cafetería {#2)
Desde su sitio al lado de la chica, notó a la morena moverse de una punta a otra del local, y observó sus acciones, provocando que enarcara una ceja ante lo que estaba sucediendo: un militar intentando provocar a las personas en el interior. “Como vuelva a ver a otro militar haciendo algo parecido le arranco las pelotas.” Murmuró, pero al instante se paró a mirar a su alrededor dándose cuenta de una cosa: la mayoría de las personas ahí presentes eran akilis. Se levantó de inmediato y rebuscó cajas y cinta adhesiva por el establecimiento, encontrando unas cuantas. Desarmó las cajas de tal manera que se pudieran colocar en las vitrinas, bloqueando las vistas al exterior y viceversa. “Toma.” Dijo, dandole unas cuantas a Perséfone. “Nos están intentando provocar.” Murmuró para que sólo ella la escuchase. “Saben que la mayoría aquí somos akilis y que si nos sacan de nuestras casillas saldremos, y ahí tendrían una excusa para librarse de nosotros.”
Una ligera y casi invisible sonrisa se formó en sus labios al escucharla decir el primer comentario, eso ratificaba sus vagas ideas de que eran del mismo distrito pues los de los demás distritos se creían mejores que los de Akili como para decir malas palabras. Tomó las cajas y la cinta adhesiva que le ofrecieron sin chistar, sabía que no iba a alcanzar para cubrir todo el establecimiento, pero eso era mejor que nada—. Quizá —le dio la razón a medias en un hilo de voz, tratando de razonar lo que estaba sucediendo mientras se concentraba en seguir pegando las cajas—. No somos tan idiotas como para salir así como así sabiendo esto, además, en todo caso no nos dejaríamos sin dar pelea —o al menos así pensaba ella, no sabía lo que los demás harían, pero si la situación se salía de control no iba a dejar que le doblaran el brazo tan fácilmente.
















