Menstruación libre de residuos
Hace muchos años, en los tiempos de nuestras abuelas y bisabuelas no existían la toallas higiénicas, mucho menos los tampones, ellas usaban pequeños trozos de tela que absorbían la menstruación, lo lavaban y se lo volvían a poner; cuando llegó la industrialización se comenzaron a producir lo que hoy en día conocemos productos de cuidado intimo femenino: toallas higiénicas o compresas, tampones, protectores… Y con esto una cantidad de residuos alarmantes, pues ahora, en vez de lavar, desechamos.
Los empaques donde vienen estos productos, son de plástico, además, cada unidad viene en su respectivo empaque, de plástico. Ahora, hagamos cuentas: en un ciclo menstrual, el sangrado dura en promedio siete días, donde por cada día se usan mínimo cinco toallas higiénicas, 5*7=35*12(meses del año)=420 toallas higiénicas al año solamente por una mujer. Cada toalla higiénica tarda alrededor de 500 años en descomponerse, ¿Te puedes imaginar cuántas toallas higiénicas hay rondando por ahí en este preciso momento? Me atrevería a decir que incluso la primera toalla sanitaria creada en el mundo, sigue por ahí, y ¿Cuánto significa eso en dinero? Con las alternativas que se mencionarán más adelante podremos ahorrarnos grandes cantidades de dinero.
Dejando atrás las cuentas, pasemos a los materiales con los que están hechos estos productos, omitiendo los empaques de plástico, estos productos son fabricados principalmente de algodón, pulpa de madera (que se convierte en una fibra tipo pelusa, que puede causar infecciones vaginales), poliacrilato, entre otros químicos perjudiciales para la salud femenina.
Pasemos a las alternativas… En cuanto a las compresas, y protectores, volveremos al pasado, existen kits de toallas higiénicas de tela, con un botón para asegurarlas, lo mismo pasa con los protectores; puedes estar tranquila que no te vas a manchar ni nada de eso, tienen una pequeña almohadilla que no permitirá derrames, lo único que debes hacer es lavarlas y desinfectarlas muy bien. Hace poco descubrí otra alternativa, que en lo personal, no he usado, pero yo aquí les doy opciones para que puedan experimentar y elegir la que más se les adecúe, los pantys para periodo son esta alternativa, son unos pantys donde en la parte donde iría la toalla, hay una almohadilla que absorbe todo a modo de dos en uno.
La copa menstrual es mi alternativa favorita, es una pequeña “copa” hecha con silicona quirúrgica, hipo alergénica, que se introduce en la vagina y va recogiendo todo el fluido, no absorbe, recoge; es súper práctica de usar, no se siente, es como si no estuvieras en esos días, puedes hacer deporte, nadar, yoga, lo que quieras, y no se va a salir, desacomodar ni nada de eso, ya que la introducirla se genera un efecto chupa, queda bastante firme, y para sacarla se aplasta un poco para que entre aire y rompa el efecto chupa; la puedes usar durante doce horas seguidas sin complicaciones ni angustias de llegar a adquirir una infección.
Al principio y final de cada ciclo se esteriliza con agua caliente (también le puedes agregar vinagre y bicarbonato de sodio para desmancharla). Existen varias tallas, formas y tamaños, es recomendable informarse bien antes de comprar una, para que no haya el error de “Esta copa no es de mi talla” “Me queda pequeña” etc etc. Por lo general se encuentra la talla S que es para mujeres menores de 25 años que no han tenido partos vaginales, y la talla M que es para mujeres mayores de 25 años que hayan tenido partos vaginales, sin embargo en algunas marcas (como las rusas) existe mayor variedad de talla, forma y tamaño.
- Sofía Oviedo:)









