— ¡B-ko-chan! ¡B-ko-chan! ¿Cómo has estado útimamente? Hace tiempo que no te veo~~ —Le sonríe con suma alegría, como siempre que la ve. Luego de haberla buscado por tanto tiempo al fin la encuentra, por lo que se encontraba realmente feliz al respecto.
— Ah! Hola D-ne-chan, muy bien y tu? Yo hace tiempo que tampoco te veia- La abraza muy fuerte haciendo que todo su dorso quede sobre ella y le da un beso en la mejilla- ¿Sabias que en algunos países se besan así?
Noto el color rojo el cual se apodero del rostro de D-ne. Lo cual causo que B-ko una risa por que se veía muy tierna sonrojada.
— Te ves muy adorable cuando estas roja —
Dijo, mientras seguía apretando su pecho contra la pelivioleta hasta que se le ocurrió una idea. Por lo cual le susurro al oído.
— Tengo una idea, vamos! —
La tomo de la mano y la llevo corriendo por un pasillo. Ella seguía doblando, subiendo escaleras, sin soltar en ningún momento la mano de la delgada chica.
La chica de pelo marrón la estaba alagando, eso la hacia sentir muy feliz, aunque su timidez no dejaba de apoderarse de ella.
— Yo creo que B-ko-chan se ve adorable todo el tiempo, t-también.—Dijo mirándola animadamente. B-ko era su ideal, la chica de la que se había enamorado. El ver como la alagaba era algo… que realmente no se lo podía creer. Más sabiendo lo que ella era. Tan imperfecta e incapaz de llegar a ser bonita como ella, solo podía soñar en el día de poder semejarse a la otra.
Antes de poder decir cualquier cosa, su mano fue agarrada por las suaves de B-ko. Entró en un estado un poco atontada. Era demasiado contacto por tan solo un día. Cuando al fin entró en sí se dio cuenta de que no sabía para donde iban.
— B-B-ko-chan, ¿a donde es que vamos? —
La duda era clara en ella, aunque su sonrojo no se iba de sus mejillas. Apretó la mano de la otra, tratando de seguirle el paso.
Al escuchar dicho alago por parte esta chica que tan refinada lucia, sentía que era muy amigable de su parte. Le dedico un guiño y una gran sonrisa como agradecimiento, ya que estaba acostumbrada a sus comentarios de admiración por su parte. Sin soltar en ningún momento su mano la llevo corriendo hasta el edificio viejo, la vieja escuela. Subiendo las escaleras llego hasta una aula que al parecer la joven de ojos azules nunca había visto por la expresión de sorpresa al llegar.
— Llegamos —
Regalandole una gran sonrisa, abrió la puerta de la habitación. Bastante olvidada, donde solo habían un montón de cajas por un lado y por otro algunas bolsas. Aunque no parecía una habitación muy olvidada.
— A esta habitación mi querida D-ne se la conoce como la habitación de los enamorados, donde la gran mayoría de las parejas o amantes o simplemente los que quieren un encuentro casual para hacer cosas, tu me entiendes —
Mientras le seguía contando la historia de esta vieja habitación, al parecer era muy conocido por todos los alumnos que concurren o concurrieron.
— Como te decía, a este lugar lo bautizaron "rabu hoteru", que vendría significarse algo así como "hoteles de amor". Por que se dice que las parejas que tienen sus encuentros aquí, se dice que se unirán por el resto de sus vidas. —














