Sobre sentirme insuficiente
No recuerdo con qué soñé el día en que supe que me habían puesto el cuerno. Sé que lloré toda la noche, o por lo menos hasta que me quedé dormida. Que me quedé en su cama y le pedí que me abrazara, porque no tenía a nadie más a quien abrazar. Que no quise irme a la mitad de la noche por el miedo a que en mi casa lo odiaran por hacerme llorar.
Pero también recuerdo que, en el fondo, no estaba realmente sorprendida. De repente todas las señales estaban ahí, sin que tuviera que formular las preguntas. De repente era obvio, y mucho más que obvio.
Creo que lo más difícil fue, y sigue siendo, aceptar que se terminó. A diferencia de la mayoría, mi exnovio y yo nos conocemos desde los dieciseís años. Nos hicimos mejores amigos a los veinte o veintiuno, y novios unos dos o tres años después. Así que, también de repente, no sólo he tenido que hacerme a la idea de que no somos novios, sino que probablemente nunca fuimos amigos. Mi lógica es simple: un amigo no te miente, no así.
¿Saben? Es que ni siquiera me importa que se haya acostado con otra, en serio. Creo que es natural. Que los seres humanos nos engañamos constantemente pensando que estamos hechos para la monogamia. Sería estúpido suponer que soy la única mujer en el mundo que le resulta atractiva, con las miles y millones de mujeres que hay ahí afuera y que hasta yo misma creo que son más sexys que yo. Es estúpido, y se lo dije: "Esto no es un monopolio, no soy dueña de tus deseos ni de tus sentimientos. Cuando quieras estar con alguien más sólo dímelo, y lo platicamos"
Pero los hombres -al menos los que se parecen a mi exnovio- son estúpidos, y mucho. Quieren complicarse la vida, o hacer lo que les de la gana mientras una cree que está viviendo un romance idílico y perfecto, porque sí, durante mucho tiempo creí que así era. Que nada podía salir mal, porque después de todo éramos mejores amigos, no había secretos entre nosotros.
Nunca fui una novia celosa ni posesiva. Nunca me importó que hablara con sus ex, que saliera con sus amigas o que considerara amigas a sus exnovias. Incluso me parecía una buena señal porque, de algún modo, eso quería decir que habían terminado bien, que no había pasado nada malo entre ellos como para que dejaran de hablarse y que, por lo tanto, no había nada que temer. Además, nos conocíamos desde hacía tanto tiempo que de verdad creí que lo sabía todo.
Una vez, en una clase -en la que estaba mi ex, por cierto- estábamos hablando sobre violencia hacia las mujeres. Recuerdo perfecto que la profesora dijo que la infidelidad era una forma de violencia. Y recuerdo que en ese momento yo no entendía muy bien por qué la infidelidad se consideraba una forma de violencia. Entendía que ser infiel es una forma de romper los acuerdos de una pareja, que es doloroso y demás, pero no entendía porque eso era violento, no sé si me explico.
Un par de años después, cuando me enteré de todo, entendí poco a poco qué había querido decir la profesora; últimamente me ronda por la cabeza un pensamiento espantoso: si ni siquiera tu mejor amigo es capaz de amarte como esperas, entonces nadie lo hará. Nadie. Y entonces caigo en algo a lo que yo llamo "nihilismo emocional". Si nadie me ama, ¨entonces qué importa. De qué sirve el autocuidado si de todos modos van a herirme? Porque no importa que tan honesta o que tan buena, o que tan poco celosa y abierta seas. El resultado es el mismo: vas a salir herida. ¡A la mierda el autocuidado, el elegir mis parejas meticulosamente, el portarme íntegra y honesta! Acabarás sintiéndote insegura, insuficiente, revisando un celular porque crees que es la única manera de estar segura.
No me enorgullezco de haber revisado el celular de mi ex. Pero, sin duda alguna, es lo que me salvó de creer que vivía en un idilio romántico.
El otro día estaba escuchando, respecto al chismesito se Shakira, que ella le revisaba el celular a su pareja. Una conductora de televisión decía que eso estaba muy mal, que no debe hacerse y blablabla. Honestamente no sé qué pensar hoy en día. Mi pensamiento más animal, más inmediato, es que sí le pasó a ella -exitosa, guapísima, millonaria, con el movimiento de caderas más espectacular de la vida- es muy obvio, a un grado evidente, que me iba a pasar a mí.
. Está mal revisar el celular? Por supuesto que sí. Pero creo que es aún peor vivir cuatro años en una relación porque crees que está basada en la honestidad y el respeto, y tener que enterarte de esa forma de que las cosas no son como tú creías.Sé que yo no lo hice gratuitamente, que no llegué a ese punto sólo porque sí, que no estoy loca Es extremadamente violento acabar sintiendo que, sin importar cuanto digan amarte, incluso cuando lo demuestran, puedes salir herida.
Mi ex no es la clase de tipo que crees que te traicionará, todos mis amigos me lo dijeron. Es un sujeto tranquilo, demasiado. En general -salvo unas cuantas excepciones- solía caerle bien a mis amistades. Fuimos amigos durante años, hablábamos todo el tiempo, debatíamos sobre todo, nos reíamos durante el sexo. Lo extraño, lo admito.
Pero me extraño más a mí misma, a la persona que fui antes de sentir que nunca voy a ser suficiente, ni siquiera para mi mejor amigo.