(muchos músicos actuales) han decidido prescindir del si bemol 3, es más, no contentos con prescindir del si bemol 3 han decidido prescindir de otras muchísimas notas, prácticamente de todas”
Uno de los puntos fuertes es que este vídeo no ha sido presentado como como un mockumentary o falso documental. Si no como un vídeo más de su canal. Así que nos lo creímos desde el principio. Por lo que la suspensión de la incredulidad de la que escribió Coleridge ha sido completa.
Jaime ha recurrido a un recurso que ya utilizara Borges en sus relatos. Hablar con autoridad y erudición sobre cosas que no existen, para crear un relato fantástico lleno de verosimilitud. Los protagonistas del documental son personajes reales y con aires de sabios. Utiliza además, documentos falsos pero muy realistas (Todo editado con photoshop).
Altozano ha unido los dos planos, el de la realidad y el de la fantasía, de los habló Ter, también youtuber y pareja de Jaime, en un vídeo en el que redefinía el concepto de performance (si no sabes de qué hablo pincha aquí). Ha fusionado la realidad con la fantasía.
No necesitamos que todo lo que nos cuentan sea verdad. Y creo que tampoco lo queremos. ¡Viva la performance!


















