Un día, alguien me hizo sentir que ser una persona querida, rodeada de personas que todo el tiempo me apoyaban o que me recordaban lo especial que era en sus vidas, estaba mal. Al punto de dejar de ser yo, por miedo a perder a esa persona. No solo perdí amigos, perdí autoestima, confianza en mi, "me apague", todo para que la otra persona no se sintiera intimidado o inseguro de otros. Un día esa persona se fue con alguien que "brillaba". Entre mentiras y engaños me culpo de sus acciones, busco cualquier excusa para hacerme sentir culpable a mi, dejándome sumida en una terrible depresión y con un daño mental y emocional que no entendia.
Poco a poco comencé a trabajar en todas esas cosas que me permitieron llegar hasta ese punto, y comencé a conocerme mejor, a recuperar esa confianza en mi, volví a "brillar" y fue ahí donde tuve que entender que nuestra dignidad, paz emocional y mental no son negociables, mucho menos por aspectos que tienen más que ver con la baja autoestima, Inseguridad, y nula responsabilidad afectiva de los demás, y que también terminamos atrayendo al no sanar nuestras propias heridas.
Hoy, como ya lo he dicho, todo eso que me costó trabajo recuperar, ya no es negociable, porque si hay algo que siempre voy a otogar y espero recibir, en cualquier tipo de relación, es confianza; Confianza para hablar; para expresar sentimientos y sobre todo, para aclarar cualquier mal entendido, sin perder a cambio nuestra esencia, Siempre y cuando la otra parte también este en disposición de hablar claro y no dejar las cosas a su mal interpretación. Pero si las demás personas no están dispuestas a confiar en mí, por sus inseguridades, tampoco es algo que voy a forzar a que entiendan o cambien. Sé que la persona que realmente confíe y se sienta seguro a mi lado, sabrá entenderme y sabrá, que tener amigos, no es para sentirme halagada o el centro del universo, sino para saber que pese a los momentos malos, me encuentro rodeada de personas que realmente me valoran, y reconocen como especial mi presencia. Sé que también esa persona se sentirá orgullosa de tener a su lado a alguien querido y apreciado, sin intentar cambiar su escencia.
Los límites siempre van a ser importantes, pero sobre todo el respeto.

















